{"id":42848,"date":"2024-03-11T18:30:00","date_gmt":"2024-03-11T21:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=42848"},"modified":"2024-01-08T11:51:45","modified_gmt":"2024-01-08T14:51:45","slug":"evangelio-segun-san-juan-51-16-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/evangelio-segun-san-juan-51-16-3\/","title":{"rendered":"Evangelio seg\u00fan San\u00a0Juan\u00a05,1-16."},"content":{"rendered":"\n<p>Se celebraba una fiesta de los jud\u00edos y Jes\u00fas subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n.<br>Junto a la puerta de las Ovejas, en Jerusal\u00e9n, hay una piscina llamada en hebreo Betsata, que tiene cinco p\u00f3rticos.<br>Bajo estos p\u00f3rticos yac\u00eda una multitud de enfermos, ciegos, paral\u00edticos y lisiados, que esperaban la agitaci\u00f3n del agua.<br>[Porque el Angel del Se\u00f1or descend\u00eda cada tanto a la piscina y mov\u00eda el agua. El primero que entraba en la piscina, despu\u00e9s que el agua se agitaba, quedaba curado, cualquiera fuera su mal.]<br>Hab\u00eda all\u00ed un hombre que estaba enfermo desde hac\u00eda treinta y ocho a\u00f1os.<br>Al verlo tendido, y sabiendo que hac\u00eda tanto tiempo que estaba as\u00ed, Jes\u00fas le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQuieres curarte?\u00bb.<br>El respondi\u00f3: \u00abSe\u00f1or, no tengo a nadie que me sumerja en la piscina cuando el agua comienza a agitarse; mientras yo voy, otro desciende antes\u00bb.<br>Jes\u00fas le dijo: \u00abLev\u00e1ntate, toma tu camilla y camina\u00bb.<br>En seguida el hombre se cur\u00f3, tom\u00f3 su camilla y empez\u00f3 a caminar. Era un s\u00e1bado,<br>y los jud\u00edos dijeron entonces al que acababa de ser curado: \u00abEs s\u00e1bado. No te est\u00e1 permitido llevar tu camilla\u00bb.<br>El les respondi\u00f3: \u00abEl que me cur\u00f3 me dijo: &#8216;Toma tu camilla y camina'\u00bb.<br>Ellos le preguntaron: \u00ab\u00bfQui\u00e9n es ese hombre que te dijo: &#8216;Toma tu camilla y camina?'\u00bb.<br>Pero el enfermo lo ignoraba, porque Jes\u00fas hab\u00eda desaparecido entre la multitud que estaba all\u00ed.<br>Despu\u00e9s, Jes\u00fas lo encontr\u00f3 en el Templo y le dijo: \u00abHas sido curado; no vuelvas a pecar, de lo contrario te ocurrir\u00e1n peores cosas todav\u00eda\u00bb.<br>El hombre fue a decir a los jud\u00edos que era Jes\u00fas el que lo hab\u00eda curado.<br>Ellos atacaban a Jes\u00fas, porque hac\u00eda esas cosas en s\u00e1bado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Extra\u00eddo de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Se celebraba una fiesta de los jud\u00edos y Jes\u00fas subi\u00f3 a Jerusal\u00e9n.Junto a la puerta de las Ovejas, en Jerusal\u00e9n, hay una piscina llamada en hebreo Betsata, que tiene cinco p\u00f3rticos.Bajo estos p\u00f3rticos yac\u00eda una multitud de enfermos, ciegos, paral\u00edticos y lisiados, que esperaban la agitaci\u00f3n del agua.[Porque el Angel del Se\u00f1or descend\u00eda cada tanto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":31452,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"<!-- wp:paragraph -->\n<p> Al atardecer de ese mismo d\u00eda, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los disc\u00edpulos, por temor a los jud\u00edos, lleg\u00f3 Jes\u00fas y poni\u00e9ndose en medio de ellos, les dijo: \"\u00a1La paz est\u00e9 con ustedes!\".<br>Mientras dec\u00eda esto, les mostr\u00f3 sus manos y su costado. Los disc\u00edpulos se llenaron de alegr\u00eda cuando vieron al Se\u00f1or.<br>Jes\u00fas les dijo de nuevo: \"\u00a1La paz est\u00e9 con ustedes! Como el Padre me envi\u00f3 a m\u00ed, yo tambi\u00e9n los env\u00edo a ustedes\".<br>Al decirles esto, sopl\u00f3 sobre ellos y a\u00f1adi\u00f3: \"Reciban el Esp\u00edritu Santo.<br>Los pecados ser\u00e1n perdonados a los que ustedes se los perdonen, y ser\u00e1n retenidos a los que ustedes se los retengan\". <\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} -->\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Extra\u00eddo de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. <\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","_et_gb_content_width":""},"categories":[6],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42848"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42848"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42848\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":42849,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42848\/revisions\/42849"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31452"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42848"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42848"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42848"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}