{"id":38948,"date":"2023-01-12T08:23:55","date_gmt":"2023-01-12T11:23:55","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=38948"},"modified":"2023-01-12T08:23:57","modified_gmt":"2023-01-12T11:23:57","slug":"domingo-2o-durante-el-ano-ciclo-a-2023","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/domingo-2o-durante-el-ano-ciclo-a-2023\/","title":{"rendered":"DOMINGO 2\u00ba DURANTE EL A\u00d1O. CICLO A 2023"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Domingo 2\u00ba Durante el A\u00f1o Ciclo A \u2013 15 de enero de 2023<\/strong><br><strong>Primera lectura: s 49,3-6<\/strong> <strong>|\u00a0Salmo: Sal 39,2.4ab.7-10<\/strong> <strong>| Segunda lectura: <strong><strong><strong>1Co 1,1-3<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong> <strong>| <\/strong> <strong>Evangelio: <strong>Jn 1,29-34<\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ya comenzamos el Tiempo Durante el A\u00f1o en este ciclo A en el que leeremos de forma semi-continua el Evangelio de Mateo. Sin embargo, como ocurre en los tres ciclos lit\u00fargicos, este Segundo Domingo compartimos un texto tomado del comienzo del Evangelio de Juan.<\/p>\n\n\n\n<p>En continuidad con la celebraci\u00f3n del Bautismo del Se\u00f1or la semana pasada, el Evangelio y el resto de los textos de la Escritura de este Domingo, una vez m\u00e1s quieren iluminarnos para que podamos descubrir <em>qui\u00e9n es Jes\u00fas<\/em>. Propongo entonces, estos tres puntos para meditar y reflexionar sintetizados en tres palabras: IDENTIDAD, VER, ESTOY.<\/p>\n\n\n\n<ol type=\"1\"><li><strong>\u00bfQui\u00e9n es nuestro Salvador? La IDENTIDAD de Jes\u00fas<\/strong><\/li><li><strong>Invertir tiempo y energ\u00edas para VER a Jes\u00fas<\/strong><\/li><li><strong>Cumplir la voluntad de Dios: aqu\u00ed ESTOY<\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter\"><img src=\"https:\/\/iglesiamdp.files.wordpress.com\/2019\/08\/bannertrespuntitos-mestre.jpg\" alt=\"bannerTRESPUNTITOS-MESTRE\" class=\"wp-image-16293\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<ol><li><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong><strong>\u00bfQui\u00e9n es nuestro Salvador? La IDENTIDAD de Jes\u00fas<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>En la Palabra de Dios escrita que se nos regala este Domingo descubrimos la verdadera IDENTIDAD de Jes\u00fas. Mirando el Evangelio descubrimos que Jes\u00fas es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, el que existe desde siempre, es aquel sobre el que desciende y permanece el Esp\u00edritu, es el que bautiza en el Esp\u00edritu Santo, es el Hijo de Dios. A la luz de la segunda lectura vemos como Jes\u00fas es el Mes\u00edas, el Ungido, el Se\u00f1or. La primera lectura, en clave de profec\u00eda, nos anticipa qui\u00e9n ser\u00e1 Jes\u00fas: el Servidor y, nuevamente, el Se\u00f1or. Todas estas denominaciones de Jes\u00fas, llamadas t\u00e9cnicamente <em>t\u00edtulos cristol\u00f3gicos<\/em>, apuntan a dejar bien en claro la IDENTIDAD de Jes\u00fas que en el misterio de la Encarnaci\u00f3n que celebramos hace pocos d\u00edas en la Navidad: <em>Jes\u00fas es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre<\/em>. Esta afirmaci\u00f3n de perfecto equilibrio con respecto a qui\u00e9n es Jes\u00fas es fundamental dado que pueden existir en nosotros <em>im\u00e1genes distorsionadas<\/em> de \u00c9l. Es decir, acentuar tal o cual aspecto del Se\u00f1or en desmedro o desvalorizaci\u00f3n de otro. Una suerte de Jes\u00fas <em>mutilado<\/em> o parcializado, un Jes\u00fas a <em>nuestra medida<\/em>, un Jes\u00fas seg\u00fan nuestros propios esquemas. El desaf\u00edo ser\u00e1 llegar descubrir cada d\u00eda m\u00e1s su verdadera IDENTIDAD y purificar constantemente la visi\u00f3n que tenemos de \u00c9l. Percibirlo cercano en su humanidad, en su ser Servidor, en su bautismo de purificaci\u00f3n y, a la vez, dejar que sea realmente Dios salv\u00e1ndonos como Cordero que quita el pecado del mundo, dej\u00e1ndonos sumergir en la fuerza del Esp\u00edritu que todo lo renueva porque realmente es el Hijo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 imagen tengo de Jes\u00fas? \u00bfBusco conocer su IDENTIDAD m\u00e1s profunda? \u00bfCapto por la fe que es verdaderamente Dios y verdaderamente hombre? \u00bfTiendo a adaptar su mensaje para mi conveniencia? \u00bfReduzco la comprensi\u00f3n de su vida solamente a lo humano o solamente a lo divino? \u00bfVeo en Jes\u00fas solamente un l\u00edder social o un doctrinero moral\u2026 solo un hombre comprometido o un \u201cdise\u00f1ador\u201d de complejas liturgias\u2026? En definitiva: \u00bfQui\u00e9n es Jes\u00fas para m\u00ed?