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Misa: lunes 1 de junio de 2020

El padre Armando Ledesma, en la recodación de Santa María Madre de la Iglesia, nos dice que María está presente en el inicio de la Iglesia que nace del costado abierto de Cristo. «Mujer aquí tienes a tu hijo» el discípulo amado que somos todos nosotros. Maria es la madre de la Iglesia y fuente de inspiración para la evangelizacion del mundo.

Misa: domingo 31-05-2020 – FIESTA DE PENTECOSTES

El padre obispo Gabriel Mestre en la fiesta del Espíritu Santo celebrando la Solemnidad de Pentecostés, presento tres breves puntos para orar sintetizados en estas tres palabras: SALIR, AUDACIA, INVOCAR.
1. El Espíritu nos hace SALIR de nuestro encierro
2. El Espíritu nos capacita para anunciar con AUDACIA las maravillas de Dios
3. INVOCAR constantemente la presencia del Espíritu

FIESTA DE PENTECOSTES. Misa del domingo celebrada por el Obispo Mestre

El Obispado informa que la celebración religiosa se transmitirá mañana domingo 31 y se emitirán por distintos medios y en variados horarios. Celebra Mons. Gabriel Antonio Mestre la Fiesta de Pentecostés desde la Parroquia Sagrado Corazón de Jesús y la renovación...

Misa: Sábado 30-5-2020

Hoy desde la capilla del Cedier el Padre Cristian Basterrechea nos pregunta ¿quién es el discípulo amado? ¿acaso será Pedro, o el jóven discipulo que escribio el evangelio, Juan? ¿o tal vez el discípulo amado sea cada uno de nosotros, los hijos de Dios? Porque el Señor nos ama a cada uno.

Misa: viernes 29-05-2020

El padre Ezequiel Kseim comenta el pasaje bíblico cuando Cristo le confiaba sus ovejas como a sí mismo, quería que se hiciera sólo uno con él. El Salvador sería la Cabeza, Pedro representaría el cuerpo de la Iglesia (Col 1,18)… Así, pues, para poder encomendar a Pedro sus ovejas, sin que con ello pareciera que las ovejas quedaban encomendadas a otro pastor distinto de sí mismo, el Señor le pregunta: “Pedro, ¿me amas?” Él respondió: “Te amo”.

noche de la caridad MDP

Evangelio del día:

Evangelio según San Mateo 8,5-11.

Al entrar en Cafarnaún, se le acercó un centurión, rogándole»:
«Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente».
Jesús le dijo: «Yo mismo iré a curarlo».
Pero el centurión respondió: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará.
Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: ‘Ve’, él va, y a otro: ‘Ven’, él viene; y cuando digo a mi sirviente: ‘Tienes que hacer esto’, él lo hace».
Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: «Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe.
Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos».

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.