{"id":18655,"date":"2020-03-30T08:58:02","date_gmt":"2020-03-30T11:58:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=18655"},"modified":"2020-03-30T08:58:02","modified_gmt":"2020-03-30T11:58:02","slug":"misa-30-03-2020","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/misa-30-03-2020\/","title":{"rendered":"Misa: Lunes 30-03-2020"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-style-large\"><p>\u201cAunque cruce por oscuras quebradas, no temer\u00e9 ning\u00fan mal porque t\u00fa vas conmigo\u201d<\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<p>Desde el oratorio del CEDIER hoy celebra el P Gustavo Garz\u00f3n y acompa\u00f1a el diacono Jorge Carbone. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed-facebook wp-block-embed is-type-video is-provider-facebook\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<div id=\"fb-root\"><\/div><script async=\"1\" defer=\"1\" crossorigin=\"anonymous\" src=\"https:\/\/connect.facebook.net\/en_US\/sdk.js#xfbml=1&amp;version=v6.0\"><\/script><div class=\"fb-video\" data-href=\"https:\/\/www.facebook.com\/iglesia.mdp\/videos\/2929765243748612\/\" data-width=\"1080\"><blockquote cite=\"https:\/\/www.facebook.com\/iglesia.mdp\/videos\/2929765243748612\/\" class=\"fb-xfbml-parse-ignore\"><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/iglesia.mdp\/videos\/2929765243748612\/\">Misa Semanal<\/a><p>Misa Lunes 30-03-2020<\/p>Posted by <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/iglesia.mdp\/\">Iglesia Mdp<\/a> on Monday, March 30, 2020<\/blockquote><\/div>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<div class=\"wp-container-3 wp-block-columns\">\n<div class=\"wp-container-1 wp-block-column\">\n<div class=\"wp-block-button aligncenter\"><a class=\"wp-block-button__link has-background has-vivid-red-background-color no-border-radius\" href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=5fHUZYb7coI\">VER EN YOUTUBE<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-container-2 wp-block-column\">\n<div class=\"wp-block-button aligncenter\"><a class=\"wp-block-button__link has-background has-vivid-cyan-blue-background-color no-border-radius\" href=\"https:\/\/www.facebook.com\/iglesia.mdp\/videos\/2929765243748612\/\">VER EN FACEBOOK<\/a><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<h2><strong>Primera lectura<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h2><strong>Libro de Daniel  13,1-9.15-17.19-30.33-62. <\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda en Babilonia un hombre llamado Joaqu\u00edn.<br>Se hab\u00eda casado con una mujer llamada Susana, hija de Jilqu\u00edas, que era muy bella y temerosa de Dios; sus padres eran justos y hab\u00edan educado a su hija seg\u00fan la ley de Mois\u00e9s.<br>Joaqu\u00edn  era muy rico, ten\u00eda un jard\u00edn contiguo a su casa, y los jud\u00edos sol\u00edan  acudir donde \u00e9l, porque era el m\u00e1s prestigioso de todos.<br>Aquel  a\u00f1o hab\u00edan sido nombrados jueces dos ancianos, escogidos entre el  pueblo, de aquellos de quienes dijo el Se\u00f1or: \u00abLa iniquidad sali\u00f3 en  Babilonia de los ancianos y jueces que se hac\u00edan gu\u00edas del pueblo.\u00bb<br>Ven\u00edan \u00e9stos a menudo a casa de Joaqu\u00edn, y todos los que ten\u00edan alg\u00fan litigio se dirig\u00edan a ellos.<br>Cuando todo el mundo se hab\u00eda retirado ya, a mediod\u00eda, Susana entraba a pasear por el jard\u00edn de su marido.<br>Los dos ancianos, que la ve\u00edan entrar a pasear todos los d\u00edas, empezaron a desearla.<br>Perdieron la cabeza dejando de mirar hacia el cielo y olvidando sus justos juicios.<br>Mientras  estaban esperando la ocasi\u00f3n favorable, un d\u00eda entr\u00f3 Susana en el  jard\u00edn como los d\u00edas precedentes, acompa\u00f1ada solamente de dos j\u00f3venes  doncellas, y como hac\u00eda calor quiso ba\u00f1arse en el jard\u00edn.<br>No hab\u00eda all\u00ed nadie, excepto los dos ancianos que, escondidos, estaban al acecho.<br>Dijo ella a las doncellas: \u00abTraedme aceite y perfume, y cerrad las puertas del jard\u00edn, para que pueda ba\u00f1arme.