{"id":459,"date":"2020-02-20T09:39:59","date_gmt":"2020-02-20T12:39:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?page_id=459"},"modified":"2021-09-30T10:48:27","modified_gmt":"2021-09-30T13:48:27","slug":"3-carta-pastoral-2019-2020","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/3-carta-pastoral-2019-2020\/","title":{"rendered":"3\u00b0 Carta pastoral 2019-2020"},"content":{"rendered":"\n<h2>Carta Pastoral 19-20<br> \u201cVivencia, transmisi\u00f3n y compromiso de la fe\u201d<br><em>Caminemos juntos en la audacia del Esp\u00edritu<\/em><\/h2>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-background has-very-light-gray-background-color\"><a href=\"https:\/\/iglesiamdp.files.wordpress.com\/2019\/06\/carta-pastoral-19-20-mons.-mestre-mar-del-plata.pdf\">Descarg\u00e1 &gt;pdf carta pastoral 19 20 mons. mestre<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p class=\"has-drop-cap\">A los sacerdotes, di\u00e1conos, consagrados, \nlaicos, seminaristas, parroquias, comunidades, instituciones educativas,\n movimientos, asociaciones, organismos diocesanos y a todo el Pueblo de \nDios que peregrina en la Iglesia Particular de Mar del Plata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-vivid-cyan-blue-color\"><strong>INTRODUCCI\u00d3N<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1. Acerc\u00e1ndonos a la celebraci\u00f3n del \nPrimer S\u00ednodo Diocesano bajo el lema Caminemos juntos en la audacia del \nEsp\u00edritu, quiero ofrecer mi tercera Carta Pastoral, para que sea una \nsuerte de faro que ilumine la reflexi\u00f3n de las asambleas por decanatos y\n oriente la preparaci\u00f3n inmediata de los hermanos delegados por las \ncomunidades para participar de las sesiones del S\u00ednodo.<br>\nNuestras comunidades ya han vivido sus respectivas asambleas eclesiales y\n han realizado la consulta abierta y la consulta interna. Estos \nelementos, m\u00e1s el palpitar cotidiano de la vida en todas sus \nmanifestaciones, reclaman una mirada particular de cara a la realizaci\u00f3n\n del s\u00ednodo. Con esp\u00edritu optimista, positivo y esperanzado; y, \nasumiendo con realismo nuestras debilidades y problemas, queremos \nlanzarnos de lleno por primera vez a la experiencia del s\u00ednodo como \nacontecimiento de gracia: Caminemos juntos en la audacia del Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>2. \u00bfC\u00f3mo lograr responder a tantas \npropuestas e interrogantes que ya han ido surgiendo en el camino? \u00bfC\u00f3mo \nsintetizar tantos desaf\u00edos y preguntas que se han manifestado? \u00bfBajo qu\u00e9\n puntos m\u00e1s generales se podr\u00edan integrar y unificar?<br>\nEn las dos Cartas Pastorales anteriores, en algunas homil\u00edas y \nconferencias utilic\u00e9 una expresi\u00f3n que tuvo eco en el discernimiento de \nvarias comunidades y espacios pastorales de cara a la realizaci\u00f3n del \ns\u00ednodo: formaci\u00f3n integral del disc\u00edpulo misionero para la vivencia, \ntransmisi\u00f3n y compromiso de la fe (cf. Carta Pastoral 17-18 n\u00ba 4.42; \nCarta Pastoral 18-19 n\u00ba 3.4.8a.8c.11.12). Esta frase, de alguna manera, \nsintetiza en pocas palabras la totalidad de la vida del cristiano. Por \neso, podemos decir de forma gen\u00e9rica que el Primer S\u00ednodo Diocesano est\u00e1\n al servicio de la formaci\u00f3n integral del disc\u00edpulo misionero y de una \nrenovada vivencia, transmisi\u00f3n y compromiso de la fe. Iluminados por el \nEsp\u00edritu Santo haremos discernimiento y elegiremos algunos de los \ndiversos temas que se han planteado. Aquellos por los cu\u00e1les optemos, de\n una u otra manera, deber\u00e1n tener referencia a estos tres elementos que \nse reclaman mutuamente y no se pueden separar en la vida del verdadero \ndisc\u00edpulo misionero del Se\u00f1or: vivencia, transmisi\u00f3n y compromiso de la \nfe.<br>\nTengamos presente, a lo largo de la lectura de esta Carta, que el \ndiscernimiento cristiano sigue siendo un elemento esencial de nuestro \ncamino sinodal. A respecto recuerdo aqu\u00ed como defin\u00ed el discernimiento \nen el punto 27 de la Carta Pastoral 17-18: Podemos definir el \ndiscernimiento espiritual como la capacidad de ver desde Dios la \nrealidad humana e hist\u00f3rica del presente, con sus luces y sombras, para \nofrecer caminos concretos seg\u00fan el Esp\u00edritu, conduciendo hoy a todo ser \nhumano al mayor bien posible y a la verdad que libera.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Teniendo como eje esta frase de \ns\u00edntesis que ha resonado en nuestras comunidades, propongo el texto \nb\u00edblico de Jn 1,35-51 para que sea el que inspire y fundamente las \nreflexiones que el Esp\u00edritu Santo me invita a realizar para nuestra \nIglesia Particular en este momento de su historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Jn 1,35-51<br>\n35 Al d\u00eda siguiente, estaba Juan otra vez all\u00ed con dos de sus disc\u00edpulos\n 36 y, mirando a Jes\u00fas que pasaba, dijo: \u00abEste es el Cordero de Dios\u00bb. \n37 Los dos disc\u00edpulos, al o\u00edrlo hablar as\u00ed, siguieron a Jes\u00fas. 38 \u00c9l se \ndio vuelta y, viendo que lo segu\u00edan, les pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 quieren?\u00bb. \nEllos le respondieron: \u00abRabb\u00ed -que traducido significa Maestro- \u00bfd\u00f3nde \nvives?\u00bb. 39 \u00abVengan y lo ver\u00e1n\u00bb, les dijo. Fueron, vieron d\u00f3nde viv\u00eda y \nse quedaron con \u00c9l ese d\u00eda. Era alrededor de las cuatro de la tarde. 40 \nUno de los dos que oyeron las palabras de Juan y siguieron a Jes\u00fas era \nAndr\u00e9s, el hermano de Sim\u00f3n Pedro. 41 Al primero que encontr\u00f3 fue a su \npropio hermano Sim\u00f3n, y le dijo \u00abHemos encontrado al Mes\u00edas\u00bb, que \ntraducido significa Cristo. 42 Entonces lo llev\u00f3 a donde estaba Jes\u00fas. \nJes\u00fas lo mir\u00f3 y le dijo: \u00abT\u00fa eres Sim\u00f3n, el hijo de Juan: t\u00fa te llamar\u00e1s\n Cefas\u00bb, que traducido significa Pedro. 43 Al d\u00eda siguiente, Jes\u00fas \nresolvi\u00f3 partir hacia Galilea. Encontr\u00f3 a Felipe y le dijo: \u00abS\u00edgueme\u00bb.<br>\n44 Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andr\u00e9s y de Pedro. 45 Felipe \nencontr\u00f3 a Natanael y le dijo: \u00abHemos hallado a aquel de quien se habla \nen la Ley de Mois\u00e9s y en los Profetas. Es Jes\u00fas, el hijo de Jos\u00e9 de \nNazaret\u00bb. 46 Natanael le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfAcaso puede salir algo bueno de \nNazaret?\u00bb. \u00abVen y ver\u00e1s\u00bb, le dijo Felipe. 47 Al ver llegar a Natanael, \nJes\u00fas dijo: \u00abEste es un verdadero israelita, un hombre sin doblez\u00bb. 48 \n\u00ab\u00bfDe d\u00f3nde me conoces?\u00bb, le pregunt\u00f3 Natanael. Jes\u00fas le respondi\u00f3: \u00abYo \nte vi antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera\u00bb.\n 49 Natanael le respondi\u00f3: \u00abMaestro, t\u00fa eres el hijo de Dios, t\u00fa eres el\n Rey de Israel\u00bb. 50 Jes\u00fas continu\u00f3: \u00abPorque te dije: \u201cTe vi debajo de la\n higuera\u201d, crees. Ver\u00e1s cosas m\u00e1s grandes todav\u00eda\u00bb. 51 Y agreg\u00f3: \u00abLes \naseguro que ver\u00e1n el cielo abierto, y a los \u00e1ngeles de Dios subir y \nbajar sobre el Hijo del hombre\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>4. A partir de este texto b\u00edblico, siendo \nla Palabra de Dios fuente inspiradora de la acci\u00f3n pastoral de la vida \nde la Iglesia, desarrollo ahora algunos puntos para la reflexi\u00f3n de \nnuestra Di\u00f3cesis en el marco particular del camino sinodal que vamos \nrealizando. Sintetizar\u00e9 el n\u00facleo de la Carta Pastoral 19-20 en dos \ngrandes partes. En la primera har\u00e9 hincapi\u00e9 en dos puntos y en la \nsegunda parte en tres. Resultan una suerte de cinco palabras claves: \nFORMACI\u00d3N, FE, VIVENCIA, TRANSMISI\u00d3N, COMPROMISO.