El obispado de Mar del Plata lamenta informar que las autoridades de las Hermanas Esclavas de Cristo Rey, por falta de vocaciones y redistribución del servicio misionero del carisma que las Hermanas tienen a lo largo y ancho del mundo, han tomado la decisión de dejar la comunidad de Mar del Plata.
El obispo Gabriel Mestre agradece de corazón los servicios que las Hermanas Esclavas de Cristo Rey han prestado desde 1993 en la ciudad administrando la casa de retiros SANTA CLARA Y SAN FRANCISCO del Bosque de Peralta Ramos y que acompañaron múltiples retiros espirituales, convivencias y encuentros de la gran familia cristiana de toda la diócesis y del país.
Las Hermanas de la Congregación Esclavas de Cristo Rey han llegado a la ciudad de la mano de Mons Arancedo y continuaron su fecunda labor con todos los obispos. Ahora Mons Mestre, en dialogo con la Hermana General de la Congregación de la Esclavas de Cristo Rey, Hna Nanci Alzuru y la delegada para América Latina, Hna Dora Luz Jaramillo, han acordado una transición y antes de fin de año estarían dejando nuestra ciudad y la Casa de Retiros del Bosque.
El carisma de la congregación permanecerá presente con algunas hermanas que desde otra comunidad que tienen en la localidad de Luis Guillón, Provincia de Buenos Aires, asistirán a esta ciudad para mantener vivo el espíritu de las Esclavas de Cristo Rey.
El obispo Gabriel Mestre agradece el servicio apostólico que durante tantos años prestaron en Mar del Plata y serán recordadas por la calidad de atención que recibieron miles de peregrinos que compartieron jornadas de reflexión en la casa del Bosque y que es un orgullo para la Diócesis de Mar del Plata.













