{"id":49155,"date":"2026-04-06T00:51:25","date_gmt":"2026-04-06T03:51:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/?p=49155"},"modified":"2026-04-06T00:51:26","modified_gmt":"2026-04-06T03:51:26","slug":"homilia-de-mons-ernesto-giobando-s-j-en-la-vigilia-pascual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/homilia-de-mons-ernesto-giobando-s-j-en-la-vigilia-pascual\/","title":{"rendered":"Homil\u00eda de Mons.  Ernesto Giobando s.j. en la Vigilia Pascual"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a1Feliz Pascua de Resurrecci\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>Esta Vigilia Pascual es de las m\u00e1s antiguas que se celebran en nuestra Iglesia, as\u00ed llamada Madre de todas las Vigilias. Porque, reuni\u00e9ndonos en la Iglesia Catedral y en todos los templos donde los cristianos esta noche se re\u00fanen, celebramos la Pascua del Se\u00f1or. Celebramos tambi\u00e9n la luz en medio de las tinieblas.<\/p>\n\n\n\n<p>Comenzamos de noche encendiendo el fuego nuevo, bendiciendo ese fuego y as\u00ed encendemos el cirio pascual. Hemos compartido la luz, nos hemos pasado la velita unos a otros. Compartir la luz tambi\u00e9n es compartir nuestra vida cristiana. Jes\u00fas es la luz del mundo y la luz brilla en las tinieblas.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchamos la Palabra de Dios en las lecturas que hemos le\u00eddo del Antiguo y del Nuevo Testamento. Hemos recorrido la historia de salvaci\u00f3n desde el comienzo de la creaci\u00f3n hasta las \u00faltimas palabras de Jes\u00fas en el Evangelio que dirige a las mujeres: \u201cAl\u00e9grense\u201d. La alegr\u00eda es el proyecto de Dios para nosotros, la alegr\u00eda profunda de sentirnos salvados. Podemos alegrarnos de muchas cosas, pero estar salvados es una alegr\u00eda que s\u00f3lo Dios nos puede regalar.<\/p>\n\n\n\n<p>Bendeciremos el agua, que nos recuerda a nuestro bautismo: el agua de vida que nos borra el pecado original y nos hace nuevas criaturas. Renovaremos las promesas que hicimos en el bautismo, o que hicieron nuestros padres y padrinos, y volvemos a hacerlas en la confirmaci\u00f3n, que son una renuncia al mal en todas sus formas y un acto de fe en todo lo que creemos y estamos llamados a vivir. Hay un no y un s\u00ed, una renuncia y un compromiso. No tengamos miedo: vivamos nuestra fe con todas nuestras fuerzas.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero citar al Papa Francisco. Vamos a recordar dentro de poco su primer aniversario de haber partido. Y \u00e9l nos dec\u00eda: \u00bfqu\u00e9 cosa quiere decir ser cristianos? Quiere decir mirar a la luz. Continuar a hacer la profesi\u00f3n de fe en la luz, incluso cuando el mundo est\u00e1 envuelto por las noches y las tinieblas. Los cristianos no est\u00e1n eximidos de las tinieblas, externas y tambi\u00e9n internas. No viven fuera del mundo, pero por la gracia de Cristo, recibida en el bautismo, son hombres y mujeres orientados. No creen en la oscuridad, sino en el resplandecer del d\u00eda. No sucumben en la noche, sino que esperan la aurora. No son derrotados por la muerte, sino que anhelan resucitar. No son doblegados por el mal, porque conf\u00edan siempre en las infinitas posibilidades del bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esta es nuestra esperanza cristiana: la luz de Jes\u00fas, la salvaci\u00f3n que nos trae Jes\u00fas, que nos salva con su luz y nos salva de las tinieblas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el Evangelio de esta Vigilia contemplamos la madrugada de la Resurrecci\u00f3n. Las mujeres, sin temor a los guardias, a la situaci\u00f3n o a la piedra que sella el sepulcro, van a visitar la tumba de Jes\u00fas. Van a llorar tambi\u00e9n, lo van a ungir si pueden entrar a la tumba. Son sorprendidas por el \u00e1ngel del Se\u00f1or, que con la fuerza de la vida y de la luz hace rodar la piedra y atemoriza a los guardias. Las mujeres reciben el anuncio que escuchamos esta noche: \u201cNo est\u00e1 aqu\u00ed, no lo busquen entre los muertos. Ha resucitado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellas, llenas de alegr\u00eda y a la vez atemorizadas, van corriendo a dar la buena noticia a los disc\u00edpulos y se encuentran con Jes\u00fas, con el mismo Jes\u00fas que les dice las palabras quiz\u00e1s m\u00e1s lindas de nuestra fe cristiana: \u201cAl\u00e9grense\u201d. Ellas son las primeras ap\u00f3stoles de la Resurrecci\u00f3n, as\u00ed como Mar\u00eda fue la primera en recibir el anuncio de la encarnaci\u00f3n del Salvador.