{"id":35328,"date":"2022-04-09T18:30:00","date_gmt":"2022-04-09T21:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=35328"},"modified":"2022-03-26T16:37:42","modified_gmt":"2022-03-26T19:37:42","slug":"evangelio-segun-san-lucas-2214-71-231-56","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/evangelio-segun-san-lucas-2214-71-231-56\/","title":{"rendered":"Evangelio seg\u00fan San Lucas 22,14-71.23,1-56."},"content":{"rendered":"\n<p>Llegada la hora, Jes\u00fas se sent\u00f3 a la mesa con los Ap\u00f3stoles y les dijo:<br>\u00abHe deseado ardientemente comer esta Pascua con ustedes antes de mi Pasi\u00f3n,<br>porque les aseguro que ya no la comer\u00e9 m\u00e1s hasta que llegue a su pleno cumplimiento en el Reino de Dios\u00bb.<br>Y tomando una copa, dio gracias y dijo: \u00abTomen y comp\u00e1rtanla entre ustedes.<br>Porque les aseguro que desde ahora no beber\u00e9 m\u00e1s del fruto de la vid hasta que llegue el Reino de Dios\u00bb.<br>Luego tom\u00f3 el pan, dio gracias, lo parti\u00f3 y lo dio a sus disc\u00edpulos, diciendo: \u00abEsto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria m\u00eda\u00bb.<br>Despu\u00e9s de la cena hizo lo mismo con la copa, diciendo: \u00abEsta copa es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre, que se derrama por ustedes.<br>La mano del traidor est\u00e1 sobre la mesa, junto a m\u00ed.<br>Porque el Hijo del hombre va por el camino que le ha sido se\u00f1alado, pero \u00a1ay de aquel que lo va a entregar!\u00bb.<br>Entonces comenzaron a preguntarse unos a otros qui\u00e9n de ellos ser\u00eda el que iba a hacer eso.<br>Y surgi\u00f3 una discusi\u00f3n sobre qui\u00e9n deb\u00eda ser considerado como el m\u00e1s grande.<br>Jes\u00fas les dijo: \u00abLos reyes de las naciones dominan sobre ellas, y los que ejercen el poder sobre el pueblo se hacen llamar bienhechores.<br>Pero entre ustedes no debe ser as\u00ed. Al contrario, el que es m\u00e1s grande, que se comporte como el menor, y el que gobierna, como un servidor.<br>Porque, \u00bfqui\u00e9n es m\u00e1s grande, el que est\u00e1 a la mesa o el que sirve? \u00bfNo es acaso el que est\u00e1 a la mesa? Y sin embargo, yo estoy entre ustedes como el que sirve.<br>Ustedes son los que han permanecido siempre conmigo en medio de mis pruebas.<br>Por eso yo les confiero la realeza, como mi Padre me la confiri\u00f3 a m\u00ed.<br>Y en mi Reino, ustedes comer\u00e1n y beber\u00e1n en mi mesa, y se sentar\u00e1n sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.<br>Sim\u00f3n, Sim\u00f3n, mira que Satan\u00e1s ha pedido poder para zarandearlos como el trigo,<br>pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y t\u00fa, despu\u00e9s que hayas vuelto, confirma a tus hermanos\u00bb.<br>\u00abSe\u00f1or, le dijo Pedro, estoy dispuesto a ir contigo a la c\u00e1rcel y a la muerte\u00bb.<br>Pero Jes\u00fas replic\u00f3: \u00abYo te aseguro, Pedro, que hoy, antes que cante el gallo, habr\u00e1s negado tres veces que me conoces\u00bb.<br>Despu\u00e9s les dijo: \u00abCuando los envi\u00e9 sin bolsa, ni alforja, ni sandalia, \u00bfles falt\u00f3 alguna cosa?\u00bb.<br>\u00abNada\u00bb, respondieron. El agreg\u00f3: \u00abPero ahora el que tenga una bolsa, que la lleve; el que tenga una alforja, que la lleve tambi\u00e9n; y el que no tenga espada, que venda su manto para comprar una.