\u00bb<br>En cuanto salieron las doncellas, los dos ancianos se levantaron, fueron corriendo donde ella,<br>y  le dijeron: \u00abLas puertas del jard\u00edn est\u00e1n cerradas y nadie nos ve.  Nosotros te deseamos; consiente, pues, y entr\u00e9gate a nosotros.<br>Si no, daremos testimonio contra ti diciendo que estaba contigo un joven y que por eso hab\u00edas despachado a tus doncellas.\u00bb<br>Susana  gimi\u00f3: \u00ab\u00a1Ay, qu\u00e9 aprieto me estrecha por todas partes! Si hago esto, es  la muerte para m\u00ed; si no lo hago, no escapar\u00e9 de vosotros.<br>Pero es mejor para m\u00ed caer en vuestras manos sin haberlo hecho que pecar delante del Se\u00f1or.\u00bb<br>Y Susana se puso a gritar a grandes voces. Los dos ancianos gritaron tambi\u00e9n contra ella,<br>y uno de ellos corri\u00f3 a abrir las puertas del jard\u00edn.<br>Al o\u00edr estos gritos en el jard\u00edn, los dom\u00e9sticos se precipitaron por la puerta lateral para ver qu\u00e9 ocurr\u00eda,<br>y  cuando los ancianos contaron su historia, los criados se sintieron muy  confundidos, porque jam\u00e1s se hab\u00eda dicho una cosa semejante de Susana.<br>A  la ma\u00f1ana siguiente, cuando el pueblo se reuni\u00f3 en casa de Joaqu\u00edn, su  marido, llegaron all\u00e1 los dos ancianos, llenos de pensamientos inicuos  contra Susana para hacerla morir.<br>Y dijeron en presencia del pueblo: \u00abMandad a buscar a Susana, hija de Jilqu\u00edas, la mujer de Joaqu\u00edn.\u00bb Mandaron a buscarla,<br>y ella compareci\u00f3 acompa\u00f1ada de sus padres, de sus hijos y de todos sus parientes.<br>Todos los suyos lloraban, y tambi\u00e9n todos los que la ve\u00edan.<br>Los dos ancianos, levant\u00e1ndose en medio del pueblo, pusieron sus manos sobre su cabeza.<br>Ella, llorando, levant\u00f3 los ojos al cielo, porque su coraz\u00f3n ten\u00eda puesta su confianza en Dios.<br>Los  ancianos dijeron: \u00abMientras nosotros nos pase\u00e1bamos solos por el  jard\u00edn, entr\u00f3 \u00e9sta con dos doncellas. Cerr\u00f3 las puertas y luego despach\u00f3  a las doncellas.<br>Entonces se acerc\u00f3 a ella un joven que estaba escondido y se acost\u00f3 con ella.<br>Nosotros, que est\u00e1bamos en un rinc\u00f3n del jard\u00edn, al ver esta iniquidad, fuimos corriendo donde ellos.<br>Los sorprendimos juntos, pero a \u00e9l no pudimos atraparle porque era m\u00e1s fuerte que nosotros, y abriendo la puerta se escap\u00f3.<br>Pero a \u00e9sta la agarramos y le preguntamos qui\u00e9n era aquel joven.<br>No  quiso revel\u00e1rnoslo. De todo esto nosotros somos testigos.\u00bb La asamblea  les crey\u00f3 como ancianos y jueces del pueblo que eran. Y la condenaron a  muerte.<br>Entonces Susana grit\u00f3 fuertemente: \u00abOh Dios eterno, que conoces los secretos, que todo lo conoces antes que suceda,<br>t\u00fa  sabes que \u00e9stos han levantado contra m\u00ed falso testimonio. Y ahora voy a  morir, sin haber hecho nada de lo que su maldad ha tramado contra m\u00ed.\u00bb<br>El Se\u00f1or escuch\u00f3 su voz<br>y, cuando era llevada a la muerte, suscit\u00f3 el santo esp\u00edritu de un jovencito llamado Daniel,<br>que se puso a gritar: \u00ab\u00a1Yo estoy limpio de la sangre de esta mujer!\u00bb<br>Todo el pueblo se volvi\u00f3 hacia \u00e9l y dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 significa eso que has dicho?\u00bb<br>El,  de pie en medio de ellos, respondi\u00f3: \u00ab\u00bfTan necios sois, hijos de  Israel, para condenar sin investigaci\u00f3n y sin evidencia a una hija de  Israel?<br>\u00a1Volved al tribunal, porque es falso el testimonio que \u00e9stos han levantado contra ella!\u00bb<br>Todo  el pueblo se apresur\u00f3 a volver all\u00e1, y los ancianos dijeron a Daniel:  \u00abVen a sentarte en medio de nosotros y dinos lo que piensas, ya que Dios  te ha dado la dignidad de la ancianidad.\u00bb<br>Daniel les dijo entonces: \u00abSeparadlos lejos el uno del otro, y yo les interrogar\u00e9.\u00bb<br>Una  vez separados, Daniel llam\u00f3 a uno de ellos y le dijo: \u00abEnvejecido en la  iniquidad, ahora han llegado al colmo los delitos de tu vida pasada,<br>dictador  de sentencias injustas, que condenabas a los inocentes y absolv\u00edas a  los culpables, siendo as\u00ed que el Se\u00f1or dice: &#8216;No matar\u00e1s al inocente y  al justo.