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>I- FORMACI\u00d3N INTEGRAL PARA LA FE<\/strong><br>\n<strong>a. FORMACI\u00d3N integral: \u201cSe quedaron con \u00c9l ese d\u00eda\u201d<\/strong><br>\n<strong>b. Para la FE: \u201cEste es el Cordero de Dios\u201d<\/strong><br>\n<strong>II- VIVENCIA, TRANSMISI\u00d3N Y COMPROMISO DE LA FE<\/strong><br>\n<strong>a. VIVENCIA de la fe: \u201cMaestro: \u00bfD\u00f3nde vives? Vengan y lo ver\u00e1n\u201d<\/strong><br>\n<strong>b. TRANSMISI\u00d3N de la fe: \u201cHemos encontrado al Mes\u00edas\u201d<\/strong><br>\n<strong>c. COMPROMISO de la fe: \u201cEste es un hombre sin doblez\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-vivid-cyan-blue-color\"><strong>I- FORMACI\u00d3N INTEGRAL PARA LA FE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>a. FORMACI\u00d3N integral: \u201cSe quedaron con \u00c9l ese d\u00eda\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>5. \u00bfQu\u00e9 significa FORMAR? \u00bfQu\u00e9 entendemos por FORMACI\u00d3N integral?<br>\nLos cuatro evangelios can\u00f3nicos nos permiten descubrir sin lugar a dudas\n que Jes\u00fas FORM\u00d3 a sus disc\u00edpulos (cf. Mc 1,21-22; 2,23-28; 3,13-19; \n4,1ss; 6,2ss; 7,14-23; 8,15-21.31-38; 9,30-37; 10,1ss. y textos \nparalelos de Mt y Lc). Lo vemos con claridad en el texto de Juan antes \ncitado: \u201cSe quedaron con \u00c9l ese d\u00eda\u201d. Jes\u00fas pasa tiempo, invierte horas y\n d\u00edas para FORMAR el coraz\u00f3n de sus disc\u00edpulos. Como verdadero Maestro, \nel Se\u00f1or introduce a los que llama en una verdadera perspectiva \ndiscipular FORM\u00c1NDOLOS en todos los \u00e1mbitos y aspectos de la vida. El \ncamino FORMATIVO de Jes\u00fas con sus seguidores tiene una fuerte impronta \nsapiencial: la sabidur\u00eda como el arte de encontrarle sabor a la vida \ndesde Dios. En este caminar los disc\u00edpulos van asumiendo la forma de \npensar, y de vivir del Maestro, aceptando incluso la cruz de Cristo (cf.\n DA 278b). Entendemos as\u00ed FORMAR como sin\u00f3nimo de educar no solo en un \nsentido instructivo o erudito sino en clave total: FORMACI\u00d3N integral.<\/p>\n\n\n\n<p>6. Esta FORMACI\u00d3N integral es una de las \nprincipales preocupaciones y ejes del documento de Aparecida. El \ndisc\u00edpulo misionero de nuestro tiempo tambi\u00e9n es FORMADO por Jes\u00fas para \nresponder a los desaf\u00edos del siglo XXI (cf. DA 240-346). Tengamos \npresente algunas palabras y expresiones que hacen referencia a la \nFORMACI\u00d3N integral en nuestra reflexi\u00f3n y acci\u00f3n pastoral: educar para \nmadurar y crecer; hacer camino pedag\u00f3gico; superar las necesarias crisis\n de la vida; formar no es formatear ni adoctrinar; caminar en pluralidad\n y respeto pero con una identidad bien clara de pertenencia a Cristo y a\n la Iglesia; educar para un liderazgo sinodal, no cerrado ni \nindividualista; madurar humanamente y en la fe; crecer paulatinamente y \ncon mucha paciencia; ejercer la autoridad sin ser autoritarios.<br>\n\u201cSe quedaron con \u00c9l ese d\u00eda\u201d. Hagamos la opci\u00f3n pastoral de quedarnos \ncon Jes\u00fas y dejemos que \u00c9l nos FORME de manera integral para ser \nverdaderos disc\u00edpulos misioneros de la Buena Noticia del Evangelio.<br>\nCon la palabra FORMACI\u00d3N evocamos el complejo mundo educativo. Tendremos\n que analizar la educaci\u00f3n hacia el interior de Iglesia, tambi\u00e9n revisar\n la educaci\u00f3n humana inicial, permanente, de capacitaci\u00f3n, profesional y\n superior de todos los ni\u00f1os, adolescentes, j\u00f3venes y adultos. Es un \ntema pendiente en la Iglesia y en la Patria. Educar y FORMAR dignifica y\n favorece la participaci\u00f3n madura de todos en la comunidad eclesial y en\n el compromiso democr\u00e1tico en la vida republicana. Para FORMARNOS como \nDios quiere sin excluir a nadie, en este tiempo de la Iglesia y en \nnuestro contexto deberemos asumir el desaf\u00edo de caminar juntos en la \naudacia del Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>b. Para la FE: \u201cEste es el Cordero de Dios\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>7. \u00bfQu\u00e9 es la FE? \u00bfQu\u00e9 aspecto particular de la FE se\u00f1alamos aqu\u00ed?<br>\nLa confesi\u00f3n de FE de Juan Bautista en el texto evang\u00e9lico que nos va \nacompa\u00f1ando es un fiel testimonio y modelo de verdadero creyente: \u201cEste \nes el Cordero de Dios\u201d. La Carta a los Hebreos nos dice que la FE \u201ces la\n garant\u00eda de los bienes que se esperan, la plena certeza de las \nrealidades que no se ven\u201d (Heb 11,1). El Catecismo de la Iglesia nos \nrecuerda que la FE es la adhesi\u00f3n libre del ser humano a Dios (cf. CCE \n150.160). Es la respuesta ante el Dios verdadero que se revela, que se \nda a conocer y ofrece su intimidad al que lo busca. La FE nace del \nencuentro con el Dios vivo que nos ama, nos llama y nos busca y nos \nregala ojos nuevos para orientar nuestro camino en el tiempo (cf. LF 4).\n La FE es al mismo tiempo gracia que viene de Dios y acto humano (cf. \nCCE 154-159); por eso decimos que la FE siempre es don y tarea. La FE \nnos hace pregustar aqu\u00ed en la tierra el gozo y la felicidad de la vida \neterna que anunciamos y anhelamos (cf. CCE 163-165). Por la FE y en la \nFE creemos en Dios y le creemos a Dios. La FE es un acto personal y a la\n vez profundamente comunitario dado que el creo de cada uno reclama \nsiempre el creemos de la FE de toda la Iglesia (cf. CCE 166-167).<\/p>\n\n\n\n<p>8. Existencialmente podemos decir que la \nFE es lo que da sentido a nuestra vida abri\u00e9ndola a su dimensi\u00f3n \ntrascendente y es el toque de originalidad que tenemos los disc\u00edpulos \nmisioneros de todos los tiempos. Sin FE la vida no tiene sentido. El \nsentido \u00faltimo total de nuestra vida y el sentido de todo lo que hacemos\n o dejamos de hacer, desde lo m\u00e1s peque\u00f1o a lo m\u00e1s grande, para que sea \nrealmente bueno, verdadero y bello parte de la FE en Dios. Si no \npermitimos que la FE alimente nuestra vida cotidiana estamos perdidos y \nquedamos encerrados en los estrechos l\u00edmites del tiempo y del espacio, \ndel aqu\u00ed y ahora. Imitemos a esa nube de testigos que se dejaron modelar\n por la FE en Dios (cfr. Heb 12,1ss). Dej\u00e9monos entusiasmar por la FE de\n nuestra Madre, la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda, y por la FE de nuestra \npatrona diocesana Santa Cecilia. El d\u00eda de su martirio el juez que la \ncondenaba a morir le pregunt\u00f3 cu\u00e1l era su nombre. Ella respondi\u00f3 que su \nnombre era Cecilia pero que su nombre m\u00e1s glorioso es cristiana, dando \nas\u00ed fecundo testimonio de FE. En este a\u00f1o 2019 tengamos presente de modo\n particular el testimonio de FE comprometida de los Cuatro M\u00e1rtires \nRiojanos: Wenceslao, Carlos, Gabriel y el obispo Enrique Angelelli. \nRecordemos con profunda acci\u00f3n de gracias la FE de nuestros padres y \npadrinos, de los abuelos, de los catequistas y de todos aquellos que con\n su palabra y testimonio nos ense\u00f1aron el camino de la FE.