En una Misa presidida por el obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando SJ, y concelebrada por varios sacerdotes, el presbítero Pablo Etchepareborda tomó posesión como nuevo párroco de la parroquia Santa Clara de Asís, con sede en la localidad de Santa Clara del Mar, partido de Mar Chiquita.
El padre Pablo llega a esta comunidad luego de desempeñarse como párroco en la localidad de Balcarce, y sucede en el cargo al presbítero Juan Andrés Rosso, quien en los próximos días iniciará su ministerio como párroco de La Medalla Milagrosa, en Mar del Plata.
La celebración contó con la participación de numerosos fieles de la comunidad parroquial y de otras localidades donde el padre Pablo desarrolló su ministerio sacerdotal. También estuvo presente el intendente del Partido de Mar Chiquita, Walter Wischnivetzky, junto a autoridades civiles y representantes de diversas instituciones de la comunidad.
Al comienzo de la celebración se dio lectura al decreto de nombramiento del nuevo párroco y, posteriormente, se desarrolló el rito de toma de posesión, mediante el cual el padre Etchepareborda realizó los compromisos propios del oficio y recibió los distintos signos propios de ese ministerio pastoral.
En su homilía, el obispo recordó que la misión fundamental del sacerdote es conducir a las personas al encuentro con Cristo y afirmó que el saludo litúrgico con el que comienza cada celebración expresa esa vocación: «Pablo está aquí porque representa a Cristo en la comunidad. El párroco es quien les da la Palabra, los sacramentos y anima la vida cristiana. Si hay algo que llena nuestro corazón como sacerdotes es estar cerca de ustedes y poder llevarles a Jesús».
A la luz del Evangelio proclamado, monseñor Giobando invitó a la comunidad a preparar el corazón para recibir la Palabra de Dios y, haciendo referencia a la nueva misión del padre Pablo, expresó que «la semilla tiene que caer en nuestros corazones», alentando a los fieles a abrir su vida a la acción del Señor para dar frutos de fe y de caridad.
El obispo destacó además la disponibilidad del nuevo párroco para asumir este destino pastoral y recordó que los cambios forman parte de la vida de la Iglesia. En ese sentido, invitó a la comunidad a acompañar a sus pastores, señalando que «ustedes son los encargados de que los sacerdotes, los diáconos y el obispo se puedan sentir contentos en una comunidad. También ustedes son responsables de los pastores que la Iglesia les confía».
Al concluir la celebración, monseñor Giobando agradeció el ministerio desarrollado por el padre Juan Andrés Rosso al frente de la comunidad de Santa Clara de Asís y pidió una oración por la nueva misión que comenzará en la parroquia La Medalla Milagrosa. Del mismo modo, encomendó el servicio del padre Pablo Etchepareborda a la intercesión de Santa Clara de Asís, para que su ministerio dé abundantes frutos en esta comunidad que continúa creciendo junto al mar.