&#8217;<br>Conque, si la viste, dinos bajo qu\u00e9 \u00e1rbol los viste juntos.\u00bb Respondi\u00f3 \u00e9l: \u00abBajo una acacia.\u00bb<br>\u00abEn  verdad &#8211; dijo Daniel &#8211; contra tu propia cabeza has mentido, pues ya el  \u00e1ngel de Dios ha recibido de \u00e9l la sentencia y viene a partirte por el  medio.\u00bb<br>Retirado  \u00e9ste, mand\u00f3 traer al otro y le dijo: \u00ab\u00a1Raza de Cana\u00e1n, que no de Jud\u00e1;  la hermosura te ha descarriado y el deseo ha pervertido tu coraz\u00f3n!<br>As\u00ed  tratabais a las hijas de Israel, y ellas, por miedo, se entregaban a  vosotros. Pero una hija de Jud\u00e1 no ha podido soportar vuestra iniquidad.<br>Ahora pues, dime: \u00bfBajo qu\u00e9 \u00e1rbol los sorprendiste juntos?\u00bb El respondi\u00f3: \u00abBajo una encina.\u00bb<br>En  verdad, dijo Daniel, t\u00fa tambi\u00e9n has mentido contra tu propia cabeza: ya  est\u00e1 el \u00e1ngel del Se\u00f1or esperando, espada en mano, para partirte por el  medio, a fin de acabar con vosotros.\u00bb<br>Entonces la asamblea entera clam\u00f3 a grandes voces, bendiciendo a Dios que salva a los que esperan en \u00e9l.<br>Luego se levantaron contra los dos ancianos, a quienes, por su propia boca, hab\u00eda convencido Daniel de falso testimonio<br>y,  para cumplir la ley de Mois\u00e9s, les aplicaron la misma pena que ellos  hab\u00edan querido infligir a su pr\u00f3jimo: les dieron muerte, y aquel d\u00eda se  salv\u00f3 una sangre inocente.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<h2> <strong>Salmo  23(22),1-3a.3b-4.5.6.<\/strong> <\/h2>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or es mi pastor, \n<br>nada me puede faltar.<br>El me hace descansar en verdes praderas,\n<br>me conduce a las aguas tranquilas<br>y repara mis fuerzas;<br>me gu\u00eda por el recto sendero,<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque cruce por oscuras quebradas, \n<br>no temer\u00e9 ning\u00fan mal, \n<br>porque T\u00fa est\u00e1s conmigo:\n<br>tu vara y tu bast\u00f3n me infunden confianza.<br>T\u00fa preparas ante m\u00ed una mesa,\n<br>frente a mis enemigos;\n<\/p>\n\n\n\n<p>unges con \u00f3leo mi cabeza\n<br>y mi copa rebosa.<br>Tu bondad y tu gracia me acompa\u00f1an\n<br>a lo largo de mi vida;\n<br>y habitar\u00e9 en la Casa del Se\u00f1or,\n<br>por muy largo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\"\/>\n\n\n\n<h2><strong> Evangelio seg\u00fan San Juan  8,1-11. <\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas fue al monte de los Olivos.<br>Al amanecer volvi\u00f3 al Templo, y todo el pueblo acud\u00eda a \u00e9l. Entonces se sent\u00f3 y comenz\u00f3 a ense\u00f1arles.<br>Los escribas y los fariseos le trajeron a una mujer que hab\u00eda sido sorprendida en adulterio y, poni\u00e9ndola en medio de todos,<br>dijeron a Jes\u00fas: \u00abMaestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio.<br>Mois\u00e9s, en la Ley, nos orden\u00f3 apedrear a esta clase de mujeres. Y t\u00fa, \u00bfqu\u00e9 dices?\u00bb.<br>Dec\u00edan  esto para ponerlo a prueba, a fin de poder acusarlo. Pero Jes\u00fas,  inclin\u00e1ndose, comenz\u00f3 a escribir en el suelo con el dedo.<br>Como insist\u00edan, se enderez\u00f3 y les dijo: \u00abEl que no tenga pecado, que arroje la primera piedra\u00bb.<br>E inclin\u00e1ndose nuevamente, sigui\u00f3 escribiendo en el suelo.<br>Al  o\u00edr estas palabras, todos se retiraron, uno tras otro, comenzando por  los m\u00e1s ancianos. Jes\u00fas qued\u00f3 solo con la mujer, que permanec\u00eda all\u00ed,<br>e incorpor\u00e1ndose, le pregunt\u00f3: \u00abMujer, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n tus acusadores? \u00bfAlguien te ha condenado?\u00bb.<br>Ella le respondi\u00f3: \u00abNadie, Se\u00f1or\u00bb. \u00abYo tampoco te condeno, le dijo Jes\u00fas. Vete, no peques m\u00e1s en adelante\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabra de Dios.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-dots\"\/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAunque cruce por oscuras quebradas, no temer\u00e9 ning\u00fan mal porque t\u00fa vas conmigo\u201d<br \/>\nDesde el oratorio del CEIDER. 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