{"id":37868,"date":"2022-10-11T21:13:07","date_gmt":"2022-10-12T00:13:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=37868"},"modified":"2022-10-11T21:20:25","modified_gmt":"2022-10-12T00:20:25","slug":"misa-por-los-60-anos-del-inicio-del-concilio-vaticano-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/misa-por-los-60-anos-del-inicio-del-concilio-vaticano-ii\/","title":{"rendered":"MISA POR LOS 60 A\u00d1OS DEL INICIO DEL CONCILIO VATICANO II."},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-pale-cyan-blue-background-color has-background\">  <strong>Presidida por el Vicario General Pbro. Luis Alb\u00f3niga, se realiz\u00f3 hoy una celebraci\u00f3n religiosa de Acci\u00f3n de Gracias por el Concilio Vaticano II en la Iglesia Catedral. \u00abEl Concilio signific\u00f3 \u201cel\u201d acontecimiento de la Iglesia, cuyas \u201condas expansivas\u201d siguen atravesando la historia y nos interpelan tambi\u00e9n hoy\u00bb, dijo el padre Luis.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En su homil\u00eda de la Misa celebrada hoy por el padre Luis dijo: Conmemoramos hoy el 60\u00ba aniversario de la inauguraci\u00f3n del Concilio Vaticano II. Recordemos las palabras del Papa san Juan XXIII pronunciadas el 11 de octubre de 1962: \u201cHoy la santa Madre Iglesia se regocija, porque, en virtud de un regalo especial de la providencia divina, ha alboreado el d\u00eda tan deseado en que el Concilio Ecum\u00e9nico Vaticano II se inaugura solemnemente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace 60 a\u00f1os, en el coraz\u00f3n del siglo XX, el Concilio signific\u00f3 \u201cel\u201d acontecimiento de la Iglesia, cuyas \u201condas expansivas\u201d siguen atravesando la historia y nos interpelan tambi\u00e9n hoy. San Juan Pablo II dijo que el Concilio ha sido la gran br\u00fajula para guiar a la Iglesia en el oc\u00e9ano inmenso del siglo XXI.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed como las personas necesitamos volver a descubrirnos a la luz de nuestra vocaci\u00f3n fundamental y reorientar nuestros pasos para ser m\u00e1s fieles al llamado que hemos recibido; tambi\u00e9n la Iglesia hizo en el Concilio un ejercicio de contemplaci\u00f3n de s\u00ed misma a la luz de la vocaci\u00f3n recibida de su Maestro y Se\u00f1or y se redescubri\u00f3 en el coraz\u00f3n del mundo contempor\u00e1neo con un nuevo desaf\u00edo relacional y misionero, como <em>sacramento universal de salvaci\u00f3n<\/em>. La din\u00e1mica propia de la encarnaci\u00f3n redentora anim\u00f3 al Papa Bueno y a los padres conciliares a llevar el mundo al coraz\u00f3n de la Iglesia y a pedir al Esp\u00edritu Santo, la gracia de renovar su misi\u00f3n de ser significativa y elocuente para los hombres y mujeres de su tiempo, verdadera transparencia de Cristo Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro primer obispo, Mons. Enrique Rau, dec\u00eda en aquellos tiempos: \u201cEl Concilio es, al mismo tiempo, clamor del mundo y voz de Dios. Bastar\u00e1 recordar, uno por uno, a los veinte anteriores. Ese doble aspecto de los Concilios Ecum\u00e9nicos demuestra que la Iglesia, por una parte, vive y act\u00faa en la historia como organismo visible hecha para el tiempo, y presente a todas sus vicisitudes y problemas, pero, por otra, es el Reino invisible, espiritual, de Dios, tendido hacia la Patria del cielo, hacia la eternidad. Los Concilios son una revelaci\u00f3n progresiva del misterio de la Iglesia, como objeto de Fe y como hecho hist\u00f3rico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos, en este sentido, las palabras que abren la Constituci\u00f3n Pastoral <em>Gaudium et Spe<\/em>s: \u201cLos gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los disc\u00edpulos de Cristo. No hay nada verdaderamente humano que no encuentre eco en su coraz\u00f3n\u201d; y m\u00e1s adelante prosigue: \u201cLa Iglesia, por ello, se siente \u00edntima y realmente solidaria del genero humano y su historia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas palabras expresan elocuentemente la \u201cempat\u00eda evang\u00e9lica\u201d con que el Esp\u00edritu hizo vibrar a la Asamblea Conciliar, permiti\u00e9ndole redescubrir la grandeza y belleza de la Iglesia; as\u00ed como su peque\u00f1ez y su fragilidad. La contemplaci\u00f3n de s\u00ed misma no la impuls\u00f3 a la autorreferencialidad sino a una nueva conciencia de su misi\u00f3n y su servicio espec\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy a 60 a\u00f1os del inicio del Concilio hacemos memoria con gratitud de este don concedido por el Esp\u00edritu a la Iglesia y tambi\u00e9n nos preguntamos por la recepci\u00f3n de la ense\u00f1anza conciliar. Los \u00faltimos papas han insistido constantemente sobre la importancia de los mismos, han aportado a su adecuada interpretaci\u00f3n y han tratado, cada uno, en su contexto particular de hacerse eco de su ense\u00f1anza. Lo mismo podemos decir de nuestra di\u00f3cesis. Los obispos diocesanos han recordado el concilio y han ejercido su ministerio bajo su luz. En particular, podemos repasar las cartas pastarles de nuestro padre obispo tiene referencias a la riqueza, profundidad y necesidad del Concilio Vaticano II.<\/p>\n\n\n\n<p>Unidos al Papa Francisco, pidamos al Se\u00f1or para que el don del Concilio sea acogido con renovada fidelidad y audacia para que renueve el impulso renovador y misionero de la Iglesia de nuestro tiempo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presidida por el Vicario General Pbro. Luis Alb\u00f3niga, se realiz\u00f3 hoy una celebraci\u00f3n religiosa de Acci\u00f3n de Gracias por el Concilio Vaticano II en la Iglesia Catedral. \u00abEl Concilio signific\u00f3 \u201cel\u201d acontecimiento de la Iglesia, cuyas \u201condas expansivas\u201d siguen atravesando la historia y nos interpelan tambi\u00e9n hoy\u00bb, dijo el padre Luis. 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