<\/p>\n\n\n\n<p>9. Fortalezcamos un verdadero camino de FE\n en la familia de la Iglesia con una clara identidad discipular y una \nfina sensibilidad espiritual y humana. Una FE que constantemente \ninvolucra mente, coraz\u00f3n y manos. Una FE que implica conversi\u00f3n \npermanente y que se identifica con el estilo de vida de Jes\u00fas. Una FE \nque en la Iglesia Cat\u00f3lica entendemos, como siempre entendimos, en \nfidelidad a Pedro, el vicario de Cristo en la tierra. Ayer fueron Juan \nXXIII, Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto XVI y tantos \notros. Hoy es Francisco y ma\u00f1ana ser\u00e1n los que el Se\u00f1or elija. En esta \nhora de la Iglesia damos gracias a Dios porque en el Papa Francisco nos \nda un pastor sabio y prudente, que contempla este tiempo como parad\u00f3jico\n y desafiante para nuestra FE, y nos ayuda a discernir la voluntad de \nDios. Como Iglesia Diocesana renovamos hoy nuestra adhesi\u00f3n al vicario \nde Cristo en la tierra. No se concibe un cristiano cat\u00f3lico que no tenga\n una mirada sobrenatural y de FE con respecto al Santo Padre que preside\n paternalmente como vicario de Cristo la Iglesia familia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-color has-vivid-cyan-blue-color\"><strong>II- VIVENCIA, TRANSMISI\u00d3N Y COMPROMISO DE LA FE<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>10. En esta segunda parte de la Carta \n19-20 presentar\u00e9 para cada uno de los tres puntos algunas certezas y \nvarias preguntas y desaf\u00edos. Las certezas no son m\u00e1s que un recordatorio\n b\u00e1sico de los fundamentos de la fe que nunca pueden faltar. Es el ideal\n hacia el que caminamos juntos en la audacia del Esp\u00edritu. Las preguntas\n y desaf\u00edos son una suerte de ensayo, de cuestionamiento en voz alta que\n el obispo se hace y les comparte para discernir el tiempo presente, \npara buscar con sinceridad estar a la altura de las circunstancias, para\n responder a los signos de los tiempos. Preguntarnos y cuestionarnos nos\n hace bien, nos hace crecer y madurar, fortalece nuestra identidad y \nagudiza nuestra sensibilidad. No tenemos que tener miedo a dejarnos \ndesinstalar haci\u00e9ndonos preguntas que tocan el centro de nuestras crisis\n personales y comunitarias. Si esas preguntas y cuestionamientos \nprovocan grandes cambios no debemos alarmarnos ni pensar que es algo \nmalo, sino el comienzo de lo nuevo seg\u00fan lo que el Esp\u00edritu anima para \neste tiempo. Esto es posible s\u00f3lo si nos dejamos interpelar por la \nrealidad a la luz de la presencia luminosa del Dios Uno y Trino que en \nJesucristo nos revela el rostro del Padre por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu \nSanto. En clave pastoral y de cara a la celebraci\u00f3n del Primer S\u00ednodo \nDiocesano, las preguntas y desaf\u00edos son tan importantes como las \ncertezas.<br>\nNos adentramos en el fascinante mundo de la vivencia, transmisi\u00f3n y \ncompromiso de la fe recordando que los tres momentos son parte de un \n\u00fanico acto de confianza en Dios. No se pueden separar dado que los tres \nson parte esencial de la identidad cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>a. VIVENCIA de la fe: \u201cMaestro: \u00bfD\u00f3nde vives? Vengan y lo ver\u00e1n\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>1. Recordando algunas certezas<\/p>\n\n\n\n<p>11. \u00bfQu\u00e9 implica la VIVENCIA de la fe?<br>\nEl texto b\u00edblico que encabeza nuestra reflexi\u00f3n es absolutamente claro \nen este tema: Jes\u00fas invita a sus disc\u00edpulos a hacer experiencia de \nencuentro con \u00c9l. Eso es aut\u00e9ntica VIVENCIA de la fe: \u201cvengan y lo \nver\u00e1n\u201d. La verdadera espiritualidad se define como experiencia de \nencuentro con el Dios viviente como nos dec\u00eda Juan Pablo II el 26 de \nenero de 1979: un encuentro personal, vivo, de ojos abiertos y coraz\u00f3n \npalpitante, con Cristo resucitado.<br>\nManteni\u00e9ndonos en el \u00e1mbito del mundo del Evangelio de Juan nos puede \niluminar el verbo conocer que aparece muchas veces en el cuarto \nevangelio relacionado con el tema de la fe (cf. Jn 1,10; 8,19.32; \n10,4-5.14-15.27; 14,7.9.17; 15,15.21; 16,3; 17,3.25-26). El verbo griego\n gignosko, que traducimos por conocer, expresa no solo una captaci\u00f3n \nintelectual sino un conocimiento profundo que pone el acento en la \nexperiencia, en la VIVENCIA total del objeto conocido. Por eso, conocer \nen clave b\u00edblica y referido a la fe, es \u201chacer experiencia de encuentro\u201d\n con Dios, es VIVENCIAR de forma integral el misterio de Dios: \u201cvengan y\n lo ver\u00e1n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>12. Esta VIVENCIA de encuentro es muy \nfuerte en los relatos pascuales: las mujeres, los disc\u00edpulos de Ema\u00fas, \nPedro y el otro disc\u00edpulo, la comunidad toda se encuentra VITALMENTE con\n el Resucitado (cf. Mt 28,1-20; Mc 16,9-20; Lc 24,1-53; Jn 20,11-21,25).\n La experiencia pascual de los primeros disc\u00edpulos es paradigma \npermanente de nuestra VIVENCIA de la fe. La presencia del Se\u00f1or \nresucitado les cambia la existencia y es camino para una fe \nprofundamente existencial, conectada con la VIDA.<br>\nEl acontecimiento del Pentecost\u00e9s cristiano es otra gran experiencia de \nVIVENCIA de la fe (cf. Hch 2,1-41). Ah\u00ed tambi\u00e9n se define la fe como \nencuentro VIVENCIAL con Dios animado por el Esp\u00edritu Santo. La VIVENCIA \nde la fe es personal y comunitaria a la vez. Es interior y se abre al \nexterior: como la Sant\u00edsima Trinidad es relaci\u00f3n interior y misi\u00f3n al \nmundo. Busca y necesita la intimidad, pero no es intimista. Una fe as\u00ed \nVIVENCIADA expresa una espiritualidad madura: fiel a los principios de \nsiempre, pero adaptada a cada realidad y acorde al tiempo hist\u00f3rico que \nle toca vivir. Debemos inspirarnos en aquellos hombres y mujeres que en \nla Escritura han hecho la experiencia-VIVENCIA de Dios y de los grandes \nsantos de la vida de la Iglesia. En todos los casos esta VIVENCIA no \ntiene que hacer caricaturas superficiales de formatos espirituales de \notros contextos y otras \u00e9pocas. En este sentido es muy importante \nrecordar y releer el programa de santidad que nos propone el Papa \nFrancisco en el documento Gaudete et exultate del a\u00f1o 2018.<\/p>\n\n\n\n<p>13. En este punto retomamos las notas \npropias de una espiritualidad trinitaria que compart\u00edamos en la primera \nCarta Pastoral (n\u00ba 6-18) y, tambi\u00e9n, el primado de la espiritualidad y \nla mirada de Dios en la segunda Carta Pastoral (n\u00ba 4-5). La VIVENCIA de \nla fe reclama una espiritualidad animada por la Palabra de Dios escrita,\n le\u00edda e interpretada en la vida de la Iglesia en el gran cauce de la \nlectio divina personal y comunitaria. En este camino de VIVENCIA de la \nfe, el centro ser\u00e1 la celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda como fuente y culmen \nde la vida del cristiano (cf. SC 10). Para una VIVENCIA de la fe \nencarnada en este tiempo hist\u00f3rico habr\u00e1 que seguir caminando en una \nseria reforma lit\u00fargica donde todo el culto y la vida sacramental \ndiocesana. As\u00ed las celebraciones podr\u00e1n expresar la grandeza \ninconmensurable del misterio de Dios, pero de forma inculturada en \nnuestra realidad marcada por varias subculturas que coexisten entre s\u00ed. \nSe deber\u00e1 favorecer la constante profundizaci\u00f3n de la religiosidad \npopular y la inserci\u00f3n madura y coherente de nuevos formatos de \nespiritualidad para la VIVENCIA madura de la fe.