Sínodo

28 Abr, 2022

DOMINGO 3º DE PASCUA. CICLO C 2022

En el Domingo 3º de Pascua, el padre Obispo Gabriel nos ofrece tres puntos para reflexionar: 1. DESÁNIMO: “Voy a pescar” 2. CONFIANZA: “¡Es el Señor!” 3. COMPROMISO: “¿Me amas?”

Domingo 3º de Pascua Ciclo C – 1º de mayo de 2022
Primera lectura: Hech 5,27-32.40b-41 | Salmo: Sal 29,2.4-6.11-12a.13b | Segunda lectura: Apoc 5,11-14 | Evangelio: Jn 21,1-19 (o bien más breve Jn 21,1-14)

La narración evangélica de este Domingo nos presenta dos partes diferenciadas pero relacionadas entre sí:

  • La pesca milagrosa (versículos 1 al 14).
  • Diálogo entre Jesús y Pedro (versículos 15 al 19).

En la primera parte tenemos este desbordante episodio en el que los discípulos redescubren la presencia del Señor Resucitado. En los textos evangélicos están relatadas dos pescas milagrosas. La que aquí comentamos y otra en Lucas 5,1-11. Ambos relatos son similares. Los investigadores discuten si se trata de dos episodios distintos o, si se han derivado de un mismo episodio dos tradiciones que los sitúan en momentos diferentes de la vida del Señor. Más allá de toda discusión técnica vale la pena leer los dos relatos para dejar que la Palabra nos hable a nuestro corazón. El número de 153 ha generado muchísimas especulaciones a lo largo del tiempo. Lo más probable es que haga referencia a los pueblos conocidos en ese momento, reflejando así una actitud universalista con respecto al llamado a la salvación.

En la segunda parte del relato la acción se concentra en Jesús y Pedro. El Señor lo encara directamente y le pregunta tres veces si realmente lo ama. Es interesante esta triple pregunta. Es muy probable que esta triple interrogación permita sanar en el corazón de Pedro la triple negación. Pedro ha madurado, se ha arrepentido y se ha hecho cargo de su pecado. Ahora el Señor le da la posibilidad de ratificar tres veces que realmente lo ama. La respuesta positiva de Pedro lleva a una reflexión clara de Jesús que le vaticina cuál va a ser su suerte: Pedro va a morir por Cristo y honrando a Dios. En esta renovación de su propuesta, Jesús lo vuelve a invitar a su seguimiento y a apacentar a sus ovejas como lo había hecho en su vida pública al comienzo del ejercicio del ministerio.

Propongo tres puntos para reflexionar sintetizados en tres palabras: DESÁNIMO, CONFIANZA, COMPROMISO.

  1. DESÁNIMO: “Voy a pescar”
  2. CONFIANZA: “¡Es el Señor!”
  3. COMPROMISO: “¿Me amas?”
bannerTRESPUNTITOS-MESTRE
  1. DESÁNIMO: “Voy a pescar”

Podemos intuir la situación de DESÁNIMO y desesperanza de Pedro y los demás discípulos. Apostaron su vida al Señor y este ha muerto y, aparentemente, se terminó todo… A pesar de que se ha aparecido, todavía siguen las dudas y las incertidumbres. Hasta tal punto es la angustia que Pedro decide volver atrás. Vuelve a pescar que era la tarea que realizaba antes de que el Señor lo llamara a ser pescador de hombres. Y los demás van con él. Contagia el DESÁNIMO. Los arrastra atrás, a una vida sin Cristo el Señor… Van a pescar y no obtienen nada. Están toda la noche y la pesca no es exitosa. En este “voy a pescar” de Pedro están presente nuestra tristeza, desesperanza, DESÁNIMO y muchas veces la tentación de volver atrás, a una vida sin Cristo.

¿Cómo me siento en este momento de mi vida? ¿Qué situaciones me angustian y bajonean hoy? ¿Tengo la tentación de dejar mi seguimiento de Cristo por las contrariedades propias de la vida? ¿Sucumbo o he caído más de una vez en esa situación? ¿Cultivo la esperanza y la confianza en Dios a pesar de las dificultades? ¿Qué implica para mí hoy decir con Pedro: “Voy a pescar…”? ¿Me dejo atrapar por el DESÁNIMO?

