Este miércoles de Cenizas, en el inicio de la cuaresma, el padre obispo Gabriel Mestre presidió la celebración de la imposición de cenizas a los fieles y rezó por la paz en Ucrania.
En sintonía con la convocatoria del Santo Padre de implorar a Dios por «el cese inmediato de cualquier posibilidad de violencia y uso de armas» y para que se preserve el don de la paz en el mundo, en Mar del Plata los fieles se congregaron en la Iglesia Catedral.
Homilía del padre obispo Gabriel
En el marco del pedido del Papa en el mensaje de cuaresma la luz del texto de la
Carta a los Gálatas “No nos cansemos de hacer el bien” y teniendo presente el
primer aspecto que destaca el Santo Padre cuando nos invita a “no cansarnos de
orar”, el padre obispo Gabriel “nos invita a comprometernos a orar por la paz
en Ucrania y en todos los lugares donde hay conflictos.”
De acuerdo al segundo punto que desarrolló el Papa Francisco, el obispo invito a “luchar contra todo aquello que hace mal y en clave positiva asumamos el compromiso de ser constructores de la paz. En este tiempo de cuaresma seamos constructores de la paz”.
También el obispo invito a buscar una auténtica interioridad, “una interioridad que se hace compromiso”. Dice el evangelio de Mateo de hoy “tu padre que ve en los secretos lo recompensará”, en reconocimiento de que la interioridad es también un compromiso con el hermano, con el prójimo. Esto es lo que Francisco destaca en el tercer punto de su mensaje de cuaresma: no nos cansemos de hacer el bien a nuestros hermanos y prójimos de manera activa y cotidiana. Esta es la verdadera interioridad que reclama el tiempo de cuaresma.
Cenizas
Al término de la ceremonia se realizó un rito sencillo pero de gran elocuencia, el obispo y sus colaboradores impusieron sobre las cabezas las cenizas que nos recuerdan lo pasajero de la vida, nuestra fragilidad y la necesidad que tenemos del amor de Dios y de la reconciliación y renovación de nuestros vínculos. Es un gesto humilde en el que proclamamos la grandeza y fidelidad de Dios, rico en misericordia que ofrece su vida por nosotros y nuestra salvación.









