Con una nutrida participación de representantes del ámbito político, educativo, sindical, empresarial, universitario y eclesial, quedó inaugurada este viernes 26 de junio la Segunda Semana Social Diocesana de la diócesis de Mar del Plata, que este año llevó por lema «Educación y trabajo al servicio de la dignidad humana». Durante dos jornadas, el Hotel 13 de Julio se convirtió en un espacio de encuentro, diálogo y reflexión inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia y abierto a toda la comunidad.
Uno de los rasgos más destacados de esta edición fue el protagonismo de más de 200 estudiantes de quinto y sexto año de escuelas secundarias católicas de toda la diócesis, provenientes de los distintos partidos que la integran. Durante las semanas previas al encuentro, los jóvenes trabajaron en sus instituciones educativas distintas problemáticas elegidas por ellos mismos, analizándolas a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia.
Ya en la Semana Social, escucharon las exposiciones de las autoridades presentes, compartieron las conclusiones de los trabajos realizados y posteriormente participaron de mesas de diálogo junto a dirigentes políticos, empresarios, representantes sindicales y referentes de diversos sectores sociales, en una experiencia de intercambio que buscó fortalecer la cultura del encuentro y el compromiso ciudadano.
El acto de apertura fue encabezado por el obispo de Mar del Plata, Mons. Ernesto Giobando SJ, quien dio la bienvenida invitando a vivir dos jornadas de «reflexión, diálogo y propuestas de acciones directas que incidan en nuestro compromiso de transformación social», con la mirada puesta en la realidad de la Argentina y, particularmente, de la región y la diócesis. Agradeció la presencia de los intendentes y representantes de los nueve municipios que conforman la jurisdicción eclesiástica, de las autoridades educativas y universitarias, de los numerosos actores sociales y, especialmente, de los jóvenes, destinatarios privilegiados de esta edición de la Semana Social.
En ese marco, remarcó que el propósito del encuentro es «poner a la persona en el centro» y, junto con la defensa de su dignidad, asumir también el compromiso del cuidado de la casa común.
Recordó además que la Semana Social Diocesana es impulsada por el Secretariado de Pastoral Social, integrado por las distintas pastorales sociales de la diócesis, y valoró el trabajo conjunto que desde hace años se viene realizando para difundir e implementar los principios de la Doctrina Social de la Iglesia en las distintas realidades de la región.
Al referirse al compromiso de la Iglesia con la vida social, afirmó que «la Iglesia no mete las narices en los asuntos sociales; nosotros como Iglesia metemos los pies en el barro», explicando que su misión es acompañar las realidades concretas de las personas e iluminar, desde el Evangelio, las decisiones políticas, económicas y sociales. En ese sentido enumeró principios fundamentales como la dignidad de la persona humana, los derechos humanos, la justicia social, el bien común, la solidaridad, la subsidiariedad, el cuidado de la casa común, la justa distribución de los bienes, la promoción del trabajo digno y la opción preferencial por los pobres.
Al abordar los desafíos del presente, también hizo referencia al desarrollo de la inteligencia artificial, sosteniendo que «la persona está por encima de los datos, y la conciencia crítica, personal y social, por encima del algoritmo», destacando la necesidad de que el progreso tecnológico permanezca siempre al servicio del ser humano y nunca sustituya el discernimiento ético.
Como la apertura coincidió con el Día Internacional de la Lucha contra el Uso Indebido y el Tráfico Ilícito de Drogas, Mons. Giobando retomó las palabras pronunciadas por el papa León XIV con motivo de esa jornada el año pasado, destacando que la lucha contra las adicciones requiere del compromiso de toda la sociedad y recordando que el narcotráfico sigue siendo una de las principales causas de este flagelo que atraviesa la vida familiar, educativa, laboral y social. En ese contexto anticipó que la primera jornada concluiría con una marcha y un festival frente a la Catedral.
Finalmente, invitó a asumir el lema de esta Semana Social como un verdadero compromiso de vida y no como una simple consigna, al afirmar que «Educación y trabajo al servicio de la dignidad humana no es un slogan para el cartel, es un compromiso que asumimos juntos», pidiendo a Dios que conceda a todos «sentirnos hermanos y hermanas que queremos un mundo mejor».
Tras la apertura del obispo se desarrolló el panel de autoridades municipales, con las exposiciones de los intendentes Gustavo Barrera, de Villa Gesell; Walter Wischnivetzky, de Mar Chiquita; y Pablo Barrena, de Lobería. También participaron el secretario de Educación del Municipio de General Pueyrredon, Fernando Rizzi, en representación del intendente Guillermo Montenegro, y el secretario de Hacienda de Balcarce, Francisco Ridao, en representación del jefe comunal de ese distrito.
Entre las autoridades presentes se encontraban además el presidente del Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon, Emiliano Recalt; la rectora de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Mónica Biasone; representantes de universidades privadas, legisladores provinciales, concejales y referentes del mundo del trabajo, entre ellos empresarios, sindicatos, cooperativas y organizaciones sociales, reflejando el espíritu plural y participativo que caracteriza a la Semana Social Diocesana.