<\/p>\n\n\n\n<p>14. Como compartimos m\u00e1s arriba, la \nVIVENCIA de la fe tiene su momento personal y su espacio comunitario \nque, lejos de contraponerse, se reclaman constantemente. La VIVENCIA \nparticular de la fe en el coraz\u00f3n del disc\u00edpulo misionero se contin\u00faa y \nretroalimenta en la VIVENCIA de la fe en la familia y el grupo. En un \nmundo masificado e individualista, particularmente en la vida ciudadana,\n los espacios comunitarios de vida de Iglesia en clave familiar son cada\n vez m\u00e1s necesarios. Son \u00e1mbitos de personalizaci\u00f3n y alteridad a partir\n de encuentros fraternos, amicales y familiares. Encontrarse para \nVIVENCIAR la fe con los otros, con los dem\u00e1s, no de forma gen\u00e9rica, sino\n con nombre y apellido, nos hace mucho bien, nos normaliza, nos \nidentifica y nos da positiva identidad. La VIVENCIA de la fe con una \nfuerte impronta comunitaria nos rescata del anonimato en la cual muchas \nveces transita la vida del ser humano. Redescubrir que la VIVENCIA de la\n fe siempre es v\u00ednculo y relaci\u00f3n. Por eso, m\u00e1s que nunca invito a \nrevitalizar la VIVENCIA comunitaria de la fe en nuestras parroquias, \ncomunidades eclesiales de base y capillas; pastorales diocesanas; \ncomunidades educativas; movimientos y asociaciones. Con la audacia del \nEsp\u00edritu buscar una VIVENCIA profunda y cordial, siempre abierta a los \ndem\u00e1s, nunca cerrada ni elitista.<\/p>\n\n\n\n<p>15. En la VIVENCIA de la fe se va \nperfilando la Iglesia diocesana. Desde el coraz\u00f3n de cada persona y en \nlos espacios familiares y comunitarios se perfila un modo particular de \nser Iglesia seg\u00fan las ense\u00f1anzas de la Palabra y el Magisterio. En este \nperfil, que es din\u00e1mico y se va construyendo d\u00eda a d\u00eda, quiero volver a \ndestacar el protagonismo laical. Los tiempos que corren, en sus aspectos\n complejos y en sus coyunturas apasionantes, nos han hecho madurar en \nesta l\u00ednea. Sin embargo, hace falta una mayor profundizaci\u00f3n. Es \nnecesario un protagonismo y participaci\u00f3n laical que haga superar todo \nresabio de clericalismo a\u00fan vigente en nuestra Iglesia. Dentro del mundo\n laical quiero insistir en el lugar particular que deben ocupar los \nj\u00f3venes. Sabemos que realmente son el futuro de nuestra Iglesia y de la \nsociedad. Con esta convicci\u00f3n debemos movernos en nuestro camino \nsinodal. Como parte de la VIVENCIA tenemos que seguir creciendo, laicos y\n pastores, en el avivamiento y promoci\u00f3n de los carismas y ministerios \nlaicales que el Esp\u00edritu suscita en la vida diocesana. No con un af\u00e1n de\n estrellato atemporal, desencajado y dando lugar a personalismos \nexagerados o repetici\u00f3n de caminos espirituales ya existentes. El \ndesarrollo de carismas y ministerios en la VIVENCIA de la fe se dar\u00e1 en \nfidelidad al Esp\u00edritu en la l\u00ednea tan clara que nos transmite la \ntradici\u00f3n paulina en muchos de sus textos (cf. de manera particular 1Cor\n 12-14).<\/p>\n\n\n\n<p>2. Compartiendo preguntas y desaf\u00edos para nuestro tiempo<\/p>\n\n\n\n<p>16. Me pregunto con ustedes queridos hermanos diocesanos:<\/p>\n\n\n\n<p>1. \u00bfQu\u00e9 pasos habr\u00e1 que dar para permitir \nque Cristo Resucitado, que revela al Padre en el Esp\u00edritu, sea el centro\n de la vida de cada disc\u00edpulo misionero del Se\u00f1or?<br>\n2. \u00bfC\u00f3mo hacer para que los momentos de espiritualidad sean profundos y \nexistencialmente transformadores del coraz\u00f3n de las personas?<br>\n3. \u00bfEntendemos que la vivencia de la fe reclama tiempo de maduraci\u00f3n y \npaciencia? \u00bfCaptamos que esta maduraci\u00f3n se da en pasos sucesivos y que \ndebe ser constante en el tiempo?<br>\n4. \u00bfDejo que las palabras escucha, di\u00e1logo y discernimiento sean parte \ndel necesario camino de purificaci\u00f3n espiritual en la vivencia de la fe?<br>\n5. \u00bfC\u00f3mo hacer para superar las tentaciones del rigorismo, moralismo e \nintegrismo con un verdadero itinerario de crecimiento en la vivencia de \nla fe?<br>\n6. \u00bfQu\u00e9 notas esenciales deber\u00e1 tener un camino de formaci\u00f3n espiritual para l\u00edderes maduros en nuestras comunidades?<br>\n7. \u00bfC\u00f3mo lograr una verdadera animaci\u00f3n b\u00edblica de la pastoral para la \nvivencia de la fe personal y comunitaria en la escucha de la Palabra de \nDios?<br>\n8. \u00bfBuscamos con creatividad que la Eucarist\u00eda dominical sea el centro \ntotal y absoluto de la vivencia comunitaria de la fe? \u00bfEs realmente \nencuentro con Cristo Resucitado y con los hermanos?<br>\n9. Sostenidos por la gracia de Dios: \u00bfC\u00f3mo lograr en nuestras \ncomunidades verdaderos itinerarios de vivencia de la fe para crecer en \nsantidad seg\u00fan la vocaci\u00f3n espec\u00edfica?<br>\n10. \u00bfC\u00f3mo afecta el giro antropol\u00f3gico de las \u00faltimas d\u00e9cadas en la \ncaptaci\u00f3n del misterio de Dios en la liturgia? \u00bfQu\u00e9 realidades son \npermanentes y universales y cu\u00e1les reclaman un cambio audaz en clave de \nverdadera inculturaci\u00f3n?<br>\n11. Nuestras celebraciones cultuales y lit\u00fargicas habituales: \u00bfSon \nrealmente espacios de Dios y del ser humano al servicio de la vivencia \nde la fe? \u00bfQu\u00e9 pasos debemos dar para una aut\u00e9ntica espiritualidad \nlit\u00fargica que toque las fibras \u00edntimas de nuestra vida?<br>\n12. Los que se acercan por primera vez a nuestras celebraciones de \niniciaci\u00f3n cristiana, es decir a bautismos, primeras comuniones y \nconfirmaciones: \u00bfSe encuentran con un ambiente propicio para el \nencuentro personal y comunitario con el Dios vivo?<br>\n13. La vivencia de la fe en nuestras comunidades: \u00bfRealmente mueve los \ncorazones para una conversi\u00f3n pastoral y renovaci\u00f3n de las estructuras \neclesiales?<br>\n14. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer para acrecentar una vivencia de la fe seg\u00fan el \npropio estado vocacional en la vida de la Iglesia: laicado, especial \nconsagraci\u00f3n y ministerio sacerdotal?<br>\n15. En nuestras comunidades: \u00bfLogramos que la vivencia sincera de la fe \nsane nuestros v\u00ednculos con los dem\u00e1s hermanos superando, toda tentaci\u00f3n \nde cerraz\u00f3n, vedetismo, clericalismo, abuso de conciencia y de poder?<br>\n16. \u00bfCaptamos la intr\u00ednseca relaci\u00f3n entre vivencia de la fe y modo de \nentender y proyectar la vida de la Iglesia? \u00bfComprendemos realmente que \ncomo Iglesia somos el Pueblo de Dios llamados a la comuni\u00f3n en la \npastoral org\u00e1nica? \u00bfValoramos realmente los diversos carismas y \nministerios que surgen y se desarrollan en la comunidad eclesial?<br>\n17. \u00bfC\u00f3mo podemos promover mejor en nuestro tiempo el protagonismo \nlaical y el servicio espec\u00edfico de los ministerios y carismas laicales? \n\u00bfBuscamos que este protagonismo sea abierto e integrador o caemos en la \ntentaci\u00f3n de abroquelarnos y ensimismarnos?<br>\n18. \u00bfDejamos de verdad lugar a los j\u00f3venes en los espacios de conducci\u00f3n\n y animaci\u00f3n pastoral? \u00bfAceptamos los c\u00f3digos y la din\u00e1mica propia de \ncompromiso que tiene la etapa de la juventud?<br>\n19. \u00bfC\u00f3mo lograr que en las comunidades educativas gestionadas por la \nIglesia se pueda acrecentar la identidad cristiana cat\u00f3lica de vivencia,\n transmisi\u00f3n y compromiso de la fe?<\/p>\n\n\n\n<p>b. TRANSMISI\u00d3N de la fe: \u201cHemos encontrado al Mes\u00edas\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>1. Recordando algunas certezas<\/p>\n\n\n\n<p>17. \u00bfQu\u00e9 significa la TRANSMISI\u00d3N de la fe?