{"id":41834,"date":"2023-12-28T18:30:00","date_gmt":"2023-12-28T21:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=41834"},"modified":"2023-10-04T11:27:52","modified_gmt":"2023-10-04T14:27:52","slug":"evangelio-segun-san-lucas-222-35-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/evangelio-segun-san-lucas-222-35-3\/","title":{"rendered":"Evangelio seg\u00fan San\u00a0Lucas\u00a02,22-35."},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando lleg\u00f3 el d\u00eda fijado por la Ley de Mois\u00e9s para la purificaci\u00f3n, llevaron al ni\u00f1o a Jerusal\u00e9n para presentarlo al Se\u00f1or,<br>como est\u00e1 escrito en la Ley: Todo var\u00f3n primog\u00e9nito ser\u00e1 consagrado al Se\u00f1or.<br>Tambi\u00e9n deb\u00edan ofrecer en sacrificio un par de t\u00f3rtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Se\u00f1or.<br>Viv\u00eda entonces en Jerusal\u00e9n un hombre llamado Sime\u00f3n, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Esp\u00edritu Santo estaba en \u00e9l<br>y le hab\u00eda revelado que no morir\u00eda antes de ver al Mes\u00edas del Se\u00f1or.<br>Conducido por el mismo Esp\u00edritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jes\u00fas llevaron al ni\u00f1o para cumplir con \u00e9l las prescripciones de la Ley,<br>Sime\u00f3n lo tom\u00f3 en sus brazos y alab\u00f3 a Dios, diciendo:<br>\u00abAhora, Se\u00f1or, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido,<br>porque mis ojos han visto la salvaci\u00f3n<br>que preparaste delante de todos los pueblos:<br>luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel\u00bb.<br>Su padre y su madre estaban admirados por lo que o\u00edan decir de \u00e9l.<br>Sime\u00f3n, despu\u00e9s de bendecirlos, dijo a Mar\u00eda, la madre: \u00abEste ni\u00f1o ser\u00e1 causa de ca\u00edda y de elevaci\u00f3n para muchos en Israel; ser\u00e1 signo de contradicci\u00f3n,<br>y a ti misma una espada te atravesar\u00e1 el coraz\u00f3n. As\u00ed se manifestar\u00e1n claramente los pensamientos \u00edntimos de muchos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Extra\u00eddo de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando lleg\u00f3 el d\u00eda fijado por la Ley de Mois\u00e9s para la purificaci\u00f3n, llevaron al ni\u00f1o a Jerusal\u00e9n para presentarlo al Se\u00f1or,como est\u00e1 escrito en la Ley: Todo var\u00f3n primog\u00e9nito ser\u00e1 consagrado al Se\u00f1or.Tambi\u00e9n deb\u00edan ofrecer en sacrificio un par de t\u00f3rtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Se\u00f1or.Viv\u00eda entonces en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":31455,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"<!-- wp:paragraph -->\n<p> Al atardecer de ese mismo d\u00eda, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los disc\u00edpulos, por temor a los jud\u00edos, lleg\u00f3 Jes\u00fas y poni\u00e9ndose en medio de ellos, les dijo: \"\u00a1La paz est\u00e9 con ustedes!\".<br>Mientras dec\u00eda esto, les mostr\u00f3 sus manos y su costado. Los disc\u00edpulos se llenaron de alegr\u00eda cuando vieron al Se\u00f1or.<br>Jes\u00fas les dijo de nuevo: \"\u00a1La paz est\u00e9 con ustedes! Como el Padre me envi\u00f3 a m\u00ed, yo tambi\u00e9n los env\u00edo a ustedes\".<br>Al decirles esto, sopl\u00f3 sobre ellos y a\u00f1adi\u00f3: \"Reciban el Esp\u00edritu Santo.<br>Los pecados ser\u00e1n perdonados a los que ustedes se los perdonen, y ser\u00e1n retenidos a los que ustedes se los retengan\". <\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} -->\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Extra\u00eddo de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. <\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","_et_gb_content_width":""},"categories":[6],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41834"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41834"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41834\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":41835,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41834\/revisions\/41835"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31455"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41834"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41834"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41834"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}