2. CONFIANZA: “¡Es el Señor!”

Por la madrugada, Jesús desde la orilla les dice que echen las redes del otro lado de la barca. En un acto de CONFIANZA así lo hacen y la respuesta es maravillosa: la cantidad de peces es tan grande que no podían sacar la red. El discípulo amado de Jesús reconoce que es el Señor. Pedro entonces sale rápidamente a su encuentro pero no dice nada. Jesús los está esperando a la orilla con un desayuno muy bien preparado… Les da el pan y el pescado, les da de comer, los alimenta y no se atreven a preguntarle nada. Somos invitados con el discípulo al que Jesús amaba, con Pedro y con los demás a disfrutar de la abundancia de la pesca milagrosa en este tiempo pascual y hacer la profesión de fe cristológica: “¡Es el Señor!”. Tengamos CONFIANZA de que el Señor resucitado está con nosotros en todo momento de nuestra vida.

¿Me dejo sorprender por la fuerza de la Pascua del Señor? ¿CONFÍO realmente en el Señor Resucitado? ¿Dónde puedo visualizar hoy la sobreabundancia de la “pesca milagrosa”? ¿Es la Eucaristía el principal espacio de encuentro con el Señor resucitado? ¿Hago profesión de fe en Jesús resucitado? ¿Puedo decir con el discípulo al que Jesús amaba: “¡Es el Señor!”? ¿Qué implica para mí hoy hacer con CONFIANZA esta profesión de fe?

3. COMPROMISO: “¿Me amas?”

Nosotros también, como Pedro, negamos al Señor con nuestras faltas y pecados. Lo hacemos una, dos y tres veces… Nosotros como Pedro hoy somos interpelados por Jesús para sanar nuestras faltas y pecados respondiendo a su pregunta: ¿Me amás? ¿Me COMPROMETO a amar al Maestro? Somos invitados no solo a hacer profesión de fe sino también profesión de amor en el Señor. Por otra parte es interesante captar que esta es la condición absoluta y principal que Jesús le pone a Pedro para ser pastor en su nombre. No le pregunta si tiene capacidad retórica, no le consulta si hizo algún curso de gerenciamiento… lo esencial es el amor a Jesús, el COMPROMISO de amor con el Señor. Luego vendrá todo lo otro para facilitar el ministerio pastoral.

¿Descubro que niego a Jesús cada vez que cometo pecado? ¿Me arrepiento? ¿Dejo que Jesús sane mi corazón respondiendo a la triple pregunta sobre el amor con un verdadero COMPROMISO de amor? ¿Amo realmente al Señor? ¿De qué forma puedo manifestar este amor? ¿Entiendo que amar a Jesús es la condición esencial para ser un auténtico discípulo misionero de su Evangelio? ¿Qué puedo hacer de forma concreta para amar cada día más al Señor?

+Mons. Gabriel Mestre
Obispo de Mar del Plata
Argentina

Descargalo aquí: Domingo 3º de Pascua Ciclo C 2022

noche de la caridad MDP

Publicaciones relacionadas

DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD. CICLO C 2022

DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD. CICLO C 2022

En el Domingo de la Santísima Trinidad, el padre Obispo Gabriel nos ofrece tres puntos para reflexionar:
1. Contemplar desde la FE el misterio de la Santísima Trinidad
2. Relación DINÁMICA de las tres Personas Divinas
3. Santísima Trinidad: Dios FAMILIA

DOMINGO DE PENTECOSTÉS. CICLO C 2022

DOMINGO DE PENTECOSTÉS. CICLO C 2022

En el Domingo de Pentecostés, el padre Obispo Gabriel nos ofrece tres puntos para reflexionar:
1. Espíritu Santo: ¿el gran DESCONOCIDO?
2. El Espíritu Santo HABITA en ustedes
3. El Espíritu Santo SUAVIZA nuestra dureza

DOMINGO DE LA ASCENSIÓN. CICLO C 2022

DOMINGO DE LA ASCENSIÓN. CICLO C 2022

En el Domingo de la Ascensión, el padre Obispo Gabriel nos ofrece tres puntos para reflexionar:
1. Jesucristo MEDIADOR entre Dios y la humanidad
2. “Yo estaré con ustedes SIEMPRE hasta el fin del mundo”
3. Mirar el CIELO pero con los pies en la tierra