La Parroquia Jesús Obrero, en la ciudad de Mar del Plata, celebró con distintas actividades su fiesta patronal. Miembros de la comunidad parroquial y de la escuela Jesús Obrero, con sus abanderados y escoltas, participaron de los actos que comenzaron con la bendición de la “Casa de la Caridad”, en la que voluntarios y colaboradores de la parroquia seguirán adelante con la asistencia y el acompañamiento de los que más lo necesitan.El administrador apostólico de la diócesis, monseñor Ernesto Giobando sj. destacó la obra de caridad que se lleva adelante y que desde ahora contará con renovadas instalaciones, sobre las que impartió la bendición. A continuación de ese rito, comenzó la procesión por las calles del barrio.Una vez que se regresó al templo parroquial, el cual lucía encendidas cuatro velas en referencia a un nuevo aniversario de su consagración, dio inicio la Santa Misa, que fue presidida por el Administrador Apostólico y concelebrada por el cura párroco, presbítero Ezequiel Kseim.En la homilía, monseñor Giobando destacó que «si bien muchas veces no es fácil amarnos los unos a los otros, es el camino para poder amar a Dios” y que “la persona que descubre el amor personal de Dios, descubrió todo.”Refiriéndose al título que lleva la Parroquia, afirmó que “Jesús Obrero, trabajó y aprendió en su casa, mirando a su papá” y destacando el valor de la familia sostuvo que “es importante aprender a sobrellevar las dificultades con amor y con fe ya que Dios nos creó para ser familia.”Finalizada la celebración, la Parroquia ofreció un agasajo con té y tortas, como es tradicional en esa comunidad.