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>2. <strong>Invertir tiempo y energ\u00edas para VER a Jes\u00fas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Teniendo presente la frase de Juan Bautista que dice que no lo conoc\u00eda, podemos interrogarnos utilizando el mismo verbo: \u00bfRealmente buscamos conocer a Jes\u00fas? El texto evang\u00e9lico utiliza la forma verbal <em>edein<\/em> (v. 31, tambi\u00e9n v. 29) que literalmente significa <em>VER<\/em>: \u00bfDeseamos <em>VER<\/em> a Jes\u00fas? Es un verbo que tiene un profundo sentido teol\u00f3gico y espiritual, supera la mera VISI\u00d3N humana (cf. tambi\u00e9n el mismo verbo en Jn 12,21: \u201cQueremos VER a Jes\u00fas\u201d). A este interrogante podr\u00edamos responder r\u00e1pidamente que s\u00ed y es probable que en parte estemos en lo cierto. Sin embargo, si nos detenemos un poco m\u00e1s a reflexionar nos daremos cuenta de que nuestro conocimiento del Se\u00f1or es deficiente. Entran en juego nuestros l\u00edmites y muchas veces nuestra falta de formaci\u00f3n, de lectura y de profundizaci\u00f3n en los misterios de la fe. Conocemos y tenemos una muy buena VISI\u00d3N de los grandes personajes de nuestro mundo contempor\u00e1neo que nos gustan o atraen, de los <em>\u00eddolos<\/em> de nuestro tiempo: deportivos, art\u00edsticos, pol\u00edticos-sociales y hasta <em>faranduleros<\/em>. Pero nos falta profundizar en encuentro, conocimiento y VISI\u00d3N de nuestro Se\u00f1or. Se impone una suerte de examen de conciencia con respecto a nuestro real conocimiento y VISI\u00d3N del Se\u00f1or pregunt\u00e1ndonos cu\u00e1nto tiempo dedicamos o no a esto.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfDeseo realmente VER-conocer a Jes\u00fas? \u00bfCu\u00e1nto tiempo dedico a esto\u2026 en la oraci\u00f3n, en meditaci\u00f3n con la Biblia, en formaci\u00f3n con los documentos de la Iglesia, en lectura de buenos libros de espiritualidad\u2026? \u00bfCu\u00e1nto tiempo dedico a lectura de otro tipo o a navegaci\u00f3n libre por el universo de internet\u2026? \u00bfQu\u00e9 puedo hacer hoy para suscitar m\u00e1s en m\u00ed el deseo de VER-conocer a Jes\u00fas? \u00bfVoy a \u201cinvertir tiempo\u201d en VER-conocer a Jes\u00fas?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>3. <strong>Cumplir la voluntad de Dios: aqu\u00ed ESTOY<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El salmo 40[39] en su ant\u00edfona y en sus versos nos recuerda la hermosa frase b\u00edblica: \u201cAqu\u00ed ESTOY para hacer tu voluntad\u201d. Si realmente descubrimos la grandeza de nuestro Dios que profundizamos en el primer punto no nos va a resultar dif\u00edcil encontrar nuestro proyecto de vida cumpliendo su voluntad. El \u201caqu\u00ed ESTOY\u201d, adem\u00e1s de disponernos al encuentro con Dios, nos ubica en tiempo y espacio personal y comunitariamente: <em>este soy yo<\/em> <em>aqu\u00ed y ahora<\/em>. Poder decirle a Dios: Aqu\u00ed ESTOY con mis luces y mis sombras, con mis logros y mis fracasos, con mis fuerzas y mis miedos\u2026 Repetir una y mil veces \u201caqu\u00ed ESTOY para hacer tu voluntad\u201d. Desde ese ser <em>yo mismo<\/em> disponernos a cumplir la voluntad de Aqu\u00e9l que es el autor de la Vida.<\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00bfD\u00f3nde ESTOY parado en la vida hoy? \u00bfQui\u00e9n soy\u2026? \u00bfC\u00f3mo me defino\u2026? \u00bfQu\u00e9 implica para m\u00ed decir a Dios: \u201cAqu\u00ed ESTOY\u201d? \u00bfCumplo la voluntad de Dios? \u00bfBusco ser fiel a sus preceptos no por mero af\u00e1n moralista sino por encontrar en ellos el verdadero camino de la vida? \u00bfEn qu\u00e9 aspectos de mi existencia me cuesta m\u00e1s cumplir la voluntad de Dios?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>+Mons. Gabriel Mestre <\/strong><br> <strong>Obispo de Mar del Plata<\/strong> <br> <strong>Argentina <\/strong> <\/p>\n\n\n\n<p>Descargalo aqu\u00ed: <a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1-ZGBL9RZfAPtoBp0mb4ePsI3BNfIO9xI\/view?usp=share_link\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Domingo 2\u00ba Durante el A\u00f1o Ciclo A 2023<\/a><\/p>\n\n\n<p><!--EndFragment--><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-divi-layout\"><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el Domingo 2\u00ba durante el a\u00f1o, el padre Obispo Gabriel nos ofrece tres puntos para reflexionar:<br \/>\n1. \u00bfQui\u00e9n es nuestro Salvador? La IDENTIDAD de Jes\u00fas<br \/>\n2. Invertir tiempo y energ\u00edas para VER a Jes\u00fas<br \/>\n3. 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