El sábado 22 de agosto por la tarde, las Misioneras de la Caridad celebraron la fiesta del Inmaculado Corazón de María en el Hogar que la congregación tiene en Mar del Plata, en un encuentro presidido por monseñor Ernesto Giobando SJ.
La jornada tuvo como momento central la celebración de la Santa Misa, que estuvo acompañada por un clima de oración, fraternidad y acción de gracias. Durante la celebración, las hermanas de la congregación fundada por santa Teresa de Calcuta renovaron sus votos, renovando así públicamente su entrega al Señor y su compromiso con la misión recibida.
En su homilía, monseñor Giobando destacó especialmente la importancia del servicio cristiano. A partir del ejemplo de Jesús, recordó que el verdadero servicio no nace simplemente de la voluntad humana, sino de una vida alimentada por la oración y el encuentro con el Señor.
En este sentido, señaló que para poder vivir un servicio verdaderamente entregado, como el de Jesús, es necesario pasar delante del Sagrario, permanecer en oración y dejar que el Señor transforme el corazón. Desde esa intimidad con Cristo nace la capacidad de servir a los demás con generosidad, humildad y amor.
Después de la celebración eucarística, las hermanas y quienes las acompañaron compartieron un encuentro fraterno, prolongando la alegría de la fiesta y agradeciendo el testimonio de entrega y servicio que las Misioneras de la Caridad ofrecen cotidianamente.