<br>\nAndr\u00e9s primero y Felipe despu\u00e9s, luego de haber vivenciado su encuentro \ncon el Se\u00f1or, se ven tan impactados que inmediatamente salen a \nTRANSMITIR a los dem\u00e1s. Podemos sintetizar este deseo misionero de \nTRANSMISI\u00d3N de la fe en la frase b\u00edblica \u201chemos encontrado al Mes\u00edas\u201d. \nSon muchos los textos de la Escritura y del Magisterio que podr\u00edan \nanimarnos aqu\u00ed. Varios de ellos los cit\u00e9 en la primera Carta Pastoral en\n el apartado Iglesia prof\u00e9tica evangelizadora (n\u00ba 35-38), algo present\u00e9 \ntambi\u00e9n en la segunda Carta Pastoral bajo el t\u00edtulo Testimonio sinodal \nen el punto 8. El acontecimiento de Pentecost\u00e9s es tambi\u00e9n altamente \nsignificativo para la TRANSMISI\u00d3N de la fe. All\u00ed, en el primer discurso \nde Pedro (Hch 2,12-36), queda evidenciada la pasi\u00f3n por el anuncio \ngozoso de la fe en Jesucristo seg\u00fan la audacia del Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>18. El Magisterio de la Iglesia a lo largo\n del tiempo y, de forma particular en los \u00faltimos decenios, se ha hecho \neco de este llamado a TRANSMITIR la fe en la experiencia de la Iglesia \nque es esencialmente misionera y evangelizadora. No se entiende la \nvocaci\u00f3n de la Iglesia si no es para evangelizar. El Papa Francisco en \ndocumentos, reflexiones, mensajes y homil\u00edas no deja de insistir en que \ntu vida es misi\u00f3n o expresiones similares. Debemos tomar con seriedad \nesta invitaci\u00f3n que se hace eco de los textos de la Escritura, del gran \ndocumento Evangelii Nuntiandi de Pablo VI, de la expresi\u00f3n disc\u00edpulos \nmisioneros que nos regala el documento de Aparecida y de la totalidad de\n Evangelii Gaudium del mismo Papa Francisco. En el trasfondo est\u00e1 \ntambi\u00e9n la din\u00e1mica de la nueva evangelizaci\u00f3n tan desarrollada por Juan\n Pablo II y varios documentos del CELAM: un desarrollo misionero nuevo \nen su ardor, en sus m\u00e9todos y en su expresi\u00f3n. Recordemos tambi\u00e9n aqu\u00ed \nlo que ya suger\u00ed con respecto a las dos dimensiones de la misi\u00f3n: \nprogram\u00e1tica y paradigm\u00e1tica (cf. Carta Pastoral 17-18 n\u00ba 38). El \nobjetivo final es lograr la evangelizaci\u00f3n en todas las actividades \npastorales y no solo en las espec\u00edficamente misioneras.<\/p>\n\n\n\n<p>19. La TRANSMISI\u00d3N de la fe implica \ndistintos niveles. Yo aqu\u00ed me voy a concentrar solo en dos, pero \nsabiendo que podr\u00edamos hacer otro tipo de divisiones que tambi\u00e9n ser\u00edan \nleg\u00edtimas.<br>\na) Est\u00e1 el primer anuncio o kerigma que debe estar siempre al comienzo \nde todo proceso de TRANSMISI\u00d3N de la fe: \u201cHemos encontrado al Mes\u00edas\u201d. \nEn terminolog\u00eda acorde a nuestra sensibilidad contempor\u00e1nea podr\u00edamos \nretraducir el kerigma de la siguiente forma: Jes\u00fas te ama y por eso te \nsalva, quiere estar siempre en tu vida y te regala lo mejor para vos y \npara todos. El Papa Francisco nos recuerda que el kerigma debe estar \nsiempre presente en la vivencia y TRANSMISI\u00d3N de la fe en cuanto que es \nel primero no solo en lo cuantitativo sino tambi\u00e9n en cualitativo (cf. \nEG 164). En toda actividad de vivencia de la fe el kerigma adquiere una \nrelevancia particular por la cual nunca debe faltar. Es el centro en la \njerarqu\u00eda de las verdades de fe. No puede ser relegado ni opacado por \notros elementos que no est\u00e1n en el n\u00facleo kerigm\u00e1tico y se incorporar\u00e1n \npaulatinamente y en el tiempo seg\u00fan el propio camino de maduraci\u00f3n y \ncrecimiento en la fe de cada persona y comunidad.<br>\nb) Una vez que se acepta este primer anuncio, el kerigma se sigue \nprofundizando en la vida de la Iglesia y la TRANSMISI\u00d3N de la fe asume \notras caracter\u00edsticas. Aparece la ense\u00f1anza o didaj\u00e9, la instrucci\u00f3n o \nmomento m\u00e1s claramente catequ\u00edstico de la TRANSMISI\u00d3N. Aqu\u00ed la palabra \nformaci\u00f3n que buscamos definir m\u00e1s arriba adquiere un sentido m\u00e1s claro.\n Iniciado el proceso de la vivencia de la fe se hace necesario formar el\n coraz\u00f3n para dar raz\u00f3n de nuestra fe y nuestra esperanza (cf. 1Pe \n3,13-17). Aqu\u00ed tenemos un gran cap\u00edtulo en la TRANSMISI\u00d3N de la fe: \ndebemos revisar con la audacia del Esp\u00edritu todas nuestras estructuras \neclesiales de profundizaci\u00f3n de la fe. Discernir y revisar c\u00f3mo estamos \nllevando adelante una verdadera renovaci\u00f3n y cambio evang\u00e9lico, quitando\n las estructuras caducas, con respecto a la TRANSMISI\u00d3N y profundizaci\u00f3n\n de la fe en nuestras comunidades especialmente en la catequesis en \ntodos los niveles y etapas. En este segundo momento, el kerigma sigue \nsiendo central: desde el kerigma se revela con claridad la belleza de la\n armon\u00eda de la fe que presenta las verdades sobre Dios y el ser humano \nde forma org\u00e1nica.<\/p>\n\n\n\n<p>20. Ambos momentos de TRANSMISI\u00d3N de la fe\n reclaman una fuerte dosis de inculturaci\u00f3n, es decir que el n\u00facleo del \nEvangelio pueda ser captado y entendido en las culturas y subculturas de\n cada tiempo (cf. EG 68-70.116.122.126). Implica asumir todo lo humano \npara discernirlo y llevarlo a plenitud en el encuentro con Jesucristo. \nEl desaf\u00edo es c\u00f3mo lograr que la fe de siempre, que nunca cambia, dado \nque Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre (cf. Heb 13,8), sea \npresentada a cada persona que habita el territorio de la Di\u00f3cesis de Mar\n del Plata en sus m\u00faltiples subculturas contempor\u00e1neas. Sobre la \ninculturaci\u00f3n se ha reflexionado mucho pero no siempre ha sido \nsuficientemente internalizada y encarnada en las estructuras eclesiales.\n Su dinamismo integra siempre dos fidelidades en di\u00e1logo y en positiva \ntensi\u00f3n: la Palabra de Dios y la realidad de cada tiempo. El Beato \nM\u00e1rtir Enrique Angelelli nos invita a la inculturaci\u00f3n cuando nos \nrecuerda que tenemos que tener un o\u00eddo en el Evangelio y el otro en el \npueblo (cf. tambi\u00e9n EG 154-155).<\/p>\n\n\n\n<p>2. Compartiendo preguntas y desaf\u00edos para nuestro tiempo<\/p>\n\n\n\n<p>21. Me pregunto con todos ustedes queridos hermanos diocesanos:<\/p>\n\n\n\n<p>1. \u00bfSomos capaces de confesar que Cristo ha resucitado al mismo tiempo que vivimos como resucitados en Cristo?<br>\n2. \u00bfBuscamos ser \u201cevangelizadores con Esp\u00edritu\u201d como nos pide el Papa \nFrancisco? \u00bfAnunciamos el Reino con nuevo ardor y profetismo alegre y \nesperanzado?<br>\n3. \u00bfRealmente entendemos la prioridad de la evangelizaci\u00f3n, del anuncio \ngozoso de la Buena Noticia? \u00bfBuscamos transmitir la fe por irradiaci\u00f3n, \npor contagio y con entusiasmo?<br>\n4. La fe es don y tarea. Partiendo de la gracia de Dios que es don: \u00bfQu\u00e9\n podemos hacer para suscitar, hacer surgir o nacer la fe en tantos \nhermanos inmersos en este mundo profundamente secularizado?<br>\n5. \u00bfDetectamos hambre de Dios en nuestros ambientes? \u00bfDe qu\u00e9 forma? \u00bfQu\u00e9\n signos de nuestro tiempo podr\u00edan marcar ese deseo de trascendencia que a\n veces se manifiesta de forma indirecta o confusa?<br>\n6. \u00bfCu\u00e1les deber\u00edan ser las notas propias del kerigma de siempre, \nencarnado en este tiempo y seg\u00fan las subculturas locales de los diversos\n \u00e1mbitos de nuestra Di\u00f3cesis?<br>\n7. En la transmisi\u00f3n de la fe: \u00bfC\u00f3mo se pueden integrar las distintas \nexpresiones de la religiosidad popular tradicional y las nuevas \ndevociones espirituales de nuestro tiempo?<br>\n8. En el anuncio kerigm\u00e1tico: \u00bfQu\u00e9 desaf\u00edos nos presenta hoy, por un \nlado, el amplio mundo pentecostal, y, por otro las diversas corrientes \nm\u00edsticas de trasfondo new age?<br>\n9. \u00bfQu\u00e9 obst\u00e1culos deberemos derribar como Iglesia para transmitir fielmente la fe en todas las expresiones de la vida?<br>\n10. \u00bfC\u00f3mo lograr en la transmisi\u00f3n de la fe un camino realmente integral\n d\u00f3nde lo b\u00edblico, lo lit\u00fargico y lo doctrinal est\u00e9n al servicio de la \nvivencia profunda del encuentro con Dios? \u00bfBuscamos ser creativos en \neste punto para formar a los anunciadores de la Buena Noticia del Reino?