MENSAJE DEL ADMINISTRADOR DIOCESANO.
El pueblo que camina en tinieblas vio brillar una gran luz. Es la luz que irradia la presencia de Dios en medio de su pueblo. En medio de las dificultades de este fin de año también nosotros podemos descubrir el resplandor de esa luz que es Jesucristo, el Mesías, el Señor. En esta Noche Buena, en esta Navidad, bajo el resplandor de esa luz que brilla en los rostros y los corazones, puedas descubrir a aquel que camina a tu lado, que podamos mirarnos, que podamos abrazarnos y que podamos desearnos esa paz, ese amor y ese calor que solo Dios nos puede dar. Que el Niño de Belén que se hace presente en cada corazón y en cada hogar te bendiga y te renueve con su amor.
Pbro. Luis Albóniga
Administrador diocesano






