{"id":18637,"date":"2020-03-29T08:00:00","date_gmt":"2020-03-29T11:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=18637"},"modified":"2020-03-29T08:00:00","modified_gmt":"2020-03-29T11:00:00","slug":"misa-domingo-28-03-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/misa-domingo-28-03-2020\/","title":{"rendered":"Misa: Domingo  29-03-2020"},"content":{"rendered":"\n<p>En este V Domingo de Cuaresma la Misa es presidida por el Obispo de Mar del Plata, Mons Gabriel Mestre, desde la capilla del Carmelo de la ciudad de Mar el  Plata.  Este  domingo la liturgia nos pone de cara al problema para el que los humanos no tenemos soluci\u00f3n: la muerte. Pero, por suerte, nos adelanta  la respuesta: <em>El que cree en mi, aunque haya muerto, vivir\u00e1.<\/em> (Jn 11,25) <\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo de Cuaresma, que ya va tocando a  su fin, exige de  nosotros&nbsp;una reflexi\u00f3n seria y profunda sobre la  cuesti\u00f3n de la vida y  de la muerte<em>. \u201cAcu\u00e9rdate que eres polvo y al polvo volver\u00e1s\u201d<\/em>  nos  dijeron cuando lo iniciamos. &nbsp;Cuanto m\u00e1s profundamente entramos en  este per\u00edodo, cuanto m\u00e1s nos acercamos a la Semana Santa,&nbsp;tanto m\u00e1s   intensamente debemos concentrarnos sobre este punto: el problema de la   vida y de la muerte, en todos sus aspectos y en todas sus consecuencias. <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-youtube wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<iframe loading=\"lazy\" title=\"Misa del  DOMINGO 29-03-2020 - Di\u00f3cesis de Mar del Plata\" width=\"1080\" height=\"608\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/SvQWw4Tig60?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-button aligncenter\"><a class=\"wp-block-button__link has-background has-vivid-red-background-color no-border-radius\" href=\"https:\/\/youtu.be\/SvQWw4Tig60\">VER EN YOUTUBE<\/a><\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h1>Evangelio de hoy y lecturas<\/h1>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<h2><strong>Primera lectura<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3>Lectura de la profec\u00eda de Ezequiel 37, 12-14<\/h3>\n\n\n\n<p>Esto dice el Se\u00f1or Dios:<br>\u00abYo mismo abrir\u00e9 vuestros sepulcros,<br> y os sacar\u00e9 de ellos, pueblo m\u00edo,<br> y os llevar\u00e9 a la tierra de Israel.<br>Y cuando abra vuestros sepulcros<br> y os saque de ellos, pueblo m\u00edo,<br> comprender\u00e9is que soy el Se\u00f1or.<br>Pondr\u00e9 mi esp\u00edritu en vosotros y vivir\u00e9is;<br> os establecer\u00e9 en vuestra tierra<br> y comprender\u00e9is que yo, el Se\u00f1or, lo digo y lo hago<br> \u2014or\u00e1culo del Se\u00f1or\u2014\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<h2><strong>Salmo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3>Sal 129, 1-2. 3-4ab. 4c-6. 7-8 R\/. Del Se\u00f1or viene la misericordia, la redenci\u00f3n copiosa<\/h3>\n\n\n\n<p>Desde lo hondo a ti grito, Se\u00f1or;<br> Se\u00f1or, escucha mi voz,<br> est\u00e9n tus o\u00eddos atentos<br> a la voz de mi s\u00faplica. R\/.<\/p>\n\n\n\n<p>Si llevas cuentas de los delitos, Se\u00f1or,<br> \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 resistir?<br> Pero de ti procede el perd\u00f3n,<br> y as\u00ed infundes respeto. R\/.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi alma espera en el Se\u00f1or,<br> espera en su palabra;<br> mi alma aguarda al Se\u00f1or,<br> m\u00e1s que el centinela la aurora.<br> Aguarde Israel al Se\u00f1or,<br> como el centinela la aurora. R\/.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque del Se\u00f1or viene la misericordia,<br> la redenci\u00f3n copiosa;<br> y \u00e9l redimir\u00e1 a Israel<br> de todos sus delitos. R\/.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<h2><strong>Segunda lectura<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3>Lectura de la carta del ap\u00f3stol san Pablo a los Romanos 8, 8-11<\/h3>\n\n\n\n<p>Hermanos:<br>Los\n que viven sujetos a la carne no pueden agradar a Dios. Pero vosotros no\n est\u00e1is sujetos a la carne, sino al esp\u00edritu, ya que el Esp\u00edritu de Dios\n habita en vosotros. El que no tiene el Esp\u00edritu de Cristo no es de \nCristo.