{"id":35275,"date":"2022-03-24T07:54:18","date_gmt":"2022-03-24T10:54:18","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=35275"},"modified":"2022-03-24T07:54:34","modified_gmt":"2022-03-24T10:54:34","slug":"domingo-4o-cuaresma-ciclo-c-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/domingo-4o-cuaresma-ciclo-c-2022\/","title":{"rendered":"DOMINGO 4\u00ba CUARESMA. CICLO C 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Domingo 4\u00ba Cuaresma Ciclo C. 27 de marzo de 2022<\/strong><br><strong>Primera lectura: Jos 4,19; 5,10-12<\/strong> <strong>|\u00a0Salmo: Sal 33,2-7<\/strong> <strong>| Segunda lectura: 2Cor 5,17-21 | Evangelio: Lc 15,1-3.11-32<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p> A la luz de los textos b\u00edblicos de este Domingo propongo tres puntos para meditar y reflexionar. Los sintetizo en tres palabras para poder guardar en nuestra memoria: RECAPACITAR, JORNALERO, ABRAZO: <\/p>\n\n\n\n<ol><li><strong>El hijo menor: RECAPACITAR y volver a la casa del padre<\/strong><\/li><li><strong>El hijo mayor: superar la mentalidad de JORNALERO para tambi\u00e9n volver al padre<\/strong><\/li><li><strong>El ABRAZO del padre: la fiesta de dejarse reconciliar con Dios<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"https:\/\/iglesiamdp.files.wordpress.com\/2019\/08\/bannertrespuntitos-mestre.jpg\" alt=\"bannerTRESPUNTITOS-MESTRE\" class=\"wp-image-16293\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<ol><li><strong>El hijo menor: RECAPACITAR y volver a la casa del padre<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>El pecado del hijo menor es evidente. Ya el hecho de pedir la herencia del padre en vida es como si lo quisiera muerto. En l\u00edneas generales, lo propio de la herencia es adquirirla con el fallecimiento de los progenitores. Podemos discutir mucho con respecto a la verdadera primera motivaci\u00f3n del hijo menor para volver al padre, pero lo seguro es que RECAPACITA (literalmente \u201cvuelto hacia s\u00ed mismo\u201d, \u201cmirando su interior\u201d) y decide en ese mismo momento (literalmente \u201chabi\u00e9ndose levantado\u201d) volver a la casa del padre. Se acusa ante \u00e9l de haber pecado contra el cielo (contra Dios) y contra su padre (contra los seres humanos). Muchas veces, por nuestro pecado, somos el hijo menor, estamos llamados tambi\u00e9n a ser el hijo menor en esto de RECAPACITAR y volver a la casa del padre.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfEstoy transitando esta cuaresma 2022 como tiempo para RECAPACITAR? \u00bf\u201cVuelvo hacia mi interior\u201d para hacer un verdadero examen de conciencia y revisar qu\u00e9 cosas en mi vida no est\u00e1n seg\u00fan los designios de Dios? Cuando estoy en situaci\u00f3n de pecado: \u00bfElijo r\u00e1pidamente volver a la casa del padre? Cuando sucumbo a la tentaci\u00f3n y caigo en pecado: \u00bfBusco levantarme inmediatamente por la gracia de Dios? \u00bfAyudo a otros a entrar en la din\u00e1mica de RECAPACITAR?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>El hijo mayor: superar la mentalidad de JORNALERO para tambi\u00e9n volver al Padre<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pareciera que el hijo mayor es el <em>bueno de la pel\u00edcula<\/em>. Sin embargo, si hilamos fino no es as\u00ed. Se esconde en \u00e9l una actitud tan negativa como la del hijo menor, aunque de otra forma. Se enoja, es caprichoso, formalista y calculador. Lo m\u00e1s serio es que no acepta la fiesta y la alegr\u00eda por su hermano rescatado, por el hermano que vuelve a la vida. Detr\u00e1s de todo est\u00e1 una mentalidad muy estrecha donde no ha terminado de entender que \u00e9l es hijo y todo lo del padre le pertenece. El hijo mayor tiene actitud de JORNALERO, es decir mentalidad mercantilista en la relaci\u00f3n con su padre. Una suerte de <em>te doy esto para que me des esto otro<\/em>. Se est\u00e1 perdiendo lo m\u00e1s importante: ser hijo del padre misericordioso. Pareciera, en el contexto de la par\u00e1bola, que el hijo mayor estar\u00eda representando la actitud de los escribas y fariseos que se resisten a que los pecadores (representados por el hijo menor) est\u00e9n invitados a la conversi\u00f3n y a la fiesta (cf. Lc 15,1-3). En definitiva, el gran drama del hijo mayor es su mentalidad JORNALERA que no le permite disfrutar de la gratuidad de la presencia de la misericordia del padre.