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchemos al Papa Le\u00f3n XIV, que hace unas horas, en la Bas\u00edlica de San Pedro, celebr\u00f3 su primera Vigilia Pascual como Papa de nuestra Iglesia. Nos dice: \u201cHermanas y hermanos, tampoco faltan en nuestros d\u00edas sepulcros que abrir, y a menudo las piedras que los cierran son tan pesadas y est\u00e1n tan bien vigiladas que parecen inamovibles. Algunas oprimen el coraz\u00f3n del hombre, como la desconfianza, el miedo, el ego\u00edsmo, el rencor. Otras, consecuencia de las primeras, rompen los lazos entre nosotros, como la guerra, la injusticia, el aislamiento entre pueblos y naciones. No dejemos que nos paralicen\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos hombres y mujeres, a lo largo de los siglos, con la ayuda de Dios, las han removido, quiz\u00e1 con mucho esfuerzo, a veces a costa de la vida, pero con frutos de bien de los que a\u00fan hoy nos beneficiamos. No son personas inalcanzables, sino personas como nosotros, que, fortalecidas por la gracia del Resucitado en la caridad y en la verdad, tuvieron el valor de hablar \u2014como dice el ap\u00f3stol Pedro\u2014 con palabras de Dios y de actuar como quien recibe de Dios ese poder, para que Dios sea glorificado en todas las cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los santos, las santas, los beatos, son seres de luz porque ya est\u00e1n con la Luz y tambi\u00e9n nos iluminan con su ejemplo, sus escritos, su testimonio. Nos iluminan el beato Pironio, Santa Mama Antula, el cura Brochero, y podemos hacer la letan\u00eda que vamos a rezar ahora, antes de bendecir el agua: la intercesi\u00f3n de los santos nos anima a seguir caminando juntos.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluimos con las palabras del Papa Le\u00f3n: dej\u00e9monos inspirar por su ejemplo y, en esta noche santa, hagamos nuestro su compromiso, para que en todas partes y siempre, en el mundo, crezcan y florezcan los dones pascuales de la concordia y de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Que as\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/3891f58d-e614-40eb-9e08-042b2d29c9a4-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49223\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/504bcc0c-5a0d-4a24-8488-4b9c0223a462-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49222\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/ca51bef5-15a8-4169-9643-57f19b36b1f0-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49224\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/0c57d0ee-329d-401a-9f1d-ea5bec281a41-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49225\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/504bcc0c-5a0d-4a24-8488-4b9c0223a462-1-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49226\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/a6c169d3-053e-473f-bd99-aac7357dfb71-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49227\" width=\"302\" height=\"228\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/c95eb57d-84ab-46b4-b1be-d579bc91e6ab-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49229\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/fea32a6f-ee51-4f34-b682-bfe592abe971-768x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49230\"\/><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/www.obispado-mdp.org.ar\/a\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/776a03f5-667a-4a65-ae56-d92275fce5b7-1024x768.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-49231\"\/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1Feliz Pascua de Resurrecci\u00f3n! 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