Con gran participación Necochea celebró a su Patrona, Nuestra Señora del Carmen, con una procesión y una Misa presididas por el obispo de la diócesis, monseñor Ernesto Giobando sj. y concelebrada por sacerdotes de la zona.

Desde la Parroquia Santa María del Carmen los fieles salieron con la imagen de la Virgen a recorrer las calles del centro de la ciudad, testimoniando con oraciones y cantos su fe ante la comunidad.

Al finalizar la Misa, en la que se destacó la presencia de gran número de niños y familias, se realizó la imposición del escapulario a varios de los presentes y luego se pasó al salón parroquial a compartir un momento fraterno con chocolate caliente.

También las Hermanas Carmelitas celebraron con especial solemnidad esta fiesta, mientras que las parroquias de Lobería y de Mar del Plata que tienen por patrona a Nuestra Señora del Carmen celebraron su fiesta principal, presididas por sus respectivos pastores.

La advocación de la Virgen del Carmen se vincula con la aparición de la Virgen, el 16 de julio de 1251, a San Simón Stock. Aunque su origen puede vincularse también al Primer Libro de los Reyes en el que se cuenta que el profeta Elías se reunió en el monte Carmelo con algunos hombres para defender la pureza de la fe de su pueblo, y ganó un desafío contra los sacerdotes del ídolo Baal. Además, según la tradición, la Sagrada Familia se detuvo en este monte  a su regreso de Egipto.

Inspirándose en Elías, se establecieron en el monte Carmelo grupos de monjes que seguían la regla de San Basilio. Los religiosos construyeron una pequeña iglesia en medio de sus celdas, dedicándola a la Virgen María, y tomaron el nombre de Hermanos de Santa María del Monte Carmelo. La orden del Carmelo adquirió así sus dos rasgos distintivos: la referencia a Elías y el vínculo con María Santísima.