La Iglesia de Mar del Plata ha puesto en marcha el PROGRAMA “ESTRATEGIAS COMUNITARIAS DE CONTIGENCIA POR COVID-19 “Somos Iglesia” en toda la Diócesis con el apoyo de Caritas Argentina e Internacional.

En las sedes de Los Hogares de Cristo, en colaboración de Caritas Argentina y la ayuda de Caritas internacional, funcionan las casas de Aislamiento y Cuidado preventivo para personas con condiciones de riesgo, para hacer frente a la pandemia, evitando así  la propagación del virus en las poblaciones más vulnerables. El foco es cuidar como Iglesia que abraza y acompaña “la vida como viene”.

Nadie está exento del COVID-19 y el aislamiento obligatorio  sin embargo la consigna “Quédate en tu casa” resulta de difícil cumplimiento para las personas en situación de calle,  que no tienen un hogar.

En nuestra diócesis se reacondicionaron tres espacios eclesiales: Casa de Cura Brochero  ubicada  en Av. Colón 10190, y Casa de Libertad y misericordia  Hogar de Cristo en José  Hernandez 1340  para períodos de aislamiento con máximo de atención de 20 personas. Y casa de Carlos Mugica Hogar de Cristo: Ubicada en Vertiz 11540  B° Belgrano para la preparación de viandas para las familias necesitadas.

Al proyecto se han sumado cuidadores y voluntarios de diferentes comunidades, que ofrecen sus servicios a los más vulnerables y aportan para que cada Casa de cuidado sea un verdadero “hogar”. El programa comenzó en agosto y pronto se extenderá a otras ciudades de la diócesis.

En la Casa Cura Brochero, casa de día, se recibe a nuestros hermanos/as en situación de calle, que pasan la noche en el Hogar de Nazareth. De lunes a lunes, a partir de las 9.00  a 17.00. Reciben el desayuno, el almuerzo y la merienda. Hay un equipo de 6 cuidadores que trabajan de a dos por día, también voluntarios brocharíamos que van cada día para acompañar y cocinar para todos. Desde la casa se sostiene, contiene y acompaña con gestos concretos de amor y ternura, el amor al prójimo se hace acción.

La Casa de Libertad y misericordia, Hogar de Cristo ofrece el alojamiento para varones que han salido del sistema carcelario y no tienen su propio hogar o están cumpliendo la prisión domiciliaria en el Hogar por ser personas con factores de riesgo en este tiempo de pandemia. Se han generado micro emprendimientos de trabajo y de contención para que las personas puedan recibir el cuidado y el calor de un “hogar”.

Y en la casa de Carlos Mugica, Hogar de Cristo se preparara  viandas para unas 200 familias necesitadas.

Las casas de Aislamiento y Cuidado preventivo de Covid 19 quieren ser la expresión de la “Iglesia en salida”, “hospital de campaña” que no deja solo al hermano necesitado y angustiado por la pandemia. Durante el día se comparte la mesa como una gran familia, se celebra la vida y hay momentos de oración de escucha, contención y sanación de heridas y acompañamiento desde el corazón de Dios. Para atravesar juntos, en familia, en el hogar este tiempo de pandemia.