<br>Porque les aseguro que debe cumplirse en m\u00ed esta palabra de la Escritura: Fue contado entre los malhechores. Ya llega a su fin todo lo que se refiere a m\u00ed\u00bb.<br>\u00abSe\u00f1or, le dijeron, aqu\u00ed hay dos espadas\u00bb. El les respondi\u00f3: \u00abBasta\u00bb.<br>En seguida Jes\u00fas sali\u00f3 y fue como de costumbre al monte de los Olivos, seguido de sus disc\u00edpulos.<br>Cuando llegaron, les dijo: \u00abOren, para no caer en la tentaci\u00f3n\u00bb.<br>Despu\u00e9s se alej\u00f3 de ellos, m\u00e1s o menos a la distancia de un tiro de piedra, y puesto de rodillas, oraba:<br>\u00abPadre, si quieres, aleja de m\u00ed este c\u00e1liz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya\u00bb.<br>Entonces se le apareci\u00f3 un \u00e1ngel del cielo que lo reconfortaba.<br>En medio de la angustia, \u00e9l oraba m\u00e1s intensamente, y su sudor era como gotas de sangre que corr\u00edan hasta el suelo.<br>Despu\u00e9s de orar se levant\u00f3, fue hacia donde estaban sus disc\u00edpulos y los encontr\u00f3 adormecidos por la tristeza.<br>Jes\u00fas les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1n durmiendo? Lev\u00e1ntense y oren para no caer en la tentaci\u00f3n\u00bb.<br>Todav\u00eda estaba hablando, cuando lleg\u00f3 una multitud encabezada por el que se llamaba Judas, uno de los Doce. Este se acerc\u00f3 a Jes\u00fas para besarlo.<br>Jes\u00fas le dijo: \u00abJudas, \u00bfcon un beso entregas al Hijo del hombre?\u00bb.<br>Los que estaban con Jes\u00fas, viendo lo que iba a suceder, le preguntaron: \u00abSe\u00f1or, \u00bfusamos la espada?\u00bb.<br>Y uno de ellos hiri\u00f3 con su espada al servidor del Sumo Sacerdote, cort\u00e1ndole la oreja derecha.<br>Pero Jes\u00fas dijo: \u00abDejen, ya est\u00e1\u00bb. Y toc\u00e1ndole la oreja, lo cur\u00f3.<br>Despu\u00e9s dijo a los sumos sacerdotes, a los jefes de la guardia del Templo y a los ancianos que hab\u00edan venido a arrestarlo: \u00ab\u00bfSoy acaso un ladr\u00f3n para que vengan con espadas y palos?<br>Todos los d\u00edas estaba con ustedes en el Templo y no me arrestaron. Pero esta es la hora de ustedes y el poder de las tinieblas\u00bb.<br>Despu\u00e9s de arrestarlo, lo condujeron a la casa del Sumo Sacerdote. Pedro lo segu\u00eda de lejos.<br>Encendieron fuego en medio del patio, se sentaron alrededor de \u00e9l y Pedro se sent\u00f3 entre ellos.<br>Una sirvienta que lo vio junto al fuego, lo mir\u00f3 fijamente y dijo: \u00abEste tambi\u00e9n estaba con \u00e9l\u00bb.<br>Pedro lo neg\u00f3, diciendo: \u00abMujer, no lo conozco\u00bb.<br>Poco despu\u00e9s, otro lo vio y dijo: \u00abT\u00fa tambi\u00e9n eres uno de aquellos\u00bb. Pero Pedro respondi\u00f3: \u00abNo, hombre, no lo soy\u00bb.<br>Alrededor de una hora m\u00e1s tarde, otro insisti\u00f3, diciendo: \u00abNo hay duda de que este hombre estaba con \u00e9l; adem\u00e1s, \u00e9l tambi\u00e9n es galileo\u00bb.<br>\u00abHombre, dijo Pedro, no s\u00e9 lo que dices\u00bb. En ese momento, cuando todav\u00eda estaba hablando, cant\u00f3 el gallo.<br>El Se\u00f1or, d\u00e1ndose vuelta, mir\u00f3 a Pedro. Este record\u00f3 las palabras que el Se\u00f1or le hab\u00eda dicho: \u00abHoy, antes que cante el gallo, me habr\u00e1s negado tres veces\u00bb.<br>Y saliendo afuera, llor\u00f3 amargamente.