{"id":33566,"date":"2021-09-30T20:18:18","date_gmt":"2021-09-30T23:18:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=33566"},"modified":"2021-09-30T20:18:21","modified_gmt":"2021-09-30T23:18:21","slug":"domingo-3-de-octubre-de-2021","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/domingo-3-de-octubre-de-2021\/","title":{"rendered":"DOMINGO 3 de octubre de 2021"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Domingo 3 de octubre de 2021<\/strong> <strong>&#8211; Di\u00f3cesis de Mar del Plata<\/strong><br><strong>Primera lectura<\/strong>: <strong>Isa\u00edas 43,16-21<\/strong> <strong>|\u00a0Salmo: <\/strong> <strong>Sal 115,12-13.15-16bc.17-18 | Segunda lectura: <\/strong> <strong>Rom 5,1-5 | Evangelio: <\/strong> <strong>Mt 28,1-10<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"> <strong>\u201c\u00a1Este es el tiempo favorable!\u201d (2Co 6,2a) <\/strong><br><strong><em> Tiempo propicio para celebrar el Domingo, fortalecer la esperanza y motivar la renovaci\u00f3n <\/em><\/strong><br><strong>Cuarta Carta Pastoral del obispo diocesano<\/strong> <strong><em> <\/em><\/strong><br><strong>Domingo 26 de septiembre de 2021  <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong> Queridas hermanas y hermanos: <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En di\u00e1logo con nuestro obispo auxiliar, monse\u00f1or Dar\u00edo Quintana, con el  Consejo Presbiteral y con miembros de nuestras comunidades eclesiales, voy  recogiendo el anhelo profundo de este <em>tiempo particular de nuestra historia<\/em> que  reclama realmente <em>la audacia del Esp\u00edritu<\/em>. Para los que tenemos fe todo tiempo es  tiempo de Dios. Por eso podemos decir con San Pablo: \u201c\u00a1Este es el tiempo  favorable!\u201d (2Co 6,2a). Aqu\u00ed, donde la Palabra traduce \u201ctiempo favorable\u201d, est\u00e1 la  palabra griega <em>kair\u00f3s<\/em> que traducimos como \u201ctiempo favorable\u201d, \u201ctiempo propicio\u201d,  \u201ctiempo aceptable\u201d. El <em>kair\u00f3s<\/em> es mucho m\u00e1s que el tiempo cronol\u00f3gico en cuanto  sucesi\u00f3n de segundos, minutos, horas, d\u00edas, semanas, meses y a\u00f1os\u2026 El <em>kair\u00f3s<\/em> es <em>tiempo de Dios, tiempo de gracia, tiempo positivo<\/em> y <em>tiempo de salvaci\u00f3n<\/em>. El <em>kair\u00f3s <\/em>es  m\u00e1s que <em>durar y transcurrir<\/em>, el <em>kair\u00f3s<\/em> es <em>honrar la vida<\/em>. El <em>kair\u00f3s<\/em> es un verdadero  <em>tiempo de Dios<\/em> que se abre ante nuestra existencia hoy y siempre. El <em>kair\u00f3s <\/em>nos invita  a <em>seguir andando con la audacia del Esp\u00edritu<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Dentro del <em>kair\u00f3s<\/em> no falta ni la prueba ni la dificultad; tampoco est\u00e1 ausente el  desconcierto y la incertidumbre; en el kair\u00f3s est\u00e1 tambi\u00e9n la cruz y el sufrimiento. Lo  visualizamos en muchas situaciones de dolor a lo largo de la vida y de la historia en  rostros bien concretos. Lo hemos experimentado de modo particular en el <em>tiempo de  pandemia<\/em> en esta <em>primera fase <\/em>a lo largo de 18 meses, desde el 20 de marzo de 2020:  \u00a1M\u00e1s de 550 d\u00edas! <\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda seguimos en pandemia, pero ingresamos en una suerte de <em>segunda  fase, <\/em>con m\u00e1s apertura y muchas m\u00e1s actividades habilitadas. Vamos transitando  hacia lo que se ha denominado la <em>nueva normalidad<\/em>. Hemos aprendido que la  tecnolog\u00eda, los medios de comunicaci\u00f3n y las redes han sido e<em>xcelentes instrumentos<\/em> para <em>relacionarnos y sostener los v\u00ednculos.<\/em> Sabemos que no existe oposici\u00f3n entre lo  digital y lo presencial: hay <em>fecunda complementariedad.