TAMBIÉN ES NOTICIA

NOMBRAMIENTOS DE MONS. GIOBANDO

NOMBRAMIENTOS DE MONS. GIOBANDO

PARA LAS PARROQUIAS DE QUEQUÉN Y SAN MANUEL El administrador apostólico de la diócesis de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando SJ, nombró como Párroco de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, de Quequén, al presbítero Hernán Gómez Syez, actualmente Párroco de...

FECUNDO ENCUENTRO DE REPRESENTANTES LEGALES DE ESCUELAS DEL OBISPADO

FECUNDO ENCUENTRO DE REPRESENTANTES LEGALES DE ESCUELAS DEL OBISPADO

Reunión de Monseñor Giobando con los representantes legales de las más de veinte escuelas pertenecientes al Obispado de Mar del Plata para reflexionar sobre los desafíos actuales en la educación Este martes 27 por la mañana se reunieron en la Casa de Retiros “Santa...

SE REALIZÓ EL ENCUENTRO CON CATEQUISTAS Y COORDINADORES DE PASTORAL DE ESCUELAS DE LA DIÓCESIS

SE REALIZÓ EL ENCUENTRO CON CATEQUISTAS Y COORDINADORES DE PASTORAL DE ESCUELAS DE LA DIÓCESIS

Monseñor Giobando presidió la Misa en el encuentro anual de verano en Villa Marista El administrador apostólico de nuestra diócesis, monseñor Ernesto Giobando, presidió la Misa en el encuentro anual de verano de 𝐜𝐚𝐭𝐞𝐪𝐮𝐢𝐬𝐭𝐚𝐬, 𝐜𝐨𝐨𝐫𝐝𝐢𝐧𝐚𝐝𝐨𝐫𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐬𝐭𝐨𝐫𝐚𝐥𝐞𝐬 𝐲 𝐞𝐪𝐮𝐢𝐩𝐨𝐬...

noche de la caridad MDP

Evangelio del día:

Evangelio según San Mateo 15,21-28.

Jesús partió de allí y se retiró al país de Tiro y de Sidón.
Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: «¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio».
Pero él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron: «Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos».
Jesús respondió: «Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel».
Pero la mujer fue a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!».
Jesús le dijo: «No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros».
Ella respondió: «¡Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!».
Entonces Jesús le dijo: «Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!». Y en ese momento su hija quedó curada.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.