{"id":43519,"date":"2024-06-29T18:30:00","date_gmt":"2024-06-29T21:30:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=43519"},"modified":"2024-04-03T17:19:12","modified_gmt":"2024-04-03T20:19:12","slug":"evangelio-segun-san-marcos-521-43-5","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/evangelio-segun-san-marcos-521-43-5\/","title":{"rendered":"Evangelio seg\u00fan\u00a0San Marcos\u00a05,21-43."},"content":{"rendered":"\n<p>Cuando Jes\u00fas regres\u00f3 en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reuni\u00f3 a su alrededor, y \u00e9l se qued\u00f3 junto al mar.<br>Entonces lleg\u00f3 uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verlo, se arroj\u00f3 a sus pies,<br>rog\u00e1ndole con insistencia: \u00abMi hijita se est\u00e1 muriendo; ven a imponerle las manos, para que se cure y viva\u00bb.<br>Jes\u00fas fue con \u00e9l y lo segu\u00eda una gran multitud que lo apretaba por todos lados.<br>Se encontraba all\u00ed una mujer que desde hac\u00eda doce a\u00f1os padec\u00eda de hemorragias.<br>Hab\u00eda sufrido mucho en manos de numerosos m\u00e9dicos y gastado todos sus bienes sin resultado; al contrario, cada vez estaba peor.<br>Como hab\u00eda o\u00eddo hablar de Jes\u00fas, se le acerc\u00f3 por detr\u00e1s, entre la multitud, y toc\u00f3 su manto,<br>porque pensaba: \u00abCon s\u00f3lo tocar su manto quedar\u00e9 curada\u00bb.<br>Inmediatamente ces\u00f3 la hemorragia, y ella sinti\u00f3 en su cuerpo que estaba curada de su mal.<br>Jes\u00fas se dio cuenta en seguida de la fuerza que hab\u00eda salido de \u00e9l, se dio vuelta y, dirigi\u00e9ndose a la multitud, pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n toc\u00f3 mi manto?\u00bb.<br>Sus disc\u00edpulos le dijeron: \u00ab\u00bfVes que la gente te aprieta por todas partes y preguntas qui\u00e9n te ha tocado?\u00bb.<br>Pero \u00e9l segu\u00eda mirando a su alrededor, para ver qui\u00e9n hab\u00eda sido.<br>Entonces la mujer, muy asustada y temblando, porque sab\u00eda bien lo que le hab\u00eda ocurrido, fue a arrojarse a sus pies y le confes\u00f3 toda la verdad.<br>Jes\u00fas le dijo: \u00abHija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda curada de tu enfermedad\u00bb.<br>Todav\u00eda estaba hablando, cuando llegaron unas personas de la casa del jefe de la sinagoga y le dijeron: \u00abTu hija ya muri\u00f3; \u00bfpara qu\u00e9 vas a seguir molestando al Maestro?\u00bb.<br>Pero Jes\u00fas, sin tener en cuenta esas palabras, dijo al jefe de la sinagoga: \u00abNo temas, basta que creas\u00bb.<br>Y sin permitir que nadie lo acompa\u00f1ara, excepto Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago,<br>fue a casa del jefe de la sinagoga. All\u00ed vio un gran alboroto, y gente que lloraba y gritaba.<br>Al entrar, les dijo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 se alborotan y lloran? La ni\u00f1a no est\u00e1 muerta, sino que duerme\u00bb.<br>Y se burlaban de \u00e9l. Pero Jes\u00fas hizo salir a todos, y tomando consigo al padre y a la madre de la ni\u00f1a, y a los que ven\u00edan con \u00e9l, entr\u00f3 donde ella estaba.<br>La tom\u00f3 de la mano y le dijo: \u00abTalit\u00e1 kum\u00bb, que significa: \u00ab\u00a1Ni\u00f1a, yo te lo ordeno, lev\u00e1ntate\u00bb.<br>En seguida la ni\u00f1a, que ya ten\u00eda doce a\u00f1os, se levant\u00f3 y comenz\u00f3 a caminar. Ellos, entonces, se llenaron de asombro,<br>y \u00e9l les mand\u00f3 insistentemente que nadie se enterara de lo sucedido. Despu\u00e9s dijo que le dieran de comer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Extra\u00eddo de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Jes\u00fas regres\u00f3 en la barca a la otra orilla, una gran multitud se reuni\u00f3 a su alrededor, y \u00e9l se qued\u00f3 junto al mar.Entonces lleg\u00f3 uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verlo, se arroj\u00f3 a sus pies,rog\u00e1ndole con insistencia: \u00abMi hijita se est\u00e1 muriendo; ven a imponerle las manos, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":31456,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"<!-- wp:paragraph -->\n<p> Al atardecer de ese mismo d\u00eda, el primero de la semana, estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los disc\u00edpulos, por temor a los jud\u00edos, lleg\u00f3 Jes\u00fas y poni\u00e9ndose en medio de ellos, les dijo: \"\u00a1La paz est\u00e9 con ustedes!\".<br>Mientras dec\u00eda esto, les mostr\u00f3 sus manos y su costado. Los disc\u00edpulos se llenaron de alegr\u00eda cuando vieron al Se\u00f1or.<br>Jes\u00fas les dijo de nuevo: \"\u00a1La paz est\u00e9 con ustedes! Como el Padre me envi\u00f3 a m\u00ed, yo tambi\u00e9n los env\u00edo a ustedes\".<br>Al decirles esto, sopl\u00f3 sobre ellos y a\u00f1adi\u00f3: \"Reciban el Esp\u00edritu Santo.<br>Los pecados ser\u00e1n perdonados a los que ustedes se los perdonen, y ser\u00e1n retenidos a los que ustedes se los retengan\". <\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->\n\n<!-- wp:paragraph {\"align\":\"right\"} -->\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Extra\u00eddo de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios. <\/em><\/p>\n<!-- \/wp:paragraph -->","_et_gb_content_width":""},"categories":[6],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43519"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43519"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43519\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":43520,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43519\/revisions\/43520"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31456"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43519"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43519"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43519"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}