TAMBIÉN ES NOTICIA
“ABRAZAR LA VIDA CON TERNURA Y MISERICORDIA”.
El próximo viernes 25 de Marzo se desarrollará la “Jornada de oración por la Vida” en la Solemnidad de la Anunciación a la Virgen María y el Día del Niño por Nacer. El viernes próximo a las 18,30hs en la Iglesia Catedral, se llevará a cabo una jornada de oración por...
DOMINGO 3º CUARESMA. CICLO C 2022
En el Domingo 3º de Cuaresma, el padre Obispo Gabriel nos ofrece tres puntos para reflexionar:
1. Los SIGNOS de los tiempos
2. La URGENCIA de la conversión
3. La PACIENCIA de Dios
RETIROS DE CUARESMA EN TODA LA DIOCESIS.
El obispado da a conocer el cronograma de retiros espirituales de Cuaresma predicado por nuestro padre obispo Gabriel Mestre para las comunidades de la Diócesis bajo el lema “No nos cansemos de hacer el bien” (Gal 6,9) • Lunes 21 de marzo de 18 a 19.45 hs. en Sagrado...
NUEVE AÑOS DEL PONTIFICADO DE FRANCISCO.
El domingo 13 se cumplen 9 años de la elección del Papa Francisco. Asimismo, el sábado 19 se celebra el noveno aniversario del inicio de su pontificado. Nuestro obispo, Mons. Gabriel Mestre, nos llama a unirnos en la oración de acción de gracias por su ministerio y a...
TESTIMONIO DE UN GRAN SERVIDOR: ALFREDO BALINOTTI.
Alfredo Balinotti cumplió 90 años y el padre obispo Gabriel Mestre presidió la Misa que la comunidad solicitó para homenajear a un gran servidor de la Parroquia Santa Rita. Esto puede parecer simplemente un acontecimiento social y/o familiar, pero no es tan así....
“No nos cansemos de Orar” La oración es el ejercicio creyente por el que buscamos armonizar nuestra mente y nuestro corazón con el de Dios. En este tiempo de pandemias y guerras, necesitamos más que nunca redescubrir el proyecto de amor y de fraternidad que Dios nos...
Evangelio del día:
Evangelio según San Lucas 24,13-35.
Ese mismo día, dos de los discípulos iban a un pequeño pueblo llamado Emaús, situado a unos diez kilómetros de Jerusalén.
En el camino hablaban sobre lo que había ocurrido.
Mientras conversaban y discutían, el mismo Jesús se acercó y siguió caminando con ellos.
Pero algo impedía que sus ojos lo reconocieran.
El les dijo: «¿Qué comentaban por el camino?». Ellos se detuvieron, con el semblante triste,
y uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: «¡Tú eres el único forastero en Jerusalén que ignora lo que pasó en estos días!».
«¿Qué cosa?», les preguntó. Ellos respondieron: «Lo referente a Jesús, el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y en palabras delante de Dios y de todo el pueblo,
y cómo nuestros sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para ser condenado a muerte y lo crucificaron.
Nosotros esperábamos que fuera él quien librara a Israel. Pero a todo esto ya van tres días que sucedieron estas cosas.
Es verdad que algunas mujeres que están con nosotros nos han desconcertado: ellas fueron de madrugada al sepulcro
y al no hallar el cuerpo de Jesús, volvieron diciendo que se les habían aparecido unos ángeles, asegurándoles que él está vivo.
Algunos de los nuestros fueron al sepulcro y encontraron todo como las mujeres habían dicho. Pero a él no lo vieron».
Jesús les dijo: «¡Hombres duros de entendimiento, cómo les cuesta creer todo lo que anunciaron los profetas!
¿No era necesario que el Mesías soportara esos sufrimientos para entrar en su gloria?»
Y comenzando por Moisés y continuando con todos los profetas, les interpretó en todas las Escrituras lo que se refería a él.
Cuando llegaron cerca del pueblo adonde iban, Jesús hizo ademán de seguir adelante.
Pero ellos le insistieron: «Quédate con nosotros, porque ya es tarde y el día se acaba». El entró y se quedó con ellos.
Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio.
Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron, pero él había desaparecido de su vista.
Y se decían: «¿No ardía acaso nuestro corazón, mientras nos hablaba en el camino y nos explicaba las Escrituras?».
En ese mismo momento, se pusieron en camino y regresaron a Jerusalén. Allí encontraron reunidos a los Once y a los demás que estaban con ellos,
y estos les dijeron: «Es verdad, ¡el Señor ha resucitado y se apareció a Simón!».
Ellos, por su parte, contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.












