TAMBIÉN ES NOTICIA
SER PEREGRINOS EN NUESTRA PROPIA CASA
ESPIRITUALIDAD EN TIEMPOS DE PANDEMIA Compartimos la publicación que el Pbro. Lic. Ezequiel Kseim, Canciller de la Diócesis, Presidente de la Fundación Cardenal Pironio y docente de la EUT, realizó en el Boletín Digital “Evangelización y Catequesis” de Bogotá...
Misa: Viernes 10 de julio 2020
El Padre Gonzalo Domench nos dice que la perseverancia es la virtud que consuma y corona las otras virtudes. La fidelidad cotidiana es el medio que nos es dado para que podamos contar con ese don infinitamente precioso, don por excelencia. El objeto de la virtud de la perseverancia es que llevemos bien y a término la gran obra de nuestra vida y cada obra que comenzamos por Dios.
DOMINGO 15º DURANTE EL AÑO. CICLO A 2020.
En el Domingo 15º durante el año, el padre Obispo Gabriel nos ofrece tres puntos para analizar:
1. ¿Cómo está el TERRENO de mi corazón hoy?
2. Dar verdadero FRUTO
3. Dios valora los diversos PORCENTAJES
PROFUNDIDAD Y COMPROMISO.
Navegar mar adentro y echar redes. El Obispo de Mar del Plata, Mons Gabriel Mestre participó esta mañana del acto en conmemoración del 204º aniversario Independencia República Argentina que se realizó con la presencia del Intendente, autoridades nacionales, locales,...
Misa: Jueves 9 de julio 2020. Virgencita de Itatí. Día de la Independencia
El Padre obispo Gabriel en su homilía nos dice que celebrar la fiesta de la Virgencita de Itatí es muy significativa. especialmente en el día de la Patria y con la lectura de la anunciación se nos invita a «partir e ir sin demora». Estar presente hoy, pese a las limitaciones, con todos los que nos necesitan, con creatividad hay que, no solo ayudar, sino especialmente llevar la presencia del Señor.
Si soy discípulo de Jesús y María, hay q partir e ir sin demoras encuentro de los más necesitados para llevar alivio en la palabra del Señor
ALERTA POR CONSECUENCIAS DE LA PANDEMIA PARA LOS SECTORES MÁS VULNERABLES
La Semana Social de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina 2020 avanzó en su segunda jornada el martes de manera virtual, bajo el lema “Miremos al Futuro con Creatividad” para analizar los alcances de la pospandemia en términos...
Evangelio del día:
Evangelio según San Lucas 1,5-25.
En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, de la clase sacerdotal de Abías. Su mujer, llamada Isabel, era descendiente de Aarón.
Ambos eran justos a los ojos de Dios y seguían en forma irreprochable todos los mandamientos y preceptos del Señor.
Pero no tenían hijos, porque Isabel era estéril; y los dos eran de edad avanzada.
Un día en que su clase estaba de turno y Zacarías ejercía la función sacerdotal delante de Dios,
le tocó en suerte, según la costumbre litúrgica, entrar en el Santuario del Señor para quemar el incienso.
Toda la asamblea del pueblo permanecía afuera, en oración, mientras se ofrecía el incienso.
Entonces se le apareció el Angel del Señor, de pie, a la derecha del altar del incienso.
Al verlo, Zacarías quedó desconcertado y tuvo miedo.
Pero el Angel le dijo: «No temas, Zacarías; tu súplica ha sido escuchada. Isabel, tu esposa, te dará un hijo al que llamarás Juan.
El será para ti un motivo de gozo y de alegría, y muchos se alegrarán de su nacimiento,
porque será grande a los ojos del Señor. No beberá vino ni bebida alcohólica; estará lleno del Espíritu Santo desde el seno de su madre,
y hará que muchos israelitas vuelvan al Señor, su Dios.
Precederá al Señor con el espíritu y el poder de Elías, para reconciliar a los padres con sus hijos y atraer a los rebeldes a la sabiduría de los justos, preparando así al Señor un Pueblo bien dispuesto».
Pero Zacarías dijo al Angel: «¿Cómo puedo estar seguro de esto? Porque yo soy anciano y mi esposa es de edad avanzada».
El Angel le respondió: «Yo soy Gabriel , el que está delante de Dios, y he sido enviado para hablarte y anunciarte esta buena noticia.
Te quedarás mudo, sin poder hablar hasta el día en que sucedan estas cosas, por no haber creído en mis palabras, que se cumplirán a su debido tiempo».
Mientras tanto, el pueblo estaba esperando a Zacarías, extrañado de que permaneciera tanto tiempo en el Santuario.
Cuando salió, no podía hablarles, y todos comprendieron que había tenido alguna visión en el Santuario. El se expresaba por señas, porque se había quedado mudo.
Al cumplirse el tiempo de su servicio en el Templo, regresó a su casa.
Poco después, su esposa Isabel concibió un hijo y permaneció oculta durante cinco meses.
Ella pensaba: «Esto es lo que el Señor ha hecho por mí, cuando decidió librarme de lo que me avergonzaba ante los hombres».
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.






