No den las cosas sagradas a los perros, ni arrojen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen y después se vuelvan contra ustedes para destrozarlos.
Todo lo que deseen que los demás hagan por ustedes, háganlo por ellos: en esto consiste la Ley y los Profetas.
Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que van por allí.
Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida, y son pocos los que lo encuentran.
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.







PALABRA DE DIOS DIARIA: Martes, 27 de Junio 2023. De la 12 semana del Tiempo Ordinario.
Evangelio según San Mateo 7,6.12-14.
«Entren por la puerta estrecha, porque es ancha la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición… Pero es angosta la puerta y estrecho el camino que lleva a la Vida…»
Hay muchas puertas que nos abren a muchas cosas en la vida. Puertas que nos abren a lo bueno de la vida: al amor, al trabajo, al prójimo, al encuentro, y al servicio…
Pero hay puertas que nos abren a la destrucción de nosotros mismos y de los demás.
Jesús nos dice que «Él es la puerta por donde entran las ovejas, que somos nosotros»
Entrar por la puerta estrecha es entrar por Jesús. Él es la única puerta que nos abre a la plenitud.
En todo lo que hagamos y vivamos entramos por Jesús. Aunque a veces entrar por esa puerta nos exijan sacrificio y no aceptación de los demás.
¿Nos dejamos guiar por la vía estrecha y exigente del evangelio? ¿O caminamos más bien la vía ancha y fácil, que satisface nuestros deseos, y que pasa por alto las necesidades de los demás?