<\/em> Sin embargo, tambi\u00e9n hemos  experimentado que <em>lo presencial es insustituible<\/em>. Por eso, en esta <em>segunda fase de la  pandemia<\/em>, sin descuidar los protocolos sanitarios que nos indiquen las autoridades,  los invito a transitar como <em>kair\u00f3s<\/em> el <em>paso sucesivo a lo presencial<\/em> en la <em>vivencia,  transmisi\u00f3n y compromiso de nuestra fe<\/em>, a ir retomando con renovado entusiasmo la  participaci\u00f3n activa en la vida de nuestras comunidades, que tienen como centro la  Misa dominical y como consecuencia directa, todos las dem\u00e1s actividades cultuales,  evangelizadoras, catequ\u00edsticas y de caridad. <\/p>\n\n\n\n<p>Como padre, hermano y amigo, llamado por Dios a custodiar la fe en ustedes, me permito orientar este paso sucesivo a lo presencial, a la luz de tres breves puntos  sintetizados en tres palabras: DOMINGO, ESPERANZA, RENOVACI\u00d3N. Estos tres  puntos son una invitaci\u00f3n a todos, pero de manera particular, a<em> laicos, consagrados y  ministros ordenados <\/em>que tienen la <em>misi\u00f3n de animar <\/em>la vida de la Iglesia en cada  grupo, comunidad, movimiento, espacio o servicio pastoral.  <\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Animemos juntos este \u201ctiempo propicio\u201d para celebrar el DOMINGO,  fortalecer la ESPERANZA y motivar la RENOVACI\u00d3N! <\/p>\n\n\n\n<ol><li><strong>DOMINGO: D\u00eda del Se\u00f1or <\/strong><\/li><li><strong>ESPERANZA: virtud de nuestro tiempo <\/strong><\/li><li><strong>RENOVACI\u00d3N: actitud ante la vida  <\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"https:\/\/iglesiamdp.files.wordpress.com\/2019\/08\/bannertrespuntitos-mestre.jpg\" alt=\"bannerTRESPUNTITOS-MESTRE\" class=\"wp-image-16293\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<ol><li><strong>DOMINGO: D\u00eda del Se\u00f1or<\/strong> <\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>La Iglesia en su catequesis nos ha ense\u00f1ado siempre que el DOMINGO es el  D\u00eda del Se\u00f1or, es la Pascua de la semana. En este d\u00eda celebramos que Jes\u00fas ha  muerto y resucitado para darnos vida como contemplamos en los relatos  pascuales del Se\u00f1or (cf. Mt 28,1-10; Mc 16,1-8; Lc 24,1-12; Jn 20,1-9). En  cada Misa, que es <em>sacrificio y banquete<\/em>, el Se\u00f1or se entrega para salvarnos. La  resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, el DOMINGO de Pascua, se hace presente en la  celebraci\u00f3n de cada DOMINGO como el centro de nuestra semana. Por eso,  nuestra fe cristiana cat\u00f3lica, siempre nos recuerda que la Eucarist\u00eda es <em>fuente y  culmen<\/em> de la vida de la Iglesia. Es el Sacramento del amor y de la vida. Todas  las actividades y servicios de los disc\u00edpulos misioneros del Se\u00f1or <em>parten y  tienden<\/em> a la Eucarist\u00eda. Desde el encuentro con el Se\u00f1or y la comunidad en la  Misa DOMINICAL, se <em>nutre y fortalece<\/em> la evangelizaci\u00f3n, la catequesis y la  caridad en el servicio a todos los hermanos, especialmente a los m\u00e1s  necesitados, pobres, enfermos, d\u00e9biles y sufrientes. <\/p>\n\n\n\n<p>Fortalecidos por el regalo enorme de la Eucarist\u00eda, como presencia real del  Se\u00f1or Resucitado que se celebra con la comunidad eclesial cada DOMINGO,  tenemos que motivar la participaci\u00f3n activa de todos los fieles en esta <em>segunda  fase de la pandemia.<\/em> M\u00e1s all\u00e1 del precepto y del mandamiento de la Iglesia,  que siempre conservan su valor, debemos transmitir a todos, <em>la belleza y la  centralidad <\/em>de la Misa de cada DOMINGO. Somos invitados a revitalizar m\u00e1s  que nunca la centralidad de la celebraci\u00f3n del D\u00eda del Se\u00f1or, del DOMINGO,  buscando en cada una de nuestras comunidades los caminos posibles para que  sea realmente el <em>encuentro profundo y vital con Dios y con las personas<\/em>.  