Mar del Plata se unió el pasado 11 de febrero, en una emotiva celebración en honor a Nuestra Señora de Lourdes. La festividad, que tuvo lugar en la emblemática Gruta ubicada en el Puerto de la ciudad, atrajo a miles de fieles locales y turistas que se congregaron para participar en las diversas celebraciones y actividades.  

Durante el día desde las primeras horas de sucedieron las Misas y el rezo del rosario, siendo el acto central la Eucaristía que presidió a las 19 el obispo electo de Mar del Plata, monseñor Ernesto Giobando sj., ante una multitud de devotos que colmaron la Gruta.El su homilía, el obispo resaltó: “Estamos celebrando el Año Santo Jubilar 2025 en toda la Iglesia Católica.

El Papa nos ha invitado a recorrer este camino con una renovada esperanza, que es la virtud que nos acompaña todo este año, y sabemos la necesidad que tenemos de esperanza en nuestra vida.” “El lema que nos viene acompañando durante toda la novena nos recuerda que con María peregrinamos en esperanza y que ella es la madre de la esperanza”, explicó Giobando.

Seguidamente destacó que “esta Gruta es un lugar de encuentro con María al que tenemos que peregrinar ya que no está quizás de paso dentro del circuito turístico, y aquí debajo de María, como en la Gruta de Lourdes en Francia, nos encontramos con el agua, que es un signo de vida. Miles de personas pasan a los pies de la Virgen y con su mano hacen la señal de la cruz o tocan el agua para irse bien limpios y purificados ya que el agua es signo de la presencia viva de Dios que nos quiere salvados.”

Y continuó “Jesús, el hijo de María vino para salvarnos y esa salvación es la esperanza que nos invita a mirar hacia adelante. Dice el Papa citando a San Pablo que ‘la esperanza no defrauda’. Hay muchos que están defraudados por promesas que a veces no se cumplen. Podemos pasar muchos males pero la esperanza siempre permanece, siempre está, porque es la que nos sostiene, sin esperanza no hay familia, sin esperanza no hay proyectos, sin esperanza no hay sociedad, sin esperanza no hay país, sin esperanza no hay vida humana.”

“La esperanza es lo que nos acompaña. Será por eso que el primer pueblo de colonia en Argentina se llamó y se llama Esperanza, y es la primera colonia de inmigrantes en Argentina” explicó y prosiguió “en este puerto de Mar del Plata también hay esperanza: es algo que identifica al puerto, la esperanza de los que viven aquí. Han recibido una tradición familiar muy fuerte en la fe católica, y hoy pedimos que esa fe no se pierda, sino que continúen los jóvenes porque ellos son las de esperanza.”

“El Papa lo pone en el documento que nos regala por este año. Los jóvenes son la esperanza. A veces creemos que los jóvenes están en otra cosa, que tienen otra lógica. Hoy acá hay muchos jóvenes y hay también seminaristas jóvenes y hay monaguillos jóvenes y hay jóvenes servidores que miran a María y dicen, ahí está ella que es quien fortalece y consolida” aseveró.

“No es casual que la piedad popular siga invocando a la Santísima Virgen como Stella Maris, un título expresivo de la esperanza cierta de que en los borrascosos acontecimientos de la vida la madre de Dios viene en nuestro auxilio, nos sostiene y nos invita a confiar y a seguir esperando. Que María de Lourdes, estrella del mar, nuestra madre de la esperanza, nos proteja y nos siga acompañando” finalizó.
 
 Tras la Misa, una procesión recorrió las calles aledañas a la gruta, fortaleciendo el espíritu comunitario de la ocasión. La celebración no solo conmemoró la aparición de la Virgen a Santa Bernadette, sino que también reforzó los lazos culturales y espirituales dentro de la comunidad de Mar del Plata.

Gentileza fotografía: Elena Navas