{"id":35177,"date":"2022-03-08T13:05:09","date_gmt":"2022-03-08T16:05:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=35177"},"modified":"2022-03-08T13:08:20","modified_gmt":"2022-03-08T16:08:20","slug":"un-nuevo-lugar-para-las-mujeres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/un-nuevo-lugar-para-las-mujeres\/","title":{"rendered":"UN NUEVO LUGAR PARA LAS MUJERES"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-color has-background has-very-dark-gray-color has-pale-cyan-blue-background-color\"><strong>Compartimos el documento para el discernimiento comunitario de la primera Asamblea Eclesial de Latinoam\u00e9rica y el Caribe, comienza con este t\u00edtulo el apartado dedicado a las mujeres \u201cUn nuevo lugar para la mujer en la Iglesia y en la sociedad\u201d.<\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p> Comenzamos este texto en el que pretendemos hacer una peque\u00f1a reflexi\u00f3n con motivo del d\u00eda internacional de la mujer, con el mismo t\u00edtulo pero en plural: Un nuevo lugar para las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un buen momento\npara pensar este nuevo lugar, porque de hecho toda la humanidad en general y\nlas mujeres en particular, estamos en un nuevo lugar. La Pandemia del Covid-19\nha reconfigurado todo: la vida familiar, laboral, la educaci\u00f3n, la econom\u00eda.\nLuego de dos extra\u00f1os a\u00f1os, muchos y muchas tenemos la sensaci\u00f3n de tener que\ncomenzar todo de nuevo, pero de otra manera. \u201c\u00bfDe qu\u00e9 forma?\u201d Nos preguntamos.\n\u201cDe la forma que podamos\u201d, nos respondemos. En muchas instancias la misma\nrealidad nos va marcando el rumbo de la necesidad. Muchas personas perdieron su\ntrabajo, las econom\u00edas mundiales se estremecen con focos violentos en distintos\nlugares, hay movimientos pol\u00edticos y sociales que nos marcan un horizonte\nincierto, todo repercute en la vida cotidiana e impacta m\u00e1s fuerte en los y las\nm\u00e1s vulnerables de nuestras comunidades.<\/p>\n\n\n\n<p>El documento para el\ndiscernimiento comunitario, recoge los dolores de las mujeres en el presente de\nLatinoam\u00e9rica, pero tambi\u00e9n sus alegr\u00edas y esperanzas. Vamos a retomar en este\ntexto esos aspectos y los aplicaremos a nuestra realidad de Iglesia en\nArgentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que duele:\nevidentemente, tanto en nuestro pa\u00eds como en la regi\u00f3n, lo que m\u00e1s duele a\nnivel social es la exclusi\u00f3n, la discriminaci\u00f3n y las inequidades. Observamos\nun doble discurso: mientras es \u201cpol\u00edticamente correcto\u201d, hablar de mujeres y\ng\u00e9nero, en la vida cotidiana las inequidades persisten y no siempre los anuncios\nse plasman en mejoras concretas en la vida de las mujeres, especialmente en la\nvida de las mujeres pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>A nivel eclesial, en\nla asamblea las mujeres fueron bastante un\u00e1nimes en afirmar: en las estructuras\ninstitucionales de la Iglesia, si el laicado en general est\u00e1 marginado, las\nmujeres lo estamos a\u00fan m\u00e1s (incluidas las religiosas que son laicas en el\nsentido de no tener estado clerical). Se afirma tambi\u00e9n que las mujeres\nllenamos los templos y animamos la pastoral, pero no estamos, en general, en\nlos lugares d\u00f3nde se toman las decisiones. <\/p>\n\n\n\n<p>Lo que da esperanza:\na nivel social hay una conciencia de equidad que crece y es irrefrenable, eso\ns\u00f3lo puede aumentar. De hecho, de m\u00e1s en m\u00e1s las mujeres vamos tomando lugares\nde participaci\u00f3n y liderazgo en las distintas esferas de la vida social. Las\nmujeres avanzamos y hay reconocimiento de nuestros aportes.<\/p>\n\n\n\n<p>A nivel eclesial, hay\navances en la inclusi\u00f3n y en la participaci\u00f3n. La fuerza y la participaci\u00f3n de\nlas mujeres en las estructuras va generando espacios y muchos nos hacen lugar.