TAMBIÉN ES NOTICIA
Misa: Viernes 17-04-2020
Jesús les dijo: «Vengan a comer». Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle: «¿Quién eres», porque sabían que era el Señor.
Jesús se acercó, tomó el pan y se lo dio, e hizo lo mismo con el pescado.
Esta fue la tercera vez que Jesús resucitado se apareció a sus discípulos. Desde el oratorio del CEDIER hoy celebra el padre obispo Gabriel Mestre
INICIO CICLO ACADÉMICO DE EUT-Cedier. Saludo y bendición de Mons. Mestre. Programa SEMBRAR
Mons. Gabriel Mestre envió un saludo y bendición por el inicio del año académico a la Escuela Universitaria de Teología - Centro Diocesano de Estudio y Reflexión (EUT-CEDIER). Esta institución educativa, nacida en 1967, tiene a su cargo el dictado de las carreras...
DOMINGO 2º DE PASCUA 2020
El Evangelio de este Domingo, concentra muchos de los grandes temas pascuales: vivir de puertas abiertas, vencer el temor, la paz, la alegría, el envío misionero, el Espíritu Santo, la comunidad reunida en oración, el perdón de los pecados, la fe en la presencia del Señor Resucitado, la superación de las dudas de los discípulos…
Misa: Jueves 16-04-2020
Señor todos celebraron tu mano protectora porque tu sabiduría de los mudos y soltó la lengua de los más pequeños. Desde el oratorio del CEDIER hoy celebra Pbro. Ezequiel Kseim
Misa: Miércoles 15-04-2020
Abramos el corazón a la fuerza transformadora de la resurrección del Señor, para que este proceso pascual nos permita tomar conciencia de que la fuerza de la resurrección, de la victoria de Cristo sobre el mal, sobre la muerte, porque el vive y nos quiere vivos.
Misa: Martes 14-04-2020
Deja que el Señor diga tu nombre.
Para que la fuerza de la pascua entre en tu vida. Al decir tu nombre asume tu vida en los aspectos luminosos y oscuros de tu vida.
Evangelio del día:
Evangelio según San Lucas 18,35-43.
Cuando se acercaba a Jericó, un ciego estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna.
Al oír que pasaba mucha gente, preguntó qué sucedía.
Le respondieron que pasaba Jesús de Nazaret.
El ciego se puso a gritar: «¡Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí!».
Los que iban delante lo reprendían para que se callara, pero él gritaba más fuerte: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!».
Jesús se detuvo y mandó que se lo trajeran. Cuando lo tuvo a su lado, le preguntó:
«¿Qué quieres que haga por ti?». «Señor, que yo vea otra vez».
Y Jesús le dijo: «Recupera la vista, tu fe te ha salvado».
En el mismo momento, el ciego recuperó la vista y siguió a Jesús, glorificando a Dios. Al ver esto, todo el pueblo alababa a Dios.
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.