<br>\n11. \u00bfQu\u00e9 pasos tendremos que seguir dando para transmitir la fe con \neficacia pastoral por medio de las nuevas tecnolog\u00edas, las redes \nsociales y el mundo digital y virtual? \u00bfC\u00f3mo asumir los lenguajes de \neste tiempo integrando el fen\u00f3meno de la hiper-conectividad? \u00bfC\u00f3mo \nevangelizar propositivamente a partir de las fake news sobre algunos \naspectos de la vida de la Iglesia?<br>\n12. En la presentaci\u00f3n del mensaje evang\u00e9lico: \u00bfTenemos en cuenta la \njerarqu\u00eda de verdades? \u00bfPonemos siempre el kerigma en el centro? \n\u00bfTransmitimos de forma simple pero no por eso menos profunda la belleza \nde la armon\u00eda de la fe?<br>\n13. Una vez iniciado el camino de la fe: \u00bfQu\u00e9 pasos ser\u00e1n los esenciales\n en la comunidad cristiana para acompa\u00f1ar, hacer crecer y madurar en \nperseverancia esa experiencia de fe?<br>\n14. \u00bfQu\u00e9 pasos habr\u00e1 que dar para incorporar con m\u00e1s claridad elementos \nsimb\u00f3licos y narrativos en la formaci\u00f3n cristiana? \u00bfTenemos presente lo \nsignificativo que es para el mundo de hoy el testimonio que surge del \ncontar, narrar y recrear historias b\u00edblicas y de los grandes hitos de \nvida de la Iglesia?<br>\n15. \u00bfQu\u00e9 podemos decir de nuestra catequesis de iniciaci\u00f3n para las \ndiversas edades? \u00bfEs kerigm\u00e1tica y mistag\u00f3gica? \u00bfHemos dado pasos para \nun itinerario catequ\u00edstico permanente?<br>\n16. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 que reformular en la catequesis de iniciaci\u00f3n cristiana \npara que est\u00e9 a la altura del tiempo que vivimos? \u00bfQu\u00e9 puntos deberemos \nunificar en formato para toda la Di\u00f3cesis y en qu\u00e9 tendremos que dar \nlibertad a cada comunidad? \u00bfCu\u00e1nto ser\u00e1 el tiempo m\u00ednimo de preparaci\u00f3n \nseg\u00fan sean ni\u00f1os, j\u00f3venes o adultos? \u00bfEn qu\u00e9 etapa de la vida se muestra\n m\u00e1s conveniente la preparaci\u00f3n y la recepci\u00f3n del Sacramento de la \nConfirmaci\u00f3n?<br>\n17. \u00bfC\u00f3mo podemos lograr un verdadero camino catequ\u00edstico comunitario \nque ayude a sostener la fe en medio de los embates del tiempo y el clima\n secularizado de nuestro mundo?<br>\n18. Dando testimonio de verdad y transparencia: \u00bfQu\u00e9 pasos concretos \npodemos dar para acrecentar desde la Iglesia la credibilidad de la fe?<br>\n19. \u00bfSomos audaces en el Esp\u00edritu para proponer y re-proponer con \ncreatividad la fe como sentido de la vida? \u00bfRealmente lo hacemos? \u00bfLo \nrealizamos con delicadeza y respetando la libertad?<br>\n20. \u00bfC\u00f3mo ser creativos en el servicio misionero seg\u00fan los contextos \nurbano ciudadano, urbano barrial, el mundo rural y el de las peque\u00f1as \npoblaciones? \u00bfC\u00f3mo seguir fortaleciendo el anuncio del Reino en la \nevangelizaci\u00f3n paradigm\u00e1tica en los santuarios, carpa misionera, \nmisiones ambientales y territoriales, sufrientes muy sensibles y \nabiertos a espacios pastorales y cultuales de sanaci\u00f3n?<br>\n21. En nuestro anuncio del Evangelio: \u00bfSomos mensajeros e instrumentos \nde la paz de Cristo? \u00bfSomos servidores del Se\u00f1or en la b\u00fasqueda de \npacificaci\u00f3n en medio de los conflictos?<br>\n22. \u00bfC\u00f3mo acompa\u00f1ar efectivamente a las personas que experimentan una \nsuerte de lejan\u00eda de Dios o le ponen distancia a la fe por motivos \nsupuestos o reales de culpa moral?<br>\n23. En medio de un mundo secularizado y que en muchos casos rechaza los \nvalores que vienen de Dios: \u00bfQu\u00e9 desaf\u00edos se nos presentan a los que \ntenemos fe en Dios en la b\u00fasqueda de unidad con los otros cristianos en \nel campo ecum\u00e9nico y en constante di\u00e1logo con las religiones no \ncristianas?<\/p>\n\n\n\n<p>c. COMPROMISO de la fe: \u201cEste es un hombre sin doblez\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>1. Recordando algunas certezas<\/p>\n\n\n\n<p>22. \u00bfQu\u00e9 entendemos por COMPROMISO de la fe?<br>\nSin querer forzar el texto b\u00edblico, la figura de Natanael presentada por\n el mismo Jes\u00fas como \u201cun hombre sin doblez\u201d nos permite adentrarnos en \nla realidad del verdadero e ineludible COMPROMISO de la fe. Una fe que \nse vive de forma COMPROMETIDA, \u201csin doblez\u201d, es decir de forma aut\u00e9ntica\n e integral. Un \u201chombre sin doblez\u201d hace referencia a la coherencia \nentre la fe y la vida, entre la fe y las obras que nos recuerda la Carta\n de Santiago (cf. Sant 2,14-26); al amor como plenitud de la ley en San \nPablo (cf. Rom 13,8-10; Gal 5,13-15); y al doble y \u00fanico mandamiento de \namor a Dios y al pr\u00f3jimo (cf. Mt 22,34-40; Mc 12,28-34, Lc 10,25-37). \nEstos y muchos otros textos de la Escritura nos hablan de COMPROMISO con\n el hermano, de ser realmente un ser humano sin doblez, un buen \nsamaritano contempor\u00e1neo, una persona que asume desde su fe en Dios el \naqu\u00ed y ahora de la vida y la existencia.<br>\nEl acontecimiento de Pentecost\u00e9s tiene mucho para decirnos tambi\u00e9n sobre\n el COMPROMISO de la fe. En dicha experiencia todos asumen el COMPROMISO\n de salir a proclamar en distintas lenguas las maravillas de Dios (cf. \nHch 2,11). La audacia del Esp\u00edritu los hace salir de la comodidad y la \nmediocridad para COMPROMETERSE con la realidad de cada uno de los que \nall\u00ed se encuentran representada en las distintas lenguas que hablan. Se \nvive desde la audacia, la valent\u00eda de ser sal y luz en un ambiente que \nnecesita del Evangelio, pero que muchas veces lo rechaza porque no es \npresentado como es debido o por las modas culturales vigentes en este \nmomento.<\/p>\n\n\n\n<p>23. Retomamos aqu\u00ed los aspectos que en la \nprimera Carta Pastoral defin\u00ed como Iglesia prof\u00e9tica coherente (n\u00ba \n32-34) e Iglesia prof\u00e9tica servidora (n\u00ba 39-41); tambi\u00e9n lo que en la \nsegunda Carta Pastoral present\u00e9 como Compromiso sinodal en el punto 9. \nEl COMPROMISO se expresa con coherencia, con servicio y en el profetismo\n de las obras, el profetismo de la palabra COMPROMETIDA.<br>\nEl COMPROMISO de la fe se abre a toda persona, grupo, colectivo o \ncomunidad que necesita algo para su vida y para la plenitud de la vida. \nNo hace acepci\u00f3n de personas (cf. Sant 2,1-13). Es absolutamente \nuniversal, inclusivo e integrador. En este esquema abierto siempre se \nprivilegia el mundo del dolor y del sufrimiento humano. No por \nproselitismo ni por manipulaci\u00f3n, no por conveniencia pol\u00edtica ni por \nuna ideologizaci\u00f3n de la fe. Sino porque es la opci\u00f3n de Jes\u00fas en el \nEvangelio y es el encargo que el Se\u00f1or le deja a la Iglesia madre y \nmaestra en humanidad. Recordemos la expresi\u00f3n que tanto repite el Papa \nFrancisco sobre la Iglesia como hospital de campa\u00f1a que recoge y sana a \ntodos los heridos en el camino de la vida. Sabemos que la caridad es el \nsigno de nuestra pertenencia a Jes\u00fas: donde hay caridad all\u00ed est\u00e1 Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>24. El mundo del dolor y el sufrimiento \nhumano tiene muchos rostros en nuestras ciudades y localidades, en los \nbarrios y parajes que enriquecen la tan diversa, rica y hermosa \ngeograf\u00eda de nuestra Iglesia Particular.