TAMBIÉN ES NOTICIA

Nombramientos

Nombramientos

En el día domingo 30 de noviembre, primer domingo de Adviento el obispo diocesano Mons. Ernesto Giobando sj, realizó el nombramiento de la Comisión de Pastoral Vocacional de la Diócesis, la cual queda constituida de la siguiente manera: Asesores:Angela Bovier,...

El Servicio Sacerdotal de Urgencia ya tiene nueva sede

El Servicio Sacerdotal de Urgencia ya tiene nueva sede

En la tarde del domingo 30 de noviembre fue bendecido el nuevo espacio donde los voluntarios del Servicio Sacerdotal de Urgencia pasarán sus noches de guardia. Desde allí continuarán respondiendo a las solicitudes de atención sacerdotal para los enfermos y...

Miramar celebró a su patrono San Andrés

Miramar celebró a su patrono San Andrés

La comunidad parroquial de San Andrés Apóstol celebró este domingo 30 su fiesta patronal con una multitudinaria misa y una procesión por las calles de Miramar. La celebración fue presidida por el obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando SJ, y concelebrada por el...

noche de la caridad MDP

Evangelio del día:

Evangelio según San Lucas 7,36-50.

Un fariseo invitó a Jesús a comer con él. Jesús entró en la casa y se sentó a la mesa.
Entonces una mujer pecadora que vivía en la ciudad, al enterarse de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de perfume.
Y colocándose detrás de él, se puso a llorar a sus pies y comenzó a bañarlos con sus lágrimas; los secaba con sus cabellos, los cubría de besos y los ungía con perfume.
Al ver esto, el fariseo que lo había invitado pensó: «Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la mujer que lo toca y lo que ella es: ¡una pecadora!».
Pero Jesús le dijo: «Simón, tengo algo que decirte». «Di, Maestro!», respondió él.
«Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios, el otro cincuenta.
Como no tenían con qué pagar, perdonó a ambos la deuda. ¿Cuál de los dos lo amará más?».
Simón contestó: «Pienso que aquel a quien perdonó más». Jesús le dijo: «Has juzgado bien».
Y volviéndose hacia la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta mujer? Entré en tu casa y tú no derramaste agua sobre mis pies; en cambio, ella los bañó con sus lágrimas y los secó con sus cabellos.
Tú no me besaste; ella, en cambio, desde que entré, no cesó de besar mis pies.
Tú no ungiste mi cabeza; ella derramó perfume sobre mis pies.
Por eso te digo que sus pecados, sus numerosos pecados, le han sido perdonados porque ha demostrado mucho amor. Pero aquel a quien se le perdona poco, demuestra poco amor».
Después dijo a la mujer: «Tus pecados te son perdonados».
Los invitados pensaron: «¿Quién es este hombre, que llega hasta perdonar los pecados?».
Pero Jesús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz».

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.