{"id":36271,"date":"2022-07-08T18:30:00","date_gmt":"2022-07-08T21:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=36271"},"modified":"2022-06-23T07:28:52","modified_gmt":"2022-06-23T10:28:52","slug":"evangelio-segun-san-mateo-1024-33-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/evangelio-segun-san-mateo-1024-33-2\/","title":{"rendered":"Evangelio seg\u00fan San Mateo 10,24-33."},"content":{"rendered":"\n<p> Jes\u00fas dijo a sus ap\u00f3stoles:<br>\u00abEl disc\u00edpulo no es m\u00e1s que el maestro ni el servidor m\u00e1s que su due\u00f1o.<br>Al disc\u00edpulo le basta ser como su maestro y al servidor como su due\u00f1o. Si al due\u00f1o de casa lo llamaron Belzebul, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s a los de su casa!<br>No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido.<br>Lo que yo les digo en la oscuridad, rep\u00edtanlo en pleno d\u00eda; y lo que escuchen al o\u00eddo, procl\u00e1menlo desde lo alto de las casas.<br>No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman m\u00e1s bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena.<br>\u00bfAcaso no se vende un par de p\u00e1jaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que est\u00e1 en el cielo.<br>Ustedes tienen contados todos sus cabellos.<br>No teman entonces, porque valen m\u00e1s que muchos p\u00e1jaros.<br>Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconocer\u00e9 ante mi Padre que est\u00e1 en el cielo.<br>Pero yo renegar\u00e9 ante mi Padre que est\u00e1 en el cielo de aquel que reniegue de m\u00ed ante los hombres.\u00bb <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Extra\u00eddo de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas dijo a sus ap\u00f3stoles:\u00abEl disc\u00edpulo no es m\u00e1s que el maestro ni el servidor m\u00e1s que su due\u00f1o.Al disc\u00edpulo le basta ser como su maestro y al servidor como su due\u00f1o. Si al due\u00f1o de casa lo llamaron Belzebul, \u00a1cu\u00e1nto m\u00e1s a los de su casa!No les teman. No hay nada oculto que no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":31454,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"<!-- wp:paragraph -->\n<p> Al atardecer de ese mismo d\u00eda, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los disc\u00edpulos, por temor a los jud\u00edos, lleg\u00f3 Jes\u00fas y poni\u00e9ndose en medio de ellos, les dijo: \"\u00a1La paz est\u00e9 con ustedes!\".<br>Mientras dec\u00eda esto, les mostr\u00f3 sus manos y su costado. Los disc\u00edpulos se llenaron de alegr\u00eda cuando vieron al Se\u00f1or.<br>Jes\u00fas les dijo de nuevo: \"\u00a1La paz est\u00e9 con ustedes! Como el Padre me envi\u00f3 a m\u00ed, yo tambi\u00e9n los env\u00edo a ustedes\".<br>Al decirles esto, sopl\u00f3 sobre ellos y a\u00f1adi\u00f3: \"Reciban el Esp\u00edritu Santo.<br>Los pecados ser\u00e1n perdonados a los que ustedes se los perdonen, y ser\u00e1n retenidos a los que ustedes se los retengan\". <\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} -->\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Extra\u00eddo de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. <\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","_et_gb_content_width":""},"categories":[6],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36271"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=36271"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36271\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":36272,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/36271\/revisions\/36272"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31454"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36271"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=36271"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=36271"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}