Recordemos que, ante la falta de presb\u00edteros para presidir la Eucarist\u00eda, la  Iglesia recomienda siempre convocar a asambleas DOMINICALES sin  sacerdote. <\/p>\n\n\n\n<p>Redescubramos hoy y siempre con gozo que cada Misa DOMINICAL es un  verdadero <em>kair\u00f3s<\/em>, \u201ctiempo favorable\u201d, <em>tiempo de Dios y la comunidad<\/em>; en cada  Eucarist\u00eda volvemos a empezar. Que <em>todos podamos volver<\/em> con alegr\u00eda y  entusiasmo a la participaci\u00f3n profunda de la Eucarist\u00eda, donde Cristo es  <em>celebrado, adorado y comulgado<\/em> en su presencia real cada DOMINGO. Por  estos motivos, a partir de ahora, en esta <em>segunda fase<\/em>, se retoma en la Di\u00f3cesis  de Mar del Plata, la vigencia del precepto dominical, manteni\u00e9ndose las  condiciones habituales que nos ense\u00f1a la Iglesia. Adem\u00e1s, cuidando los  protocolos vigentes, los fieles podr\u00e1n recibir la Eucarist\u00eda en las diversas  formas que establece la misma Iglesia. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Que en cada comunidad podamos volver a entonar juntos: <em>En el nombre de  Dios vamos a celebrar el misterio de la salvaci\u00f3n\u2026!<\/em> \u00a1Que podamos cantar  como verdaderos hermanos: <em>Celebraremos contigo Se\u00f1or, una fiesta de nueva  alianza\u2026 <\/em>y <em>Renace el d\u00eda, surge la luz, cantemos, hermanos, un himno a  Jes\u00fas<\/em>\u2026! \u00a1Que se escuche en nuestros templos: <em>Este es el D\u00eda del Se\u00f1or, este es  el tiempo de la misericordia<\/em>\u2026! \u00a1Que el salmo vibre en cada comunidad cuando  digamos: <em>Este es el D\u00eda en que actu\u00f3 el Se\u00f1or, sea nuestra alegr\u00eda y nuestro  gozo, den gracias al Se\u00f1or porque es bueno, porque es eterna su misericordia,  aleluya, aleluya<\/em>\u2026! \u00a1Que sepamos compartir el bello himno y alabar a Dios:  <em>conc\u00e9denos la paz y la esperanza de esperar cada noche tu gran d\u00eda<\/em>\u2026! <\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>ESPERANZA: virtud de nuestro tiempo <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En el \u201ctiempo favorable\u201d, en el<em> kair\u00f3s, <\/em>Dios siempre est\u00e1 presente. Y si Dios  est\u00e1 presente la ESPERANZA es posible: en \u00c9l ponemos nuestra  ESPERANZA (cf. Sal 42,11-12). En medio de la pandemia, que nos ha  traspasado y que ha tocado de manera dolorosa los aspectos m\u00e1s sagrados de  nuestra vida, los disc\u00edpulos de Jes\u00fas somos animados por el Esp\u00edritu a ser  profetas de ESPERANZA (cf. Rom 15,13). La ESPERANZA es la virtud que  nos mantiene en pie porque siempre descubre la presencia de Dios al final y a  lo largo de la vida y, por eso nos da \u00e1nimo para continuar el camino (cf. Rom  5,1-5). La esperanza nos invita a descubrir que todo contribuye para el bien de  los que aman a Dios. La celebraci\u00f3n de la Eucarist\u00eda dominical, como centro de  nuestra semana, se transforma tambi\u00e9n en sacramento de la ESPERANZA en  cuanto que somos alimentados por el mismo Se\u00f1or para vivir en ESPERANZA  y ser testigos de ESPERANZA. \u00a1Cu\u00e1nto ha reflexionado y nos ha hablado de la  ESPERANZA nuestro segundo obispo, el Siervo de Dios cardenal Eduardo  Pironio! Tenemos que volver una y mil veces a sus escritos para dejarnos  interpelar por sus palabras de ESPERANZA que hoy siguen teniendo total  vigencia. Recordemos con unci\u00f3n su lema episcopal tomado de Col 1,27:  \u201cCristo entre ustedes, la ESPERANZA de la gloria\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>Este<em> tiempo <\/em>que juntos transitamos es un verdadero <em>kair\u00f3s <\/em>de ESPERANZA.  