TAMBIÉN ES NOTICIA

“En Navidad, una mesa para todos” en la explanada de la Catedral

“En Navidad, una mesa para todos” en la explanada de la Catedral

El martes 23, la explanada de la iglesia Catedral fue escenario de un festejo navideño organizado por la Mesa de Diálogo por la Dignidad de las Periferias del Obispado de Mar del Plata, destinado especialmente a personas en situación de vulnerabilidad y a quienes...

Jornada de retiro de diáconos permanentes y candidatos al diaconado

Jornada de retiro de diáconos permanentes y candidatos al diaconado

Los diáconos permanentes y candidatos al diaconado junto a sus esposas participaron el domingo 21 de una jornada de retiro junto al obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando SJ, y al responsable del diaconado permanente, presbítero Fernando Mendoza. El encuentro se...

Cuarto domingo de Adviento. Ciclo A.

Cuarto domingo de Adviento. Ciclo A.

«Dios con nosotros». Estamos a un paso de vivir la Navidad, el tiempo de Adviento nos ha ido preparando para festejar el nacimiento de nuestro Salvador, Navidad es precisamente: “Dios con nosotros”, ya anunciado por Isaías y confirmado por el Ángel en el anuncio que...

El padre Lucas Di Leva, nuevo párroco de Cristo Resucitado

El padre Lucas Di Leva, nuevo párroco de Cristo Resucitado

El obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando s.j. ha designado al Pbro. Lucas Ezequiel Di Leva como párroco de la Parroquia “Cristo Resucitado” de Mar del Plata. El padre Lucas tomará posesión como nuevo párroco el lunes 9 de febrero de 2026 a las 17 hs.

noche de la caridad MDP

Evangelio del día:

Evangelio según San Marcos 3,7-12.

Jesús se retiró con sus discípulos a la orilla del mar, y lo siguió mucha gente de Galilea.
Al enterarse de lo que hacía, también fue a su encuentro una gran multitud de Judea, de Jerusalén, de Idumea, de la Transjordania y de la región de Tiro y Sidón.
Entonces mandó a sus discípulos que le prepararan una barca, para que la muchedumbre no lo apretujara.
Porque, como curaba a muchos, todos los que padecían algún mal se arrojaban sobre él para tocarlo.
Y los espíritus impuros, apenas lo veían, se tiraban a sus pies, gritando: «¡Tú eres el Hijo de Dios!».
Pero Jesús les ordenaba terminantemente que no lo pusieran de manifiesto.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.