\nNo es menor el hecho de que algunas de nosotras tengan puestos de liderazgo\neclesial a nivel nacional, regional y global. Son pocas, son algunas, no\nalcanza, pero simb\u00f3licamente es fuerte el cambio. Marca un hito que\ndif\u00edcilmente se desmarque.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY de aqu\u00ed para\nadelante?<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho por hacer,\nenumeramos algunas tareas prioritarias: <\/p>\n\n\n\n<ul><li>Acompa\u00f1ar\ny promover a las mujeres m\u00e1s pobres y excluidas. A ellas el covid les\nprofundiz\u00f3 las heridas de la violencia dom\u00e9stica, de las necesidades b\u00e1sicas\ninsatisfechas: alimento, vivienda, educaci\u00f3n, trabajo. Todos y todas tenemos\nque hacer foco en ellas y en sus hijos e hijas.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul><li>Seguir trabajando el tema de los abusos en la Iglesia:\nabusos sexuales pero tambi\u00e9n de poder y de conciencia. Una vez que avanzan las\ndenuncias en los organismos eclesiales, es imperativo avanzar tambi\u00e9n en el\ncambio cultural y en la aplicaci\u00f3n de normas para la protecci\u00f3n de menores y\nadultos vulnerables, conversar mucho sobre lo que significa la manipulaci\u00f3n de\nlas conciencias y el abuso de poder. Esto involucra el trabajo por deshacer\nestructuras clericales y machistas.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul><li>Fomentar el protagonismo de las mujeres en la Iglesia,\nque comienza por darle voz a las mujeres m\u00e1s postergadas de las comunidades\n(por edad, condici\u00f3n social, etc). Dichas mujeres no suelen compartir sus\nexperiencias y saberes. Escucharlas las visibiliza y aporta valor a toda la\ncomunidad.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul><li>Procurar la educaci\u00f3n de las mujeres. Don precioso que\nuna vez recibido, no se puede quitar. Posibilitar que culminen la escuela\nprimaria y secundaria. Que las que as\u00ed lo desean, reciban educaci\u00f3n superior.\nEn las comunidades eclesiales, darles formaci\u00f3n y capacitaci\u00f3n. Formaci\u00f3n\nteol\u00f3gica, pastoral, espiritual. La visibilizaci\u00f3n y el protagonismo se dan\nsolos cuando hay formaci\u00f3n.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<ul><li>Participar en los trabajos preparatorios del s\u00ednodo. Si\nno fuimos invitadas, vayamos a la parroquia y digamos \u201cquiero participar\u201d,\nquiero hacer camino con la comunidad (eso significa s\u00ednodo). Leamos el\ndocumento preparatorio\n(https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/vaticano\/news\/2021-09\/texto-leido-en-espanol.html)\ny acerquemos nuestras inquietudes a la parroquia.<\/li><\/ul>\n\n\n\n<p>Francisco nos est\u00e1\nproponiendo la reforma de la Iglesia, lo cual no significa hacer otra Iglesia,\nsi no ser Iglesia de otra manera, m\u00e1s sinodal y participativa y all\u00ed todas y\ntodos tenemos algo que aportar. Sigamos caminando juntas, juntos, que de eso se\ntrata.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro coraz\u00f3n y\nnuestra oraci\u00f3n se vuelven hacia quienes sufren a causa de la guerra en\nUcrania, especialmente hoy nos solidarizamos con todas las mujeres que est\u00e1n\nemigrando o sosteniendo a su familia en medio del conflicto. Pidamos al Se\u00f1or\npara que pronto termine la guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Feliz d\u00eda a todas\nlas mujeres!<\/p>\n\n\n\n<p>En comuni\u00f3n de oraciones,<br>Martes, 8 de marzo de 2022<br><strong>\u00c1rea de las mujeres,<\/strong> <strong>Deplai<\/strong><br><strong>Conferencia Episcopal Argentina <\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"\" alt=\"\"\/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Compartimos el documento para el discernimiento comunitario de la primera Asamblea Eclesial de Latinoam\u00e9rica y el Caribe, comienza con este t\u00edtulo el apartado dedicado a las mujeres \u201cUn nuevo lugar para la mujer en la Iglesia y en la sociedad\u201d. 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