<br>\nSin ser exhaustivo ni excluyente quiero describir brevemente y traer a \nnuestra memoria intelectiva y afectiva, a nuestra memoria sensible, \nparte de esos rostros que estimulan el camino del COMPROMISO de nuestra \nfe: personas que no encuentran a Dios ni hallan sentido a sus vidas, \npobres y empobrecidos, marginados y descartados, indigentes y olvidados \npor la sociedad, enfermos del cuerpo y del alma, j\u00f3venes sin proyectos, \nfamilias sin vivienda, v\u00edctimas de todo tipo de abuso y violencia \ndom\u00e9stica e institucional, migrantes obligados y desplazados, oprimidos \npor diversas situaciones, desocupados y subocupados, algunos hermanos en\n condiciones laborales indignas y otros v\u00edctimas de todo tipo de \nexplotaci\u00f3n, personas atrapadas por adicciones que alienan y arruinan su\n propia vida y la de su entorno, comunidades que padecen de forma m\u00e1s \ndirecta la crisis socio-ambiental de nuestros tiempos\u2026 A esta lista la \npodemos seguir completando libremente\u2026 Estos rostros, estas situaciones \nde cruz se dan, muchas veces, en el marco de una sociedad con grietas de\n todo tipo y reacciones virulentas, falta de respeto por los derechos \nhumanos elementales, atentados contra la vida en sus m\u00faltiples \nmanifestaciones, partiendo de la b\u00fasqueda de eliminaci\u00f3n de la vida no \nnacida en el seno de la madre. Adem\u00e1s, por diversos motivos para \nanalizar detenidamente, el cuadro se complica por la falta de \ncontenci\u00f3n, por familias desunidas y enemistadas, con v\u00ednculos da\u00f1ados o\n destruidos y con historias largas de desencuentros, rencillas y falta \nde perd\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>25. En estos rostros vemos el rostro de \nCristo y por eso nos COMPROMETEMOS desde la vivencia de nuestra fe. \nNing\u00fan rostro, especialmente ning\u00fan rostro sufriente, nos es indiferente\n dado que ah\u00ed vemos al mismo Se\u00f1or como nos ense\u00f1a la Palabra (cf. Mt \n25,31-46). El Evangelio de la Misericordia, el agap\u00e9, el amor cristiano,\n nos COMPROMETE de forma decidida, eficaz y audaz.<br>\nEl desaf\u00edo del COMPROMISO de la fe se traduce en algunos verbos. Verbos \nque deben pasar de la gram\u00e1tica del texto a la gram\u00e1tica de la vida, eso\n es COMPROMISO de la fe. Comparto algunos que muchas veces nos recuerda \nel Papa Francisco: acompa\u00f1ar y cuidar, integrar y dignificar, acercar y \nproteger, testimoniar y misericordear. Desde nuestra fe en Jesucristo \npedimos la audacia del Esp\u00edritu para poder conjugar en la gram\u00e1tica de \nvida, estos y tantos otros verbos que Dios nos inspira personal, \nfamiliar y comunitariamente.<br>\nJunto a los verbos comparto algunos conceptos vitales, tambi\u00e9n del Papa \nFrancisco, que expresan con claridad el COMPROMISO de la fe en algunos \n\u00e1mbitos de la existencia: di\u00e1logo, cultura del encuentro y amistad \nsocial ante las diferentes grietas que experimentamos los argentinos. \nEsto no implica un todo vale. Significa confrontar y discutir desde los \nfundamentos y principios de nuestra fe, pero sin violencia ni \nfundamentalismos cerrados y obtusos. As\u00ed, el COMPROMISO de nuestra fe, \nse podr\u00e1 traducir en reconciliaci\u00f3n personal, familiar y comunitaria \ncreando caminos, puentes y contextos profundos para la tan ansiada y \nnecesaria reconciliaci\u00f3n social y nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>26. El COMPROMISO de la fe nos anima \ntambi\u00e9n en la consecuci\u00f3n del bien com\u00fan de la Patria, en la pasi\u00f3n por \nla verdad, en una aut\u00e9ntica justicia social y en la defensa de todo el \narco de los derechos humanos, partiendo del cuidado de la vida no nacida\n en el seno materno hasta la protecci\u00f3n de nuestros queridos ancianos, \ndiscapacitados y enfermos.<br>\nDesde los inicios de nuestra fe el COMPROMISO del cristiano ha estado \nmarcado por el respeto y el cuidado de la obra creadora de Dios. En los \ntiempos que corren esta dimensi\u00f3n del COMPROMISO de la fe debe ser m\u00e1s \nclara y decidida. La lectura y profundizaci\u00f3n de la Enc\u00edclica Laudato \nSi\u2019 del Papa Francisco tiene que ser parte esencial de nuestra formaci\u00f3n\n como disc\u00edpulos misioneros. Recordemos que este texto magisterial es un\n documento social-ambiental que nos COMPROMETE desde nuestra fe en una \necolog\u00eda humana e integral en el cuidado de la Casa Com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>2. Compartiendo preguntas y desaf\u00edos para nuestro tiempo<\/p>\n\n\n\n<p>27. Me pregunto con ustedes queridos hermanos diocesanos:<\/p>\n\n\n\n<p>1. \u00bfC\u00f3mo es habitualmente el compromiso de\n nuestra fe personal y comunitaria? \u00bfSe da una real secuencia entre \nvivencia, transmisi\u00f3n y compromiso de la fe?<br>\n2. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 necesario acrecentar y\/o purificar de la vivencia de la fe \npara ser Iglesia hospital de campa\u00f1a, Iglesia \u201cen salida\u201d hacia el \nsufrimiento de cada ser humano?<br>\n3. \u00bfQu\u00e9 elementos de la formaci\u00f3n integral habr\u00e1 que privilegiar para \npreparar l\u00edderes cristianos que se comprometan en su ambiente cotidiano?<br>\n4. \u00bfCu\u00e1les son los rostros concretos de cruz y sufrimiento en nuestros \nambientes que reclaman una respuesta comprometida desde nuestra fe en \nDios Uno y Trino?<br>\n5. Al contemplar la inmensa cantidad de problemas humanos y sociales que\n percibimos en nuestro entorno: \u00bfC\u00f3mo podemos comprometernos para \nsuperar la tentaci\u00f3n de la mediocridad ambiental que tiende a no \ninvolucrarse? \u00bfSomos capaces de superar toda tibieza en este sentido?<br>\n6. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer ante las grandes deudas educativas en nuestra \nPatria? \u00bfC\u00f3mo incentivar desde nuestros lugares una verdadera valoraci\u00f3n\n de la educaci\u00f3n permanente en todas las edades como camino de madurez \npersonal y social? \u00bfEntendemos que la educaci\u00f3n es puente de liberaci\u00f3n y\n camino de participaci\u00f3n libre y soberana de todos y cada uno?<br>\n7. \u00bfC\u00f3mo responder desde el compromiso de la fe en el cuidado y la \ndefensa de la vida mirando sus diversas etapas: concepci\u00f3n, ni\u00f1ez, \nadolescencia, juventud, adultos y ancianos?<br>\n8. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer desde el Evangelio ante los casos de mayor \nvulnerabilidad social\u2026 por ejemplo: con la maternidad de menores, las \nmujeres y los ni\u00f1os v\u00edctimas de violencia, los j\u00f3venes sin sue\u00f1os por \nfalta de posibilidades, las familias fragmentadas y las situaciones de \nabusos y excesos de todo tipo\u2026?<br>\n9. \u00bfC\u00f3mo comprometernos desde la fe para acompa\u00f1ar las diversas \nsituaciones de adicci\u00f3n que despersonalizan y arruinan los v\u00ednculos \nfundamentales del ser humano?<br>\n10. Ante todos estos rostros sufrientes: \u00bfEstamos dispuestos a \nescuchar?; \u00bfescuchar la voz de Dios que nos habla desde las llagas de \nnuestro tiempo?<br>\n11. \u00bfC\u00f3mo podemos organizarnos utilizando las armas pac\u00edficas de la fe \npara luchar contra la delincuencia organizada y el narcotr\u00e1fico que mata\n y contamina como un veneno letal el tejido social de muchos de nuestros\n barrios?<br>\n12. Manteniendo nuestra identidad cristiana cat\u00f3lica: \u00bfC\u00f3mo crecer en \nconvivencia pac\u00edfica y sin fundamentalismos en un mundo altamente \nsecularizado por un lado y multi-m\u00edstico y pseudo-religioso por otro?<br>\n13. \u00bfC\u00f3mo reaccionamos ante la apat\u00eda espiritual de nuestro tiempo? \u00bfQu\u00e9\n actitud tomamos ante la actitud de algunas personas o grupos que \nrechazan, y en algunos casos con odio y violencia, la vida y el mensaje \nde la Iglesia? \u00bfC\u00f3mo interpretamos el fen\u00f3meno m\u00e1s difundido en este \ntiempo de pedido de apostas\u00eda de aquellos que fueron bautizados en la fe\n cristiana cat\u00f3lica?<br>\n14. \u00bfQu\u00e9 caminos habr\u00e1 que dise\u00f1ar para la formaci\u00f3n de los laicos en un\n compromiso pol\u00edtico solvente y coherente seg\u00fan los criterios de la \nDoctrina Social de la Iglesia y los principios democr\u00e1ticos?