El lunes 8, en un clima festivo y con una gran participación de fieles, el obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando SJ, presidió la Misa en la Gruta de Lourdes acompañado por los sacerdotes Miguel Cacciutto y Luciano Alzueta. Allí, niños de catequesis de diversas comunidades de la ciudad —especialmente de la zona del Puerto— realizaron su consagración a la Virgen. También participaron aquellos que durante el año recibieron la Primera Comunión y que, en esta ocasión, celebraron su segunda comunión solemne.
Con el color blanco predominando en los bancos por la vestimenta de los chicos, la celebración fue una oportunidad para dar gracias a Dios por su presencia sacramental y para confiar a María sus vidas e intenciones. Durante la homilía, el obispo animó a los niños a cultivar una relación cercana con la Madre de Dios y les dijo: “Nunca se olviden de María: ella es la Madre que nos recibe en su casa y la fuente que nos entrega a Jesús, el agua de la salvación”.


















