{"id":37577,"date":"2022-09-22T07:52:13","date_gmt":"2022-09-22T10:52:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=37577"},"modified":"2022-09-22T07:52:14","modified_gmt":"2022-09-22T10:52:14","slug":"domingo-26o-durante-el-ano-ciclo-c-2022","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/domingo-26o-durante-el-ano-ciclo-c-2022\/","title":{"rendered":"DOMINGO 26\u00ba DURANTE EL A\u00d1O. CICLO C 2022"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Domingo 26\u00ba Durante el A\u00f1o Ciclo C \u2013 25 de septiembre de 2022<\/strong><br><strong>Primera lectura: <strong><strong>Am 6,1a.4-7<\/strong><\/strong><\/strong> <strong>|\u00a0Salmo: <strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>Sal 145,7-10<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong> <strong>| Segunda lectura: <strong>1Tim 6,11-16<\/strong><\/strong> <strong>| <\/strong> <strong>Evangelio: Lc 16,19-31<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Nuevamente la Palabra de este Domingo nos regala un texto propio de Lc. La Palabra de Dios escrita en el Primer Testamento y en el Nuevo Testamento nos siguen insistiendo en la necesidad de abrirnos al pobre y al sufriente, a los m\u00e1s necesitados y vulnerables. Todo esto para crecer en un coraz\u00f3n cada vez m\u00e1s misericordioso como el del Padre Eterno.<\/p>\n\n\n\n<p>Propongo tres puntos para orar y meditar que sintetizo en tres palabras: NOMBRE, ACTITUD, REPERCUSI\u00d3N.<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li><strong>\u00bfCu\u00e1l es hoy el NOMBRE de mi pobre L\u00e1zaro?<\/strong><\/li><li><strong>\u00bfCu\u00e1l es mi ACTITUD ante el pobre L\u00e1zaro?<\/strong><\/li><li><strong>Todo gesto de esta vida tiene REPERCUSI\u00d3N en la vida eterna<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img src=\"https:\/\/iglesiamdp.files.wordpress.com\/2019\/08\/bannertrespuntitos-mestre.jpg\" alt=\"bannerTRESPUNTITOS-MESTRE\" class=\"wp-image-16293\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<ol><li><strong>\u00bfCu\u00e1l es hoy el NOMBRE de mi pobre L\u00e1zaro?<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>La descripci\u00f3n de la par\u00e1bola es muy viva y dram\u00e1tica en los detalles del pobre L\u00e1zaro. Llagado y postrado en una puerta. Pero con NOMBRE. El rico no tiene NOMBRE y L\u00e1zaro s\u00ed. A pesar de que en la tradici\u00f3n pos-b\u00edblica se le ha dado un NOMBRE, en los manuscritos m\u00e1s antiguos del NT el rico no tiene NOMBRE. El texto evang\u00e9lico va a contrapunto con el criterio de este mundo. En el mundo los que tienen NOMBRE son los ricos y los poderosos; en esta porci\u00f3n de la Palabra es exactamente al rev\u00e9s: solo el pobre tiene NOMBRE y se llama L\u00e1zaro. Deber\u00edamos preguntarnos por el NOMBRE o los NOMBRES de los pobres L\u00e1zaros que yacen en la puerta de nuestra vida. Puede ser alguien m\u00e1s cercano o m\u00e1s lejano; un empobrecido socialmente o no; una persona de la propia familia o alguien eventual; un amigo o simple conocido\u2026 Incluso puede ser alguien que no sea indigente econ\u00f3micamente hablando y est\u00e9 mendigando escucha, comprensi\u00f3n, afecto\u2026 Se trata en este primer punto de hacer una suerte de <em>diagn\u00f3stico<\/em>. Detectar y NOMBRAR los pobres L\u00e1zaros de nuestra vida hoy.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfQui\u00e9n es mi pobre L\u00e1zaro hoy? \u00bfCu\u00e1l es su NOMBRE? \u00bfQui\u00e9n o qui\u00e9nes est\u00e1n en la \u201cpuerta de mi vida\u201d necesitando \u201calgo\u201d que yo puedo dar u ofrecer? Las personas que me rodean en mi mundo cotidiano: \u00bfQu\u00e9 est\u00e1n \u201cmendigando\u201d?, \u00bfqu\u00e9 piden, qu\u00e9 necesitan\u2026?, \u00bfqu\u00e9 les falta? \u00bfConozco el NOMBRE de los pobres que habitualmente tomo contacto en mi vida cotidiana?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>\u00bfCu\u00e1l es mi ACTITUD ante el pobre L\u00e1zaro?