Por eso, con la gracia de Dios, debemos ayudar a todas las personas y familias  a integrar las dificultades de la vida desde la ESPERANZA. La ESPERANZA  ser\u00e1 la virtud teologal que nos permitir\u00e1 gestionar esta <em>segunda etapa <\/em>de la  pandemia: <em>gestionar nuestros miedos e incertidumbres, gestionar nuestras  p\u00e9rdidas y sufrimientos, gestionar nuestros desaf\u00edos y nuestro futuro<\/em>. En medio  de la incertidumbre de <em>nuestro tiempo<\/em>, ayudemos a todas las personas a  levantar los brazos hacia Dios en oraci\u00f3n y ponerse en camino: hay que <em>seguir  andando<\/em> con ESPERANZA. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Que podamos gestionar nuestro futuro en clave de ESPERANZA y as\u00ed  cantemos en nuestras comunidades: <em>Signo de esperanza, causa de alegr\u00eda, con  Santa Mar\u00eda y un Jes\u00fas Pascual\u2026<\/em>! \u00a1Que entonemos a Cristo, juntos y a viva  voz: <em>Vos sos la vida, vos sos la paz, vos sos nuestra ESPERANZA<\/em>\u2026 y tambi\u00e9n  <em>una ESPERANZA nos llena de alegr\u00eda, presencia que el Se\u00f1or prometi\u00f3<\/em>\u2026!  \u00a1Que con coraz\u00f3n misionero digamos: <em>Si el mundo se ve apagado y se siente  abandonado, es porque all\u00ed en el fondo reclama la ESPERANZA en Jes\u00fas  resucitado, que nos viene a cobijar para volver a empezar<\/em>\u2026! \u00a1Pid\u00e1mosle con  confianza a Mar\u00eda, nuestra madre: <em>Virgen de la ESPERANZA, en nuestra  marcha danos tu luz<\/em>\u2026! \u00a1Que con orgullo proclamemos: <em>s\u00f3lo vivo si pongo mi ESPERANZA en lo alto\u2026 porque somos partidarios de la vida y llevamos en el  pecho la ESPERANZA\u2026<\/em>! <\/p>\n\n\n\n<p>3. <strong>RENOVACI\u00d3N: actitud ante la vida <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Palabra nos recuerda que Dios hace nuevas todas las cosas (cf. Is 43,16-21;  Ap 21,5). Este es el verdadero fundamento de la RENOVACI\u00d3N en la vida de  la Iglesia. La RENOVACI\u00d3N no se basa en una moda, no es un cambio  superficial, no es un poco de maquillaje a la realidad. La RENOVACI\u00d3N  aut\u00e9ntica tiene su ra\u00edz en Dios. Todo momento de crisis, y la pandemia lo es y  lo seguir\u00e1 siendo, es un \u201ctiempo propicio\u201d, un <em>kair\u00f3s<\/em> como oportunidad para la  RENOVACI\u00d3N de nuestra vida para bien seg\u00fan lo que Dios nos inspira (cf.  Rom 12,2; Ef 4,23). La pandemia vino para sacarnos de los <em>pilotos autom\u00e1ticos<\/em> de la vida eclesial, para abrirnos y desafiarnos a nuevos modos y nuevas  formas de instaurar el Reino de Dios. La palabra RENOVACI\u00d3N con su  prefijo <em>re<\/em>, nos conecta con otras palabras de la espiritualidad b\u00edblica y de la  vida en general que son parte del mismo universo sem\u00e1ntico y es fecundo  acordarse para conectar con la vida: <em>redenci\u00f3n, rescate, renacer, rememorar,  recordar, recomenzar, retorno, resonar, reparaci\u00f3n, reconstrucci\u00f3n,  restablecimiento, recuperaci\u00f3n, reintegraci\u00f3n\u2026<\/em> \u00a1Cu\u00e1nto para orar, pensar,  discernir y obrar seg\u00fan lo que el Padre suscite en nuestros corazones! El Pueblo de Dios en la primera alianza, en el siglo VI a.C., experiment\u00f3 el  destierro y el exilio como un momento de <em>gran crisis humana y espiritual,  personal y comunitaria<\/em>. Sin embargo, en medio de esas crisis, el Pueblo fue  capaz de madurar y RENOVARSE seg\u00fan el proyecto de Dios. \u00a1Tenemos que  aprender del Pueblo de Dios y sacar verdadero provecho de nuestras  dificultades y problemas RENOV\u00c1NDONOS hoy a la luz de su Palabra! Renovarse es volver a empezar poniendo a Dios como principio y fundamento  de nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Pensaba en tres categor\u00edas que pueden ayudarnos en este <em>kair\u00f3s<\/em> de la  RENOVACI\u00d3N: la <em>conversi\u00f3n<\/em>, la <em>apertura<\/em> y la <em>creatividad<\/em>.  <br>1. En primer lugar la <em>conversi\u00f3n<\/em>, que siempre es personal, tambi\u00e9n <em>conversi\u00f3n pastoral y comunitaria<\/em>. <em>Conversi\u00f3n personal<\/em> que mira a Dios  que RENUEVA el coraz\u00f3n de cada persona en lo que tiene que cambiar  en este momento. <em>Conversi\u00f3n pastoral y comunitaria<\/em> que invita a  RENOVAR, en lo que sea necesario, todas nuestras estructuras  eclesiales, para que sean profundamente <em>evangelizadoras y misioneras.<\/em><br>Tenemos que superar el \u201csiempre se hizo as\u00ed\u201d, con las consecuentes  nostalgias de las supuestas o reales glorias del pasado, para  RENOVARNOS seg\u00fan el Esp\u00edritu. Recordemos una vez m\u00e1s que las  tem\u00e1ticas de nuestro primer s\u00ednodo diocesano, que han brotado de la voz  del Pueblo de Dios en nuestras diversas asambleas eclesiales, son  <em>evangelizaci\u00f3n RENOVADA y catequesis RENOVADA.<\/em> \u00a1<em>Convirtamos <\/em>nuestros corazones a Dios en lo cotidiano de nuestra vida! <br>2.  En segundo lugar, la <em>apertura <\/em>de nuestros <em>corazones y comunidades <\/em>para  recibir a los hermanos; a los que dejaron de venir por los comprensibles  temores de la pandemia, y a los nuevos hermanos que el Esp\u00edritu va  acercando. La RENOVACI\u00d3N implica abrir las puertas de nuestros  corazones y de nuestros espacios f\u00edsicos en los templos y dem\u00e1s  dependencias eclesiales, para invitar a la<em> vivencia, transmisi\u00f3n y  compromiso de la fe<\/em>. La actitud de <em>apertura<\/em> es una de las caracter\u00edsticas  esenciales de la evangelizaci\u00f3n en la Escritura y en los grandes  momentos de la historia de la Iglesia. La <em>apertura<\/em> nos permite acoger a  las personas heridas por el camino de la vida, a <em>recibir la vida como  viene<\/em>. Las comunidades RENOVADAS con actitud de <em>apertura<\/em> son  verdaderos hospitales de campa\u00f1a dispuestos siempre a cuidar y sanar.  Si nos abrimos superamos la tentaci\u00f3n de ser <em>iglesia aduanera<\/em>, que est\u00e1  siempre obsesionada por el control y no por el anuncio del Evangelio.  \u00a1<em>Abr\u00e1monos<\/em> siempre a Dios y al hermano! <br>3. En tercer lugar, la <em>creatividad,<\/em> que nos invita buscar los <em>mejores caminos<\/em> para llegar con el Evangelio a cada persona en su propio contexto. Ante  los profundos <em>cambios culturales y epocales<\/em> nos vemos desafiados a  <em>estrujar nuestras mentes y corazones <\/em>para hacer accesible el misterio de  Cristo, que es el mismo ayer, hoy y siempre (cf. Heb 13,8), a la  sensibilidad cultural de nuestra \u00e9poca, particularmente a ni\u00f1as, ni\u00f1os,  adolescentes y j\u00f3venes. El Evangelio no cambia pero necesita s\u00ed o s\u00ed ser  inculturado RENOVANDO los formatos de presentaci\u00f3n para que sea  realmente comprensible a las personas de <em>nuestro tiempo<\/em>. \u00a1Seamos  <em>creativos<\/em> para anunciar el Evangelio! <\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Que m\u00e1s all\u00e1 de nuestras edades cronol\u00f3gicas, todos podamos decir con alma  misionera: <em>Se\u00f1or, toma mi vida nueva\u2026 y d\u00e9jame nacer de NUEVO, oh,  Se\u00f1or<\/em>\u2026! \u00a1Que entonemos decididos en toda la Di\u00f3cesis: <em>Celebraremos  contigo, Se\u00f1or; RENUEVA nuestra esperanza<\/em>\u2026 porque <em>somos un NUEVO<\/em> <em>pueblo so\u00f1ando un mundo distinto<\/em>\u2026! \u00a1Recordemos cantando que el Esp\u00edritu  <em>nos da fuerzas para andar, RENOVADOS en tu amor<\/em>\u2026 y que por su unci\u00f3n  <em>entre nosotros se ir\u00e1 escribiendo, la historia cierta del NUEVO reino<\/em>\u2026! \u00a1En el  camino de la RENOVACI\u00d3N sabemos que <em>un