{"id":34251,"date":"2021-12-06T07:40:33","date_gmt":"2021-12-06T10:40:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=34251"},"modified":"2021-12-06T07:40:35","modified_gmt":"2021-12-06T10:40:35","slug":"adviento-este-es-el-tiempo-favorable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/adviento-este-es-el-tiempo-favorable\/","title":{"rendered":"ADVIENTO, ESTE ES EL TIEMPO FAVORABLE."},"content":{"rendered":"\n<p>Comenzamos una nueva etapa marcada por la esperanza. Despu\u00e9s de duros meses de temor y aislamiento experimentamos un clima de apertura y de un sol templado que nos anuncia la proximidad del verano. <br> Al mismo tiempo, estamos transitando el mes de la Navidad y del cambio de a\u00f1o calendario. En otras palabras, vivimos el tiempo de adviento que nos invita a abrir el coraz\u00f3n a Dios y a su propuesta de amor para nosotros. Es el tiempo favorable para redescubrir aquello que es esencial en nuestra vida, para mirarnos a los ojos, para perdonar y dejar de lado el rencor y el resentimiento. Dios viene a nuestro encuentro en el Ni\u00f1o de Bel\u00e9n, un beb\u00e9 fr\u00e1gil que trae en su coraz\u00f3n todo el poder de Dios capaz de renovar nuestra vida, nuestra familia y el universo entero. <br> Abramos los ojos y el coraz\u00f3n, este es el tiempo favorable para que Dios renueve tu vida y tu familia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"670\" src=\"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/ADVIENTO-2-1024x670.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-34253\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comenzamos una nueva etapa marcada por la esperanza. Despu\u00e9s de duros meses de temor y aislamiento experimentamos un clima de apertura y de un sol templado que nos anuncia la proximidad del verano. Al mismo tiempo, estamos transitando el mes de la Navidad y del cambio de a\u00f1o calendario. En otras palabras, vivimos el tiempo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":34252,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[12],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34251"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=34251"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34251\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":34254,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/34251\/revisions\/34254"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media\/34252"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34251"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=34251"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=34251"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}