<br>Los hombres que custodiaban a Jes\u00fas lo ultrajaban y lo golpeaban;<br>y tap\u00e1ndole el rostro, le dec\u00edan: \u00abProfetiza, \u00bfqui\u00e9n te golpe\u00f3?\u00bb.<br>Y profer\u00edan contra \u00e9l toda clase de insultos.<br>Cuando amaneci\u00f3, se reuni\u00f3 el Consejo de los ancianos del pueblo, junto con los sumos sacerdotes y los escribas. Llevaron a Jes\u00fas ante el tribunal<br>y le dijeron: \u00abDinos si eres el Mes\u00edas\u00bb. El les dijo: \u00abSi yo les respondo, ustedes no me creer\u00e1n,<br>y si los interrogo, no me responder\u00e1n.<br>Pero en adelante, el Hijo del hombre se sentar\u00e1 a la derecha de Dios todopoderoso\u00bb.<br>Todos preguntaron: \u00ab\u00bfEntonces eres el Hijo de Dios?\u00bb. Jes\u00fas respondi\u00f3: \u00abTienen raz\u00f3n, yo lo soy\u00bb.<br>Ellos dijeron: \u00ab\u00bfAcaso necesitamos otro testimonio? Nosotros mismos lo hemos o\u00eddo de su propia boca\u00bb.<br>Despu\u00e9s se levant\u00f3 toda la asamblea y lo llevaron ante Pilato.<br>Y comenzaron a acusarlo, diciendo: \u00abHemos encontrado a este hombre incitando a nuestro pueblo a la rebeli\u00f3n, impidi\u00e9ndole pagar los impuestos al Emperador y pretendiendo ser el rey Mes\u00edas\u00bb.<br>Pilato lo interrog\u00f3, diciendo: \u00ab\u00bfEres t\u00fa el rey de los jud\u00edos?\u00bb. \u00abT\u00fa lo dices\u00bb, le respondi\u00f3 Jes\u00fas.<br>Pilato dijo a los sumos sacerdotes y a la multitud: \u00abNo encuentro en este hombre ning\u00fan motivo de condena\u00bb.<br>Pero ellos insist\u00edan: \u00abSubleva al pueblo con su ense\u00f1anza en toda la Judea. Comenz\u00f3 en Galilea y ha llegado hasta aqu\u00ed\u00bb.<br>Al o\u00edr esto, Pilato pregunt\u00f3 si ese hombre era galileo.<br>Y habi\u00e9ndose asegurado de que pertenec\u00eda a la jurisdicci\u00f3n de Herodes, se lo envi\u00f3. En esos d\u00edas, tambi\u00e9n Herodes se encontraba en Jerusal\u00e9n.<br>Herodes se alegr\u00f3 mucho al ver a Jes\u00fas. Hac\u00eda tiempo que deseaba verlo, por lo que hab\u00eda o\u00eddo decir de \u00e9l, y esperaba que hiciera alg\u00fan prodigio en su presencia.<br>Le hizo muchas preguntas, pero Jes\u00fas no le respondi\u00f3 nada.<br>Entre tanto, los sumos sacerdotes y los escribas estaban all\u00ed y lo acusaban con vehemencia.<br>Herodes y sus guardias, despu\u00e9s de tratarlo con desprecio y ponerlo en rid\u00edculo, lo cubrieron con un magn\u00edfico manto y lo enviaron de nuevo a Pilato.<br>Y ese mismo d\u00eda, Herodes y Pilato, que estaban enemistados, se hicieron amigos.<br>Pilato convoc\u00f3 a los sumos sacerdotes, a los jefes y al pueblo,<br>y les dijo: \u00abUstedes me han tra\u00eddo a este hombre, acus\u00e1ndolo de incitar al pueblo a la rebeli\u00f3n. Pero yo lo interrogu\u00e9 delante de ustedes y no encontr\u00e9 ning\u00fan motivo de condena en los cargos de que lo acusan;<br>ni tampoco Herodes, ya que \u00e9l lo ha devuelto a este tribunal. Como ven, este hombre no ha hecho nada que merezca la muerte.<br>Despu\u00e9s de darle un escarmiento, lo dejar\u00e9 en libertad\u00bb.<br><br>Pero la multitud comenz\u00f3 a gritar: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 muera este hombre! \u00a1Su\u00e9ltanos a Barrab\u00e1s!\u00bb.<br>A Barrab\u00e1s lo hab\u00edan encarcelado por una sedici\u00f3n que tuvo lugar en la ciudad y por homicidio.