En una Misa presidida por el obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando SJ, el presbítero Gastón Buono tomó posesión como nuevo párroco de Nuestra Señora de la Paz, única parroquia de la ciudad de Pinamar.

El templo se vio colmado por fieles de la comunidad parroquial y por numerosos miembros de otras comunidades donde el padre Gastón desarrolló su ministerio sacerdotal, especialmente de la parroquia La Medalla Milagrosa de Mar del Plata, de la que fue párroco hasta este nuevo destino pastoral. También participaron familiares y amigos del sacerdote. Sus hermanos actuaron como testigos canónicos durante el rito de toma de posesión, mientras que sus padres acercaron las ofrendas al altar. Entre las autoridades presentes se encontraba el intendente municipal, Juan Ibarguren.

Al inicio de la celebración, el presbítero Ariel Sueiro, oriundo de Pinamar y quien compartió con el padre Buono los años de ministerio en la Iglesia Catedral, dirigió unas palabras a la comunidad presentando al nuevo párroco a quien le deseó un fecundo servicio pastoral en esta nueva misión. Seguidamente el párroco de Villa Gesell, presbítero Tomás de la Riva, dio lectura al decreto de nombramiento firmado por el obispo diocesano. 

En su homilía, inspirada en el Evangelio del día (Mt 11, 25-30), monseñor Giobando invitó a la comunidad a vivir con la sencillez de los pequeños, abiertos a la acción de Dios. Al dirigirse al nuevo párroco, expresó su confianza en que será un buen pastor para la comunidad de Pinamar e invitó a los fieles a acompañarlo en esta nueva etapa, recordando que el ministerio sacerdotal se vive siempre en comunión con el pueblo de Dios. Finalmente, retomando las palabras de Jesús: «Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, y yo los aliviaré», pidió que muchas personas puedan encontrar consuelo y esperanza en el Señor a través del ministerio del padre Gastón. Antes de concluir, encomendó su nueva misión a la protección de la Virgen y expresó: «Vamos a pedirle a la Virgen que Gastón se canse por ustedes, y que ustedes puedan tener un poco de alivio en sus agobios gracias al ministerio sacerdotal de Gastón».

Al finalizar la celebración, el nuevo párroco dirigió unas palabras de agradecimiento a Dios, al obispo, a su familia y a las comunidades que acompañaron su camino sacerdotal, particularmente a los fieles de La Medalla Milagrosa. Expresó también su deseo de conocer a cada miembro de la comunidad pinamarense «como el Buen Pastor conoce a sus ovejas», para ser instrumento que conduzca a todos al encuentro con el verdadero Pastor, que es Jesucristo.

Antes de impartir la bendición final, monseñor Giobando agradeció especialmente el servicio pastoral realizado por el presbítero Marcelo Panebianco al frente de la comunidad de Nuestra Señora de la Paz. Sus palabras fueron acompañadas por un cálido y prolongado aplauso de los presentes, en reconocimiento a los años de entrega y dedicación a la parroquia.

Con esta celebración, la comunidad parroquial de Nuestra Señora de la Paz inició una nueva etapa de su camino pastoral, encomendando el ministerio del padre Gastón Buono a la intercesión de la Santísima Virgen María, patrona de la parroquia, y pidiendo al Señor que haga fecundo su servicio entre el pueblo de Dios en Pinamar.