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ning\u00fan diagn\u00f3stico sirve sino est\u00e1 orientado a buscar y generar una respuesta. El <em>ver <\/em>del primer punto est\u00e1 al servicio del <em>actuar<\/em> de este segundo punto, es decir revisar nuestra ACTITUD ante el pobre L\u00e1zaro. El rico innominado de la par\u00e1bola es una suerte de <em>anti-buen buen samaritano<\/em>. As\u00ed como el <em>buen samaritano<\/em> se <em>hace cargo <\/em>del hombre medio muerto al costado del camino con una ACTITUD de compromiso, el rico, ensimismado en sus banquetes no ve y, por lo tanto no ACT\u00daA ante el pobre L\u00e1zaro. Hay una falta total de alteridad, es decir, descubrir al <em>otro como otro<\/em> al que hay que responder. El rico est\u00e1 tan concentrado en lo propio que est\u00e1 anulado para ser <em>buen samaritano<\/em> del pobre L\u00e1zaro. Debemos ser <em>buen samaritano<\/em> con ACTITUD de servicio y superar toda tentaci\u00f3n de egolatr\u00eda y egocentrismo que nos presenta el modelo del rico de la par\u00e1bola. El rico est\u00e1 absorto en su auto-referencialidad y no logra abrirse al pobre L\u00e1zaro.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfCu\u00e1l es mi ACTITUD ante las necesidades de los dem\u00e1s? \u00bfQu\u00e9 estoy haciendo con los \u201cpobres L\u00e1zaros\u201d que est\u00e1n en el horizonte de mi vida? \u00bfSoy muy egoc\u00e9ntrico\u2026? \u00bfAbro mi coraz\u00f3n al que sufre? \u00bfQu\u00e9 hago con las \u201cllagas\u201d y el \u201chambre\u201d de mis hermanos? \u00bfBusco tener una verdadera ACTITUD de compromiso? \u00bfIntento practicar las 14 obras de misericordia?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>3. <strong>Todo gesto de esta vida tiene REPERCUSI\u00d3N en la vida eterna<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una ense\u00f1anza central de la par\u00e1bola que no tiene que quedar en segundo plano es la convicci\u00f3n de que todo acto de esta vida terrena e hist\u00f3rica tiene consecuencias, REPERCUSIONES en la vida eterna. Nada de lo que hagamos o dejemos de hacer es inocuo. Cada gesto de respeto, di\u00e1logo, amor, perd\u00f3n, delicadeza, compromiso es realmente <em>un fecundo acto de vida eterna<\/em>. Tambi\u00e9n cada actitud de rencor, venganza, resentimiento, violencia, desprecio, marginaci\u00f3n es un <em>pasaporte<\/em> a lo contrario de la vida eterna. Esto no tiene que generar miedo sino profunda responsabilidad en nuestro camino de coherencia cristiana y vivencia de la fe. Jesucristo ya nos ha salvado con su muerte y resurrecci\u00f3n, cada uno de nosotros con la fuerza de la gracia y respuesta misericordiosa nos <em>apropiamos<\/em> del don inmerecido de la vida eterna. En este camino nunca tenemos que perder de vista que todo REPERCUTE en el hermoso llamado a la vida eterna que nos hace el Se\u00f1or. Recordemos siempre que cada acto de nuestra vida hist\u00f3rica, es, de alguna manera, un acto de vida eterna.<\/p>\n\n\n\n<p><em>En mi vida cotidiana: \u00bfTengo realmente presente el llamado a la vida eterna? \u00bfHablo de la vida eterna, anuncio y predico el llamado a la eternidad\u2026? \u00bfDe qu\u00e9 forma\u2026? \u00bfTengo conciencia de que cada gesto de cada d\u00eda tiene REPERCUSIONES en la salvaci\u00f3n? \u00bfVivo con responsabilidad el regalo de la salvaci\u00f3n de Dios?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>+Mons. Gabriel Mestre <\/strong><br> <strong>Obispo de Mar del Plata<\/strong> <br> <strong>Argentina <\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Descargalo aqu\u00ed: <a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1FwWyxd9xO31fs7Hb-Q0pIasg05O4RZcT\/view?usp=sharing\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Domingo 26\u00ba Durante el A\u00f1o Ciclo C 2022<\/a><\/p>\n\n\n<p><!--EndFragment--><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-divi-layout\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Domingo 26\u00ba durante el a\u00f1o, el padre Obispo Gabriel nos ofrece tres puntos para reflexionar:<br \/>\n1. \u00bfCu\u00e1l es hoy el NOMBRE de mi pobre L\u00e1zaro?<br \/>\n2. \u00bfCu\u00e1l es mi ACTITUD ante el pobre L\u00e1zaro?<br \/>\n3. Todo gesto de esta vida tiene REPERCUSI\u00d3N en la vida eterna<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":31495,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":""},"categories":[9,17],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37577"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37577"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37577\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":37578,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37577\/revisions\/37578"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31495"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37577"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37577"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37577"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}