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 hay del hijo mayor en mi vida? \u00bfTengo mentalidad de JORNALERO en mi relaci\u00f3n con Dios? \u00bfQu\u00e9 situaciones me enojan? \u00bfMe resisto entrar a la fiesta del Reino de Dios? \u00bfElijo participar en la alegr\u00eda de la vida de fe personal y comunitaria? \u00bfSoy caprichoso&#8230;?; \u00bfpor qu\u00e9&#8230;? \u00bfSoy duro al juzgar a mis hermanos&#8230;?; \u00bfo busco juzgar los hechos con misericordia&#8230;? \u00bfMe considero mejor que los dem\u00e1s? \u00bfSoy ego\u00edsta y calculador&#8230;? \u00bfValoro ser hijo en el Hijo? \u00bfDisfruto ser hijo de un Dios compasivo y misericordioso? \u00bfO me resisto a ser hijo de Dios por mi cerraz\u00f3n de coraz\u00f3n? <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>3. <strong>El ABRAZO del Padre: la fiesta de dejarse reconciliar con Dios<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Lo que grita San Pablo en la segunda lectura se hace patente en la tan conocida par\u00e1bola del padre misericordioso. Dejarse reconciliar con Dios implica aceptar que Dios es realmente el padre de la par\u00e1bola que nos ABRAZA. Los gestos y las acciones del padre son extravagantes y hasta exagerados para se\u00f1alar el amor misericordioso de Dios. Ve al hijo menor desde lejos, es decir que lo estaba esperando, mirando y buscando en el horizonte. Al verlo se conmueve, literalmente \u201cexperimenta una ternura entra\u00f1able\u201d, \u201cse le conmueven las entra\u00f1as\u201d. Corre hacia \u00e9l, lo cual era considerado indecoroso para una persona adulta en el contexto sociocultural de la \u00e9poca. Lo ABRAZA, literalmente \u201cse tira sobre el cuello de \u00e9l\u201d. Lo besa, literalmente \u201clo cubri\u00f3 de besos\u201d. Hace que lo vistan y le pongan sandalias. Con el anillo le devuelve el derecho de hijo que \u00e9l mismo hab\u00eda rechazado al pedir la herencia en vida del padre. Y para culminar con el desborde de amor misericordioso: se organiza muy bien la fiesta por el rescate del hijo. Este es nuestro Dios. El Dios compasivo y misericordioso anunciado en el Primer Testamento que quiere reconciliarnos con \u00c9l una y mil veces. El Dios que <em>sale de s\u00ed<\/em> al encuentro del ser humano pecador para ABRAZARLO y darle la posibilidad de la fiesta, la verdadera vuelta a la vida, a la vida plena de los hijos de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 imagen tengo de Dios? \u00bfDescubro cada d\u00eda por mi experiencia espiritual al Dios de la ternura entra\u00f1able que me ABRAZA? \u00bfDejo que la imagen del padre misericordioso de la par\u00e1bola alimente mi conocimiento del Dios vivo y verdadero? \u00bfCapto que Dios siempre me est\u00e1 esperando para que vuelva a \u00c9l? \u00bfMe dejo ABRAZAR y besar por la gracia de Dios? \u00bfMe acerco al Sacramento de la Reconciliaci\u00f3n confiado en que Dios me devuelve los derechos de hijo que pierdo por mi pecado? \u00bfVivo mi camino de discipulado como una verdadera fiesta donde el encuentro con el Dios compasivo es motivo de gozo y alegr\u00eda?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>+Mons. Gabriel Mestre <\/strong><br> <strong>Obispo de Mar del Plata<\/strong> <br> <strong>Argentina <\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Descargalo aqu\u00ed: <a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1m7JzykYu35OUc3QtzY5SLSjGL4LH350R\/view?usp=sharing\">Domingo 4\u00ba Cuaresma Ciclo C 2022<\/a><\/p>\n\n\n<p><!--EndFragment--><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-divi-layout\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Domingo 4\u00ba de Cuaresma, el padre Obispo Gabriel nos ofrece tres puntos para reflexionar:<br \/>\n1. El hijo menor: RECAPACITAR y volver a la casa del padre<br \/>\n2. El hijo mayor: superar la mentalidad de JORNALERO para tambi\u00e9n volver al padre<br \/>\n3. El ABRAZO del padre: la fiesta de dejarse reconciliar con Dios<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":31495,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[9,17],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35275"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35275"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35275\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35276,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35275\/revisions\/35276"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31495"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}