<br>Pues bien, si Cristo est\u00e1 en vosotros, el cuerpo est\u00e1 muerto \npor el pecado, pero el esp\u00edritu vive por la justificaci\u00f3n obtenida. Si \nel Esp\u00edritu del que resucit\u00f3 a Jes\u00fas de entre los muertos habita en \nvosotros, el que resucit\u00f3 de entre los muertos a Cristo Jes\u00fas vivificar\u00e1\n tambi\u00e9n vuestros cuerpos mortales, por el mismo Esp\u00edritu que habita en \nvosotros.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<h2><strong>Evangelio del d\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3>Lectura del santo evangelio seg\u00fan san Juan 11, 3-7. 17. 20-27. 33-45<\/h3>\n\n\n\n<p>En aquel tiempo, las hermanas de L\u00e1zaro le mandaron recado a Jes\u00fas diciendo:<br> \u00abSe\u00f1or, el que t\u00fa amas est\u00e1 enfermo\u00bb.<br>Jes\u00fas, al o\u00edrlo, dijo:<br>  \u00abEsta enfermedad no es para la muerte, sino que servir\u00e1 para la gloria  de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella\u00bb.<br>Jes\u00fas amaba a Marta, a su hermana y a L\u00e1zaro. Cuando se enter\u00f3 de que estaba enfermo se qued\u00f3 todav\u00eda dos d\u00edas donde estaba.<br>Solo entonces dijo a sus disc\u00edpulos:<br> \u00abVamos otra vez a Judea\u00bb.<br>Cuando  Jes\u00fas lleg\u00f3, L\u00e1zaro llevaba ya cuatro d\u00edas enterrado. Cuando Marta se  enter\u00f3 de que llegaba Jes\u00fas, sali\u00f3 a su encuentro, mientras Mar\u00eda se  qued\u00f3 en casa. Y dijo Marta a Jes\u00fas:<br> \u00abSe\u00f1or, si hubieras estado aqu\u00ed  no habr\u00eda muerto mi hermano. Pero a\u00fan ahora s\u00e9 que todo lo que pidas a  Dios, Dios te lo conceder\u00e1\u00bb.<br>Jes\u00fas le dijo:<br> \u00abTu hermano resucitar\u00e1\u00bb.<br>Marta respondi\u00f3:<br> \u00abS\u00e9 que resucitar\u00e1 en la resurrecci\u00f3n en el \u00faltimo d\u00eda\u00bb.<br>Jes\u00fas le dijo:<br>  \u00abYo soy la resurrecci\u00f3n y la vida: el que cree en m\u00ed, aunque haya  muerto, vivir\u00e1; y el que est\u00e1 vivo y cree en m\u00ed, no morir\u00e1 para siempre.  \u00bfCrees esto?\u00bb.<br>Ella le contest\u00f3:<br> \u00abS\u00ed, Se\u00f1or: yo creo que t\u00fa eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que ten\u00eda que venir al mundo\u00bb.<br>Jes\u00fas se conmovi\u00f3 en su esp\u00edritu, se estremeci\u00f3 y pregunt\u00f3:<br> \u00ab\u00bfD\u00f3nde lo hab\u00e9is enterrado?\u00bb.<br>Le contestaron:<br> \u00abSe\u00f1or, ven a verlo\u00bb.<br>Jes\u00fas se ech\u00f3 a llorar. Los jud\u00edos comentaban:<br> \u00ab\u00a1C\u00f3mo lo quer\u00eda!\u00bb.<br>Pero algunos dijeron:<br> \u00abY uno que le ha abierto los ojos a un ciego, \u00bfno pod\u00eda haber impedido que este muriera?\u00bb.<br>Jes\u00fas, conmovido de nuevo en su interior, lleg\u00f3 a la tumba. Era una cavidad cubierta con una losa. Dijo Jes\u00fas:<br> \u00abQuitad la losa\u00bb.<br>Marta, la hermana del muerto, le dijo:<br> \u00abSe\u00f1or, ya huele mal porque lleva cuatro d\u00edas\u00bb.<br>Jes\u00fas le replic\u00f3:<br> \u00ab\u00bfNo te he dicho que si crees ver\u00e1s la gloria de Dios?\u00bb<br>Entonces quitaron la losa.<br>Jes\u00fas, levantando los ojos a lo alto, dijo:<br>  \u00abPadre, te doy gracias porque me has escuchado; yo s\u00e9 que t\u00fa me  escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean  que t\u00fa me has enviado\u00bb.<br>Y dicho esto, grit\u00f3 con voz potente:<br> \u00abL\u00e1zaro, sal afuera\u00bb.<br>El muerto sali\u00f3, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jes\u00fas les dijo:<br> \u00abDesatadlo y dejadlo andar\u00bb.<br>Y muchos jud\u00edos que hab\u00edan venido a casa de Mar\u00eda, al ver lo que hab\u00eda hecho Jes\u00fas, creyeron en \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabra de Dios.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este V Domingo de Cuaresma la Misa es presidida por el Obispo de Mar del Plata, Mons Gabriel Mestre, desde la capilla del Carmelo de la ciudad de Mar el  Plata.  Este  domingo la liturgia nos pone de cara al problema para el que los humanos no tenemos soluci\u00f3n: la muerte. Pero, por suerte, nos adelanta  la respuesta: El que cree en mi, aunque haya muerto, vivir\u00e1. 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