Los seminaristas de Mar del Plata dirigirán este viernes a las 22hs una adoración eucarística en vigilia por la beatificación de CARLO ACUTIS que será el sábado 10 de octubre en Asis. Los jóvenes van reflexionar distintas frases de Carlo para poder incorporarlas a nuestras vidas. Esta es una actividad motivada por los jóvenes de la Diócesis y está destinada a todas las personas que quieran adentrarse en la breve pero fructífera vida de Carlos Acutis, un joven ejemplar.

La adoración se transmite desde el seminario mayor San José de la plata, dónde algunos seminaristas la van a guiar junto con el padre Mariano Monsonis. Luego dando el pie a la vigilia que se realiza desde radio María en su cuenta de YouTube

CARLO ACUTIS, UN JOVEN EJEMPLAR

Carlo Acutis será beatificado el sábado 10 de octubre. El joven italiano de 15 años, que murió en 2006 ofreciendo todos sus sufrimientos por la Iglesia y por el Papa, era un chico normal, guapo y popular. Un “payaso” natural que disfrutaba haciendo reír a sus compañeros de clase y a los profesores. Le encantaba jugar al fútbol, los videojuegos, la Nutella y los helados.

Como era un poco glotón y goloso, engordó y se dio cuenta que tenía que medirse.  Fue una de las muchas luchas que Carlo tenía para dominarse en las cosas sencillas. “De qué sirve ganar 1000 batallas si no puedes vencer tus propias pasiones”, solía decir. 

Ser originales y no fotocopias

El lema de Carlo se hace realidad en la vida corriente de un joven como tantos otros, muy pendiente de los demás, que llegó a ser la mejor versión de sí mismo. Con sus primeros ahorros le compró un saco de dormir a un pobre a quien veía de camino a Misa. Podría haberse comprado otro juego para la videoconsola ¡le encantaba jugar a los videojuegos! pero en su libertad, decidió hacer un acto de generosidad. Y no fue solamente una vez. El día de su funeral, la iglesia se llenó de grupos de “sin techo” que el joven Carlo había ayudado, demostrando que el mismo gesto que hizo aquella vez con el mendigo, lo había repetido con muchas otras personas.

Le regalaron un diario y se le ocurrió usarlo para calificarse con “buenas notas” si se portaba bien y “notas malas” si no llegaba a sus expectativas. Así llevaba cuenta de sus progresos. En ese mismo cuaderno apuntó: “la tristeza es dirigir la mirada hacia uno mismo, la felicidad es dirigir la mirada hacia Dios. La conversión no es otra cosa que desviar la mirada desde abajo hacia lo alto. Basta un simple movimiento de ojos”.

TESTIMONIO DEL PROF DARIO FERREYRA

Beatificación de Carlo Acutis, ejemplo para todos los jóvenes

Con mucha alegría los jóvenes junto a la Iglesia toda aguardamos la beatificación de Carlo Acutis, que acontecerá el próximo sábado 10 en Asís, lugar donde Carlo quiso ser enterrado, dada su devoción por San Francisco.

Este joven italiano que vivió solo 15 años pero que le alcanzó para escuchar el llamado de Dios y hacerlo vida, se nos propone hoy como modelo de santidad. Carlo será recordado por muchas cosas, su juventud, su vida tan “normal”, su servicio a los más pobres, su misión por medio de las redes, hecho que dicen lo hará ser el patrono de internet, pero por sobre todas las cosas por ser un santo de jeans y zapatillas, un santo como muchos de los tantos jóvenes que caminan por nuestras comunidades, un santo como los tantos jóvenes que hace unos días invadían las redes con su alegría, espontaneidad y ganas de cambiar el mundo.

Desde muy niño, Carlo, pudo emprender el camino de la fe, camino por el que llevó él a su familia y camino que lo llevó a ofrecer su breve sufrimiento por la Iglesia y el Papa.

Los jóvenes y la Iglesia toda rebosan de alegría porque Dios nos quiere hablar en estos tiempos por medio de un joven, que puso a la Eucaristía en el centro de su vida, la que él llamaba “su autopista hacia el cielo”, cielo que sin duda alguna se ganó y desde allí hoy intercede ante Dios por nuestras necesidades.

Quiera el Padre Bueno este testimonio de Carlo llegue a los corazones del mundo entero, que muchos jóvenes lo conozcan y se motiven en el seguimiento del Cristo amigo que nos espera en el rostro de cada hermano.

María, a quien Carlo llamaba “mi única mujer” lo cobije maternalmente en su regazo y lo haga también con cada uno de nosotros.

Dario Ferreyra es profesor de filosofía, y trabaja en varios colegios tanto estatales como privados, uno de ellos es el Colegio Pio XII de la ciudad de Necochea