<br>Pilato volvi\u00f3 a dirigirles la palabra con la intenci\u00f3n de poner en libertad a Jes\u00fas.<br>Pero ellos segu\u00edan gritando: \u00ab\u00a1Crucif\u00edcalo! \u00a1Crucif\u00edcalo!\u00bb.<br>Por tercera vez les dijo: \u00ab\u00bfQu\u00e9 mal ha hecho este hombre? No encuentro en \u00e9l nada que merezca la muerte. Despu\u00e9s de darle un escarmiento, lo dejar\u00e9 en libertad\u00bb.<br>Pero ellos insist\u00edan a gritos, reclamando que fuera crucificado, y el griter\u00edo se hac\u00eda cada vez m\u00e1s violento.<br>Al fin, Pilato resolvi\u00f3 acceder al pedido del pueblo.<br>Dej\u00f3 en libertad al que ellos ped\u00edan, al que hab\u00eda sido encarcelado por sedici\u00f3n y homicidio, y a Jes\u00fas lo entreg\u00f3 al arbitrio de ellos.<br>Cuando lo llevaban, detuvieron a un tal Sim\u00f3n de Cirene, que volv\u00eda del campo, y lo cargaron con la cruz, para que la llevara detr\u00e1s de Jes\u00fas.<br>Lo segu\u00edan muchos del pueblo y un buen n\u00famero de mujeres, que se golpeaban el pecho y se lamentaban por \u00e9l.<br>Pero Jes\u00fas, volvi\u00e9ndose hacia ellas, les dijo: \u00ab\u00a1Hijas de Jerusal\u00e9n!, no lloren por m\u00ed; lloren m\u00e1s bien por ustedes y por sus hijos.<br>Porque se acerca el tiempo en que se dir\u00e1: \u00a1Felices las est\u00e9riles, felices los senos que no concibieron y los pechos que no amamantaron!<br>Entonces se dir\u00e1 a las monta\u00f1as: \u00a1Caigan sobre nosotros!, y a los cerros: \u00a1Sep\u00faltennos!<br>Porque si as\u00ed tratan a la le\u00f1a verde, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 de la le\u00f1a seca?\u00bb.<br>Con \u00e9l llevaban tambi\u00e9n a otros dos malhechores, para ser ejecutados.<br>Cuando llegaron al lugar llamado \u00abdel Cr\u00e1neo\u00bb, lo crucificaron junto con los malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda.<br>Jes\u00fas dec\u00eda: \u00abPadre, perd\u00f3nalos, porque no saben lo que hacen\u00bb. Despu\u00e9s se repartieron sus vestiduras, sorte\u00e1ndolas entre ellos.<br>El pueblo permanec\u00eda all\u00ed y miraba. Sus jefes, burl\u00e1ndose, dec\u00edan: \u00abHa salvado a otros: \u00a1que se salve a s\u00ed mismo, si es el Mes\u00edas de Dios, el Elegido!\u00bb.<br>Tambi\u00e9n los soldados se burlaban de \u00e9l y, acerc\u00e1ndose para ofrecerle vinagre,<br>le dec\u00edan: \u00abSi eres el rey de los jud\u00edos, \u00a1s\u00e1lvate a ti mismo!\u00bb.<br>Sobre su cabeza hab\u00eda una inscripci\u00f3n: \u00abEste es el rey de los jud\u00edos\u00bb.<br>Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo: \u00ab\u00bfNo eres t\u00fa el Mes\u00edas? S\u00e1lvate a ti mismo y a nosotros\u00bb.<br>Pero el otro lo increpaba, dici\u00e9ndole: \u00ab\u00bfNo tienes temor de Dios, t\u00fa que sufres la misma pena que \u00e9l?<br>Nosotros la sufrimos justamente, porque pagamos nuestras culpas, pero \u00e9l no ha hecho nada malo\u00bb.<br>Y dec\u00eda: \u00abJes\u00fas, acu\u00e9rdate de m\u00ed cuando vengas a establecer tu Reino\u00bb.<br>El le respondi\u00f3: \u00abYo te aseguro que hoy estar\u00e1s conmigo en el Para\u00edso\u00bb.<br>Era alrededor del mediod\u00eda. El sol se eclips\u00f3 y la oscuridad cubri\u00f3 toda la tierra hasta las tres de la tarde.<br>El velo del Templo se rasg\u00f3 por el medio.<br>Jes\u00fas, con un grito, exclam\u00f3: \u00abPadre, en tus manos encomiendo mi esp\u00edritu\u00bb. Y diciendo esto, expir\u00f3.