TAMBIÉN ES NOTICIA
Domingo quinto durante el año. Ciclo A. «Sal de la tierra y luz del mundo»
En el sermón de la montaña Jesús emplea ejemplos muy simples para explicar realidades muy profundas. La sal sirve para condimentar y se usaba, antiguamente, para preservar los alimentos; estas dos características son aplicadas al cristiano, conservar el sabor y evitar...
Mons. Giobando ordenó dos nuevos sacerdotes para la diócesis de Mar del Plata
En una Catedral colmada de fieles, el jueves 6 de febrero, fueron ordenados presbíteros los diáconos Agustín Corral y Leonardo Ponce, durante la celebración Eucarística presidida por el obispo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando SJ. Concelebraron la Misa el...
Seminaristas diocesanos recibieron ministerios en la Iglesia Catedral
Este miércoles 4 de febrero, el obispo de Mar del Plata, Mons. Ernesto Giobando SJ, confirió ministerios a seminaristas diocesanos en el marco de la Semana Vocacional Diocesana, durante la celebración eucarística que presidió en la Catedral de los Santos Pedro y...
El obispo presidió la Misa en la festividad de San Blas
El pasado 3 de febrero se celebraron las fiestas patronales de la Capilla San Blas, perteneciente a la Parroquia San Cayetano, ubicada en Quintana 6400, en la ciudad de Mar del Plata. La Santa Misa fue presidida por el obispo de Mar del Plata, Mons. Ernesto Giobando...
Con gran devoción, se celebró a la Virgen Stella Maris
Cientos de fieles se congregaron como cada año en la Iglesia Stella Maris, ubicada en Mendoza y Viamonte, para honrar a la Santísima Virgen bajo esa advocación particular, como patrona de los navegantes. La celebración estuvo presidida por monseñor Ernesto Giobando...
Domingo cuarto durante el año. Ciclo A.
«Felices los que tienen alma de pobres»
Las Bienaventuranzas constituyen las enseñanzas fundamentales de Jesús, son como la síntesis de lo que un cristiano está llamado a vivir. De hecho Jesús es el hombre bienaventurado, toda su vida es un reflejo de lo que las Bienaventuranzas dicen. Jesús anuncia estas...
Evangelio del día:
Evangelio según San Mateo 21,33-43.45-46.
Jesús dijo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«Escuchen otra parábola: Un hombre poseía una tierra y allí plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.
Cuando llegó el tiempo de la vendimia, envió a sus servidores para percibir los frutos.
Pero los viñadores se apoderaron de ellos, y a uno lo golpearon, a otro lo mataron y al tercero lo apedrearon.
El propietario volvió a enviar a otros servidores, en mayor número que los primeros, pero los trataron de la misma manera.
Finalmente, les envió a su propio hijo, pensando: «Respetarán a mi hijo».
Pero, al verlo, los viñadores se dijeron: «Este es el heredero: vamos a matarlo para quedarnos con su herencia».
Y apoderándose de él, lo arrojaron fuera de la viña y lo mataron.
Cuando vuelva el dueño, ¿qué les parece que hará con aquellos viñadores?».
Le respondieron: «Acabará con esos miserables y arrendará la viña a otros, que le entregarán el fruto a su debido tiempo.»
Jesús agregó: «¿No han leído nunca en las Escrituras: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular: esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?
Por eso les digo que el Reino de Dios les será quitado a ustedes, para ser entregado a un pueblo que le hará producir sus frutos.»
Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír estas parábolas, comprendieron que se refería a ellos.
Entonces buscaron el modo de detenerlo, pero temían a la multitud, que lo consideraba un profeta.
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.