mandamiento NUEVO nos da el  Se\u00f1or<\/em> y por eso podemos decir que <em>un NUEVO sol se levanta, sobre la NUEVA  civilizaci\u00f3n que nace hoy<\/em>\u2026! <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para concluir\u2026 <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Para sellar estas simples reflexiones, sumo a los tres puntitos, <em>Domingo,  esperanza y renovaci\u00f3n<\/em>, un verbo: so\u00f1ar. Un verbo de profunda raigambre b\u00edblica y  muy utilizado por el querido Papa Francisco. Un verbo que nos conecta con la vida y  el modelo de obediencia de San Jos\u00e9. Este es un \u201ctiempo favorable\u201d, un <em>kair\u00f3s<\/em> propicio para <em>so\u00f1ar con los sue\u00f1os de Dios para la humanidad.<\/em> Es <em>tiempo de audacia  del Esp\u00edritu<\/em> para concretar nuestros sue\u00f1os nutri\u00e9ndonos de Cristo muerto y  resucitado en la Eucarist\u00eda, en el <em>Domingo,<\/em> en el D\u00eda del Se\u00f1or, y as\u00ed fortalecer  nuestra <em>esperanza<\/em> y motivar, seg\u00fan los designios divinos, la tan necesaria  <em>renovaci\u00f3n. <\/em>En este \u201ctiempo propicio\u201d, nos seguimos cuidando, porque estamos en  una <em>segunda fase de la pandemia<\/em>, y en <em>este tiempo desafiante so\u00f1amos y  concretamos<\/em> ser una Iglesia Sinodal. Prepar\u00e1ndonos para la celebraci\u00f3n de nuestro <em> Primer S\u00ednodo Diocesano<\/em> seguimos <em>so\u00f1ando y cultivando la escucha, el di\u00e1logo y el  discernimiento<\/em> para ser fiel a nuestro <em>kair\u00f3s<\/em> seg\u00fan la voluntad del Padre Eterno. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Que sepamos ser comunidades<em> renovadas<\/em>, que por la audacia del Esp\u00edritu,  recibiendo la fuerza de Dios en el <em>Domingo <\/em>celebrado en comunidad y alimentados  por la Eucarist\u00eda, seamos fieles <em>testigos de esperanza<\/em>! <\/p>\n\n\n\n<p>El Dios Uno y Trino, el Dios de la vida y de la paz, \u00c9l es nuestra roca y nuestro  refugio seguro (cf. Sal 18,2; 31,3; 2Sam 22,3), s\u00f3lo en \u00c9l confiamos y en \u00c9l ponemos  nuestra esperanza. Desde Dios, nos dejamos <em>acompa\u00f1ar y acariciar<\/em> por la intercesi\u00f3n  poderosa de la Bienaventurada Virgen Mar\u00eda, de San Jos\u00e9 y de Santa Cecilia. <\/p>\n\n\n\n<p>Con mi afecto y bendici\u00f3n de padre, hermano y amigo. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>+Mons. Gabriel Mestre <\/strong><br> <strong>Obispo de Mar del Plata<\/strong> <br> <strong>Argentina <\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Descargalo aqu\u00ed: <a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1M4ihQoWbF9riaWd_jTLxI7wh8gFc2NTt\/view?usp=sharing\">Domingo 3 de octubre de 2021<\/a><\/p>\n\n\n<p><!--EndFragment--><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Domingo 3 de octubre, el padre Obispo Gabriel nos ofrece en su Cuarta Carta Pastoral tres puntos para reflexionar:<br \/>\n1. DOMINGO: D\u00eda del Se\u00f1or<br \/>\n2. ESPERANZA: virtud de nuestro tiempo<br \/>\n3. RENOVACI\u00d3N: actitud ante la vida  <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":31495,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[9,17],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33566"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=33566"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33566\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":33569,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/33566\/revisions\/33569"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31495"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=33566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=33566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=33566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}