{"id":35543,"date":"2022-04-17T08:02:19","date_gmt":"2022-04-17T11:02:19","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=35543"},"modified":"2022-04-17T08:02:21","modified_gmt":"2022-04-17T11:02:21","slug":"domingo-de-pascua-ciclo-c-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/domingo-de-pascua-ciclo-c-2022\/","title":{"rendered":"DOMINGO DE PASCUA. CICLO C 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Domingo de Pascua Ciclo C \u2013 17 de abril de 2022<\/strong><br><strong>Primera lectura: Hechos 10,34a.37-43<\/strong> <strong>|\u00a0Salmo: Sal 117,1-2.16-17.22-23<\/strong> <strong>| Segunda lectura: Col 3,1-4 (o bien 1Co 5,6b-8) | <\/strong> <strong>Evangelio: Jn 20,1-9 <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A la luz del Evangelio de Juan propongo tres puntos para nuestra meditaci\u00f3n sintetizados en tres palabras: SEPULCRO, VIVO, PASO. <\/p>\n\n\n\n<ol><li><strong>Entrar en el SEPULCRO<\/strong><\/li><li><strong>\u00bfPor qu\u00e9 buscan entre los muertos al que est\u00e1 VIVO?<\/strong><\/li><li><strong>Pascua: PASO del desconcierto al movimiento y la admiraci\u00f3n<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter\"><img src=\"https:\/\/iglesiamdp.files.wordpress.com\/2019\/08\/bannertrespuntitos-mestre.jpg\" alt=\"bannerTRESPUNTITOS-MESTRE\" class=\"wp-image-16293\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<ol><li><strong>Entrar en el SEPULCRO<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>La frase \u201centrar en el SEPULCRO\u201d que describe la acci\u00f3n de las mujeres en la primera parte del texto es lo suficientemente amplia y sugestiva como para derivar en distintas interpretaciones que lejos de contraponerse se complementan. Entrar en el SEPULCRO tiene que ver con la muerte, con lo m\u00e1s l\u00fagubre y oscuro de nuestra vida. A veces se hace necesario tomar contacto con esos rincones de nuestra existencia. Para que haya resurrecci\u00f3n debe haber muerte y esto implica \u201centrar en los propios SEPULCROS\u201d. Revisar todos los intersticios de nuestra vida y no tener miedo de aceptar y asumir las propias experiencias de muerte, oscuridad y miedo que son parte de nuestra historia. No escaparnos sino mirar de frente e integrar nuestros propios SEPULCROS. La pandemia y todas sus consecuencias nos han hecho entrar en muchas din\u00e1micas de muerte y miedo que quedan muy bien representadas en esto de \u201centrar en los propios SEPULCROS\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfC\u00f3mo me encuentro hoy? \u00bfCu\u00e1les son los \u201crincones\u201d m\u00e1s oscuros de mi vida? \u00bfEsos \u201crincones\u201d tienen que ver con situaciones del pasado m\u00e1s lejano, del pasado reciente o del presente&#8230;? \u00bfQu\u00e9 experiencias de muerte, miedo y SEPULCRO me paralizan hoy? \u00bfQu\u00e9 hago ante ellas? \u00bfAsumo lo m\u00e1s duro y dif\u00edcil de mi vida? \u00bfAcepto realmente que la vida no es \u201ccolor de rosa\u201d? \u00bfQu\u00e9 implica para m\u00ed hoy la frase \u201centrar en el SEPULCRO\u201d?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>\u00bfPor qu\u00e9 buscan entre los muertos al que est\u00e1 VIVO?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Entrar al sepulcro sin fe y sin esperanza ser\u00eda crueldad y masoquismo. La realidad cambia si escuchamos la pregunta ret\u00f3rica de los dos hombres con vestiduras deslumbrantes que hoy tambi\u00e9n nos dicen a nosotros: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 buscan entre los muertos al que est\u00e1 VIVO?\u201d. El que est\u00e1 VIVO es Jesucristo, nuestra Pascua, nuestro Salvador. \u00c9l y solo \u00c9l, que es la VIDA, da la VIDA que nos saca de la oscuridad del sepulcro, de las tinieblas de la muerte y de todos los miedos de este tiempo. Hoy es el d\u00eda m\u00e1s importante del a\u00f1o y donde se juega el centro de nuestra fe. Jes\u00fas ha resucitado como lo hab\u00eda anunciado y la \u00faltima palabra no la tiene el sepulcro sino que la \u00faltima palabra la tiene la VIDA, la tiene el Se\u00f1or que realmente est\u00e1 VIVO. Jes\u00fas, la VIDA en abundancia, el que est\u00e1 VIVO nos da las fuerzas y nos compromete cada d\u00eda m\u00e1s en el cuidado, defensa y protecci\u00f3n de la VIDA: vale toda VIDA.