<br>Cuando el centuri\u00f3n vio lo que hab\u00eda pasado, alab\u00f3 a Dios, exclamando: \u00abRealmente este hombre era un justo\u00bb.<br>Y la multitud que se hab\u00eda reunido para contemplar el espect\u00e1culo, al ver lo sucedido, regresaba golpe\u00e1ndose el pecho.<br>Todos sus amigos y las mujeres que lo hab\u00edan acompa\u00f1ado desde Galilea permanec\u00edan a distancia, contemplando lo sucedido.<br>Lleg\u00f3 entonces un miembro del Consejo, llamado Jos\u00e9, hombre recto y justo,<br>que hab\u00eda disentido con las decisiones y actitudes de los dem\u00e1s. Era de Arimatea, ciudad de Judea, y esperaba el Reino de Dios.<br>Fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jes\u00fas.<br>Despu\u00e9s de bajarlo de la cruz, lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana y lo coloc\u00f3 en un sepulcro cavado en la roca, donde nadie hab\u00eda sido sepultado.<br>Era el d\u00eda de la Preparaci\u00f3n, y ya comenzaba el s\u00e1bado.<br>Las mujeres que hab\u00edan venido de Galilea con Jes\u00fas siguieron a Jos\u00e9, observaron el sepulcro y vieron c\u00f3mo hab\u00eda sido sepultado.<br>Despu\u00e9s regresaron y prepararon los b\u00e1lsamos y perfumes, pero el s\u00e1bado observaron el descanso que prescrib\u00eda la Ley. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Extra\u00eddo de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Llegada la hora, Jes\u00fas se sent\u00f3 a la mesa con los Ap\u00f3stoles y les dijo:\u00abHe deseado ardientemente comer esta Pascua con ustedes antes de mi Pasi\u00f3n,porque les aseguro que ya no la comer\u00e9 m\u00e1s hasta que llegue a su pleno cumplimiento en el Reino de Dios\u00bb.Y tomando una copa, dio gracias y dijo: \u00abTomen y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":31456,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"<!-- wp:paragraph -->\n<p> Al atardecer de ese mismo d\u00eda, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los disc\u00edpulos, por temor a los jud\u00edos, lleg\u00f3 Jes\u00fas y poni\u00e9ndose en medio de ellos, les dijo: \"\u00a1La paz est\u00e9 con ustedes!\".<br>Mientras dec\u00eda esto, les mostr\u00f3 sus manos y su costado. Los disc\u00edpulos se llenaron de alegr\u00eda cuando vieron al Se\u00f1or.<br>Jes\u00fas les dijo de nuevo: \"\u00a1La paz est\u00e9 con ustedes! Como el Padre me envi\u00f3 a m\u00ed, yo tambi\u00e9n los env\u00edo a ustedes\".<br>Al decirles esto, sopl\u00f3 sobre ellos y a\u00f1adi\u00f3: \"Reciban el Esp\u00edritu Santo.<br>Los pecados ser\u00e1n perdonados a los que ustedes se los perdonen, y ser\u00e1n retenidos a los que ustedes se los retengan\". <\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} -->\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Extra\u00eddo de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. <\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","_et_gb_content_width":""},"categories":[6],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35328"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35328"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35328\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35329,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35328\/revisions\/35329"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}