{"id":49010,"date":"2026-03-20T08:43:00","date_gmt":"2026-03-20T11:43:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=49010"},"modified":"2026-03-21T08:46:22","modified_gmt":"2026-03-21T11:46:22","slug":"pastoral-social-de-la-diocesis-memoria-verdad-y-justicia-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/pastoral-social-de-la-diocesis-memoria-verdad-y-justicia-3\/","title":{"rendered":"Pastoral Social de la Di\u00f3cesis: \u201cMemoria, Verdad y Justicia\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p>Han pasado cincuenta a\u00f1os desde aquel 24 de marzo de 1976, cuando en nuestra patria se quebr\u00f3 el orden democr\u00e1tico y se instaur\u00f3 una dictadura que dej\u00f3 heridas profundas en el pueblo argentino.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata solamente de recordar una fecha en el calendario. Se trata de mirar nuestra historia con verdad, con dolor, pero tambi\u00e9n con esperanza. Porque la memoria, cuando es sincera, no busca alimentar el rencor sino iluminar el presente y cuidar el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos a\u00f1os estuvieron marcados por el terror, la persecuci\u00f3n, las desapariciones, el silenciamiento y el sufrimiento de muchas familias. Muchos hombres y mujeres fueron secuestrados, torturados y asesinados. Muchos otros debieron exiliarse o vivir con miedo. Fue una \u00e9poca en la que la dignidad humana fue gravemente pisoteada y en la que el Estado, que deb\u00eda cuidar la vida, se transform\u00f3 en instrumento de muerte.<\/p>\n\n\n\n<p>Ese dolor tambi\u00e9n atraves\u00f3 nuestra ciudad, Mar del Plata. Aqu\u00ed tambi\u00e9n hubo persecuci\u00f3n, miedo y silencios forzados. Estudiantes, trabajadores, militantes sociales y hombres y mujeres comprometidos con su comunidad fueron v\u00edctimas del<\/p>\n\n\n\n<p>terrorismo de Estado. En esta memoria agradecida recordamos de manera especial a Coca Maggi, y a tantos otros marplatenses cuya vida y compromiso forman parte de la historia y de la conciencia de nuestro pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de esa noche oscura tambi\u00e9n hubo luces. Hubo personas que, desde su fe, desde su compromiso con el pueblo, desde su conciencia moral, se animaron a levantar la voz cuando muchos callaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre ellos recordamos de modo especial al Beato Mons. Enrique Angelelli, pastor de La Rioja, que camin\u00f3 junto a los trabajadores, los campesinos y los pobres. Su muerte, durante la dictadura, fue presentada durante a\u00f1os como un accidente, pero la verdad finalmente sali\u00f3 a la luz: fue asesinado por su compromiso con el Evangelio y con su pueblo.Junto a \u00e9l recordamos tambi\u00e9n a sus compa\u00f1eros m\u00e1rtires Beatos : los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, y el laico Wenceslao Pedernera, hombres sencillos que vivieron el Evangelio radicalmente, hasta las \u00faltimas consecuencias. Su testimonio nos recuerda que la fe cristiana no puede separarse del compromiso con la justicia y con la dignidad de los m\u00e1s pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n recordamos a tantos otros hombres y mujeres de la Iglesia que, en medio de aquellos a\u00f1os dif\u00edciles, acompa\u00f1aron al pueblo, defendieron la vida y sostuvieron la esperanza. Entre ellos el Beato Cardenal Eduardo Francisco Pironio, quien desde su profunda espiritualidad y su amor por la Iglesia alent\u00f3 siempre a caminar en la verdad y en la defensa de la dignidad humana.<\/p>\n\n\n\n<p>No todos los testimonios fueron iguales, ni todas las respuestas fueron perfectas. Como Iglesia tambi\u00e9n hemos hecho nuestro camino de reflexi\u00f3n y conversi\u00f3n a lo largo de los a\u00f1os. Pero hoy reconocemos con gratitud a quienes supieron ser signos de fidelidad al Evangelio en tiempos de oscuridad.<\/p>\n\n\n\n<p>A cincuenta a\u00f1os de aquellos hechos, la memoria de los m\u00e1rtires nos interpela. Nos preguntan qu\u00e9 hacemos hoy con<\/p>\n\n\n\n<p>la dignidad humana, c\u00f3mo cuidamos la vida, c\u00f3mo tratamos a los m\u00e1s d\u00e9biles, c\u00f3mo construimos una sociedad m\u00e1s justa.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordar no es quedarse en el pasado. Recordar es asumir una responsabilidad en el presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, en esta conmemoraci\u00f3n, queremos tambi\u00e9n valorar profundamente la democracia. La democracia no es solamente un sistema pol\u00edtico; es un camino que elegimos como sociedad para resolver nuestras diferencias sin violencia, para respetar la dignidad de cada persona, para garantizar derechos y para construir el bien com\u00fan .<\/p>\n\n\n\n<p>La democracia requiere di\u00e1logo, participaci\u00f3n, responsabilidad y respeto. Requiere instituciones fuertes, pero tambi\u00e9n ciudadanos comprometidos. Requiere memoria, porque cuando los pueblos olvidan su historia corren el riesgo de repetir sus tragedias.<\/p>\n\n\n\n<p>Defender la democracia significa rechazar toda forma de violencia pol\u00edtica, toda pr\u00e1ctica que degrade al otro, todo intento de imponer el poder por la fuerza o por el miedo. Significa tambi\u00e9n trabajar cada d\u00eda por una sociedad m\u00e1s justa, donde nadie quede descartado y donde la dignidad de cada persona sea respetada.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde nuestra fe sabemos que la paz verdadera se construye sobre la justicia y sobre la verdad. Por eso el Evangelio nos invita siempre a ponernos del lado de la vida, del cuidado de los hermanos y hermanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Al recordar estos cincuenta a\u00f1os, rezamos por todas las v\u00edctimas de aquel tiempo doloroso, por sus familias y por todos los que a\u00fan cargan heridas.<\/p>\n\n\n\n<p>Rezamos tambi\u00e9n por nuestra patria, para que nunca m\u00e1s el odio, la violencia o el desprecio por la vida tengan lugar entre nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Que el testimonio de los m\u00e1rtires, como el de monse\u00f1or Angelelli y sus compa\u00f1eros, nos ayude a caminar con valent\u00eda. Que su memoria nos anime a seguir construyendo una Argentina donde la justicia, la verdad y la fraternidad seanel fundamento de la vida social.<\/p>\n\n\n\n<p>Y que el Dios de la vida nos conceda la gracia de ser, tambi\u00e9n nosotros, constructores de paz, de memoria y de esperanza para nuestro pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Secretariado de Pastoral Social<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Di\u00f3cesis de Mar del Plata<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Documento completo: <a href=\"https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1UDYZASJFncLYHwZbRP_GU7aT2OhxkQDs\/view?usp=sharing\">https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1UDYZASJFncLYHwZbRP_GU7aT2OhxkQDs\/view?usp=sharing<\/a><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/Portadas-web-14-2-1024x768.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-49011\"\/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Han pasado cincuenta a\u00f1os desde aquel 24 de marzo de 1976, cuando en nuestra patria se quebr\u00f3 el orden democr\u00e1tico y se instaur\u00f3 una dictadura que dej\u00f3 heridas profundas en el pueblo argentino. 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