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Como disc\u00edpulo del Se\u00f1or: \u00bfentro en el sepulcro con fe y esperanza? \u00bfQu\u00e9 sentido tiene para m\u00ed aceptar hoy que Jes\u00fas est\u00e1 realmente VIVO, que no est\u00e1 entre los muertos? \u00bfDejo que la Resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or tenga la \u201c\u00faltima palabra\u201d en mi VIDA? \u00bfAbro mi coraz\u00f3n al triunfo de la VIDA, al Dios VIVO? \u00bfC\u00f3mo VIVO el d\u00eda m\u00e1s importante del a\u00f1o? \u00bfSoy consciente que en la Pascua de Cristo se juega lo esencial de nuestra fe? \u00bfDejo que Cristo VIVO me regale las fuerzas necesarias para defender la VIDA en todas sus formas y manifestaciones, especialmente la VIDA humana m\u00e1s vulnerable y desprotegida?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>3. <strong>Pascua: PASO del desconcierto al movimiento y la admiraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La Pascua se actualiza hoy en nuestra vida. Las mujeres est\u00e1n desconcertadas al comienzo del relato pero Pedro, al final del texto, inquieto se levanta, corre, contempla y queda admirado de lo que ha sucedido. Que la Pascua toque nuestra existencia implica lograr el PASO del <em>desconcierto a la admiraci\u00f3n<\/em>. De hecho la Pascua es PASO, de la esclavitud a la libertad, de la muerte a la vida. Esto que sabemos por la fe no siempre se transforma en experiencia vital. Tener <em>existencia pascual<\/em> significa procurar el PASO constante de la paralizaci\u00f3n que provoca el desconcierto al movimiento y la admiraci\u00f3n. Cristo ha resucitado, no debemos quedarnos est\u00e1ticos sino entrar en movimiento con Pedro: levantarse, correr, contemplar, admirarse&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Cristo ha resucitado!: \u00bfQu\u00e9 pasa de ahora en m\u00e1s en mi vida? \u00bfMe dejo sorprender por la novedad de la Pascua, del PASO de la muerte a la vida? \u00bfTiendo a quedarme paralizado por el desconcierto? \u00bfMe produce alta perplejidad todo lo que no puedo entender o captar de la vida? Dej\u00e1ndome tocar por la fuerza arrolladora de la Pascua: \u00bfme pongo en movimiento? \u00bfBusco, por y con la gracia del Se\u00f1or, levantarme, correr y contemplar? \u00bfRealmente me admiro, me maravillo de la Pascua del Se\u00f1or y su impacto en la vida de la humanidad? \u00bfConf\u00edo en la fuerza de la resurrecci\u00f3n que siempre est\u00e1 presente en la trama misteriosa de la historia?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>+Mons. Gabriel Mestre <\/strong><br> <strong>Obispo de Mar del Plata<\/strong> <br> <strong>Argentina <\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Descargalo aqu\u00ed: <a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1QuTBlP0KNwqsvCBIKh-dsuTOMx70ILjl\/view?usp=sharing\">Domingo de Pascua Ciclo C 2022<\/a><\/p>\n\n\n<p><!--EndFragment--><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-divi-layout\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Domingo de Pascua, el padre Obispo Gabriel nos ofrece tres puntos para reflexionar:<br \/>\n1. Entrar en el SEPULCRO<br \/>\n2. \u00bfPor qu\u00e9 buscan entre los muertos al que est\u00e1 VIVO?<br \/>\n3. Pascua: PASO del desconcierto al movimiento y la admiraci\u00f3n<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":31495,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[9,17],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35543"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=35543"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35543\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":35544,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/35543\/revisions\/35544"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31495"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=35543"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=35543"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=35543"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}