<br>\n15. Desde nuestro compromiso de la fe: \u00bfC\u00f3mo podemos colaborar en la \nreconciliaci\u00f3n nacional superando las diversas grietas que nos \natraviesan y dividen?<br>\n16. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el aporte que podemos hacer, aunque sea a peque\u00f1a escala,\n para que se d\u00e9 un verdadero di\u00e1logo entre los distintos sectores de \nnuestra sociedad, procurando la amistad social y la cultura del \nencuentro?<br>\n17. Desde el compromiso de la fe y en el marco de una saludable \nantropolog\u00eda cristiana: \u00bfC\u00f3mo proponer una educaci\u00f3n integral y atenta a\n la dignidad del ser humano en temas de amor, afectividad, emociones, \nsexualidad y genitalidad?<br>\n18. Sin renunciar a nuestra identidad cristiana cat\u00f3lica: \u00bfC\u00f3mo podemos \nincluir e integrar a los que piensan diferente o tienen concepciones \ndiversas? \u00bfEs posible trabajar juntos en los temas que s\u00ed compartimos la\n misma mirada sobre la dignidad humana?<br>\n19. Desde el compromiso de la fe: \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda la actitud evang\u00e9lica ante\n la inclusi\u00f3n de la diversidad que plantean diversos colectivos en \nnuestro tiempo?<br>\n20. Mirando los problemas socio-ambientales de los distintos lugares de \nnuestro territorio diocesano: \u00bfQu\u00e9 podemos hacer para lograr una \nvivencia de la fe comprometida con el cuidado de la Casa Com\u00fan en una \nverdadera ecolog\u00eda humana e integral?<br>\n21. \u00bfC\u00f3mo estamos valorando la belleza de la obra creadora de Dios en \nlos campos, las sierras y las costas que engalanan nuestro territorio \ndiocesano? \u00bfDe qu\u00e9 forma asumimos la realidad del turismo para que sea \nmomento oportuno de encuentro fraterno con otras personas y tambi\u00e9n \nespacio de vivencia, transmisi\u00f3n y compromiso de la fe?<\/p>\n\n\n\n<p>CONCLUSI\u00d3N<\/p>\n\n\n\n<p>28. He comenzado esta Carta Pastoral 19-20\n poniendo como fundamento el texto evang\u00e9lico de Jn 1,35-51. La concluyo\n ahora compartiendo un texto de Aparecida que es una suerte de \ncomentario pastoral de dicho relato b\u00edblico:<\/p>\n\n\n\n<p>DA 244. La naturaleza misma del \ncristianismo consiste, por lo tanto, en reconocer la presencia de \nJesucristo y seguirlo. \u00c9sa fue la hermosa experiencia de aquellos \nprimeros disc\u00edpulos que, encontrando a Jes\u00fas, quedaron fascinados y \nllenos de estupor ante la excepcionalidad de quien les hablaba, ante el \nmodo c\u00f3mo los trataba, correspondiendo al hambre y sed de vida que hab\u00eda\n en sus corazones. El evangelista Juan nos ha dejado plasmado el impacto\n que produjo la persona de Jes\u00fas en los dos primeros disc\u00edpulos que lo \nencontraron, Juan y Andr\u00e9s. Todo comienza con una pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 \nbuscan?\u201d (Jn 1,38). A esa pregunta sigui\u00f3 la invitaci\u00f3n a vivir una \nexperiencia: \u201cVengan y lo ver\u00e1n\u201d (Jn 1,39). Esta narraci\u00f3n permanecer\u00e1 \nen la historia como s\u00edntesis \u00fanica del m\u00e9todo cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p>29. Existen muchas, much\u00edsimas \nmetodolog\u00edas que a lo largo del tiempo y en cada tiempo nos permiten la \nvivencia, transmisi\u00f3n y compromiso de la fe. Pero hay una s\u00edntesis \u00fanica\n del m\u00e9todo cristiano que queda revelado en Jn 1,35-41: \u201cVengan y lo \nver\u00e1n\u201d. La celebraci\u00f3n de nuestro Primer S\u00ednodo Diocesano debe quedar \nmarcada a fuego por esta certeza: todo comienza y termina en el \nencuentro con Dios, con el Se\u00f1or, con el Maestro que nos invita a hacer \nexperiencia de su amor y su incondicionalidad. Desde aqu\u00ed se entiende la\n vivencia, transmisi\u00f3n y compromiso de la fe. Desde aqu\u00ed tiene sentido \nel camino sinodal y la realizaci\u00f3n del s\u00ednodo como acontecimiento. Desde\n aqu\u00ed se entiende el trabajo de escucha y discernimiento de las \nconsultas, las asambleas y de todas las reuniones que sean necesarias. \nDig\u00e1moslo una vez m\u00e1s: el camino sinodal y el Primer S\u00ednodo Diocesano \ns\u00f3lo tienen sentido si es para renovar la vivencia, transmisi\u00f3n y \ncompromiso de la fe desde el \u201cvengan y lo ver\u00e1n\u201d de Jes\u00fas el Buen Pastor\n que sigue formando integralmente a cada disc\u00edpulo misionero. En esta \nl\u00ednea, nunca perdamos de vista el lema que nos convoca: Caminemos juntos\n en la audacia del Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>30. Esta nueva Carta Pastoral que aqu\u00ed \nconcluyo debe ser le\u00edda y trabajada en relaci\u00f3n y en paralelo a las dos \nanteriores. Los temas, las propuestas y las sugerencias se repiten de \nforma m\u00e1s o menos conc\u00e9ntrica apuntando a algunos pocos n\u00facleos \nesenciales que en camino sinodal deberemos discernir y decidir en la \nformaci\u00f3n, identidad y sensibilidad del disc\u00edpulo misionero del Se\u00f1or en\n la Iglesia Particular de Mar del Plata.<br>\nComo ya dije, esta Carta es para todos en nuestra Iglesia Diocesana, \npero de modo particular para los hermanos sinodales que tendr\u00e1n la \nhermosa tarea de representar a todo el pueblo de Dios en el aula \nsinodal. Que puedan reflexionar, discernir y realizar su aporte desde el\n texto y el contexto. Texto marcado por este episodio de Jn 1,35-41, por\n toda la Palabra de Dios en la Sagrada Escritura, en el Magisterio de la\n Iglesia y en las reflexiones del obispo. Contexto marcado por las \nsituaciones que conocemos y experimentamos d\u00eda a d\u00eda en todos los \nrincones de nuestra geograf\u00eda humana y eclesial. Contexto que queda \nrepresentado por la realidad cotidiana en sus aspectos m\u00e1s gozosos y \ntambi\u00e9n en los m\u00e1s angustiantes como trat\u00e9 de mencionar a lo largo de la\n Carta.<br>\nTexto y contexto se hermanan y se hacen fecundos en la fe de la Iglesia \ncomuni\u00f3n donde crece, madura y se forma de manera integral el disc\u00edpulo \nmisionero del siglo XXI. El texto, el ideal, la gram\u00e1tica son m\u00e1s \nclaros; el desaf\u00edo es vivenciar, transmitir y comprometerse en el \ncontexto de hoy.<br>\nQue la intercesi\u00f3n de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda, Madre de la \nIglesia, junto a la de Santa Cecilia y la de los Beatos M\u00e1rtires \nRiojanos, nos ayude a crecer en testimonio y a caminar juntos en la \naudacia del Esp\u00edritu.<br>\nCon mi afecto y bendici\u00f3n de padre, hermano y amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>+Mons. Gabriel Mestre<br>\nObispo de Mar del Plata<br>\nArgentina<\/p>\n\n\n\n<p>Mar del Plata, Domingo 23 de junio de 2019<br>\nSolemnidad del Sant\u00edsimo Cuerpo y Sangre de Cristo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta Pastoral 19-20 \u201cVivencia, transmisi\u00f3n y compromiso de la fe\u201dCaminemos juntos en la audacia del Esp\u00edritu Descarg\u00e1 &gt;pdf carta pastoral 19 20 mons. mestre A los sacerdotes, di\u00e1conos, consagrados, laicos, seminaristas, parroquias, comunidades, instituciones educativas, movimientos, asociaciones, organismos diocesanos y a todo el Pueblo de Dios que peregrina en la Iglesia Particular de Mar del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"parent":0,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/459"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=459"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/459\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33557,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/459\/revisions\/33557"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}