TAMBIÉN ES NOTICIA

Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús en Madariaga

Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús en Madariaga

La comunidad de General Madariaga celebró este viernes 7 su Fiesta Patronal, en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Este año, bajo el lema "Anímanos a seguirte", los fieles participaron de distintas propuestas, destacándose la procesión y la Misa que presidió...

Oración ecuménica por la unidad de los cristianos

Oración ecuménica por la unidad de los cristianos

El administrador apostólico de la diócesis de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando sj., participó por parte de la Iglesia Católica del Encuentro de Oración por la Unidad de los Cristianos, que tuvo como lema "Amarás al Señor, tu Dios y a tu prójimo como a ti...

Corpus Christi: Fe y devoción a Jesús en la Eucaristía

Corpus Christi: Fe y devoción a Jesús en la Eucaristía

Cientos de fieles celebraron el Corpus Christi y manifestaron su fe y devoción en la presencia real de Jesús en la Eucaristía, con la Misa en la Catedral y la procesión por las calles del centro. Homilía del Administrador Apostólico “¿Dónde quieres que te preparemos...

noche de la caridad MDP

Evangelio del día:

Evangelio según San Juan 17,1-11a.

Jesús levantó los ojos al cielo, diciendo:
«Padre, ha llegado la hora: glorifica a tu Hijo para que el Hijo te glorifique a ti,
ya que le diste autoridad sobre todos los hombres, para que él diera Vida eterna a todos los que tú les has dado.
Esta es la Vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a tu Enviado, Jesucristo.
Yo te he glorificado en la tierra, llevando a cabo la obra que me encomendaste.
Ahora, Padre, glorifícame junto a ti, con la gloria que yo tenía contigo antes que el mundo existiera.
Manifesté tu Nombre a los que separaste del mundo para confiármelos. Eran tuyos y me los diste, y ellos fueron fieles a tu palabra.
Ahora saben que todo lo que me has dado viene de ti,
porque les comuniqué las palabras que tú me diste: ellos han reconocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me enviaste.
Yo ruego por ellos: no ruego por el mundo, sino por los que me diste, porque son tuyos.
Todo lo mío es tuyo y todo lo tuyo es mío, y en ellos he sido glorificado.
Ya no estoy más en el mundo, pero ellos están en él; y yo vuelvo a ti.»

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.