Con alegría y con profundo espíritu de Navidad se realizó la ceremonia de ordenación diaconal de un hijo de la comunidad de la parroquia Asunción de la Virgen, Lucas Di Leva, que experimenta en su corazón el llamado de Dios a ser ministro y servidor de su Pueblo.
Presidio la celebración el padre obispo Gabriel en compañía del párroco de esa comunidad, Pbro. Luis Albóniga y sacerdotes de la diócesis. Estaban presentes los familiares de Lucas y la fervorosa comunidad de La Asunción, que vio germinar y supo acompañar la vocación sacerdotal de joven diacono.
Somos colaboradores al servicio de Dios (cf. 1Co 3,9)
Queridas hermanas y queridos hermanos: Con alegría y con profundo espíritu de Navidad celebramos como Iglesia Diocesana la ordenación de un hijo de esta comunidad de la Asunción de la Virgen, Lucas Di Leva, que experimenta en su corazón el llamado de Dios a ser ministro y servidor de su Pueblo.
Los textos de la Escritura de la Liturgia de este día son realmente muy bellos. En clave de intertextualidad bíblica realizan un verdadero círculo de comunión entre el Primer y el Nuevo Testamento.
A la luz de ellos propongo tres breves puntitos para meditar sintetizados en tres palabras: SIGNOS, FIESTA, DISPONIBILIDAD.
1- Los SIGNOS de Dios en la vida La búsqueda de SIGNOS en la Biblia tiene cierta carga de ambigüedad. En muchos casos reflejan situaciones positivas y de profunda religiosidad; otras veces, expresan situaciones negativas y hasta el mismo rechazo de Dios y su santa voluntad. Por eso, a la hora de interpretar los textos sagrados que hablan de los SIGNOS, siempre hay que revisar con corazón espiritual el contexto en donde se encuentran. En la primera lectura el hebreo oth y el griego semeion de LXX nos hablan de un SIGNO que realmente viene de Dios. En el siglo VII a.C. el rey Ajaz está concentrando en las alianzas estratégicas y campañas militares y no se abre a los SIGNOS que vienen de Dios. El profeta Isaías lo invita a abrirse más allá de lo inmediato y contemplar como hombre de fe el SIGNO que anuncia la presencia plena de Dios con su Pueblo: el Emmanuel, el Dios con nosotros.
Que hoy, en un adviento yo orientado decididamente hacia la Navidad, todos nosotros podamos abrirnos al SIGNO y a los SIGNOS de Dios que nos revelan su presencia viva y actuante, su presencia humilde y solemne a la vez. Obispado de Mar del Plata Homilía ordenación diaconal Lucas Di Leva 201221 2 de 3 Que el solo horizontalismo humano no defina nuestra existencia y la de nuestra Iglesia. Que en clave y en camino sinodal estemos siempre abiertos a Dios y a sus SIGNOS para responder en serio a una evangelización y catequesis renovadas.
Querido Lucas, que al hacer síntesis de tu vida hoy, una vez más puedas ver y disfrutar de los SIGNOS de Dios en tu vida que te llevan a dar este importante paso en la audacia del Espíritu. SIGNOS que tocan tu vida desde la niñez en Otamendi, pasando por muchas situaciones vitales, desde tu militancia en el PCR hasta el llamado vocacional que el Señor te ha hecho y ha cambiado de raíz tu existencia. Que esos SIGNOS de Dios sigan siendo tu alimento cotidiano y así puedas conformar tu corazón para ser pastor de los SIGNOS de la presencia de Dios para el Pueblo que el Señor te encomienda.
2- La FIESTA de la fe trinitaria El versículo 35 del relato de la anunciación lucana es una verdadera FIESTA trinitaria: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios”. La alegría y el espíritu de FIESTA del relato no solo queda marcada por el “Alégrate” del versículo 28, sino por esta danza trinitaria entre el Espíritu, el Padre Altísimo y el Niño Santo Hijo de Dios. Este es el núcleo de nuestra fe, la FIESTA trinitaria del Dios Familia que sale al encuentro de la humanidad en el misterio de la encarnación y nacimiento del Salvador del mundo. Que en nuestra Iglesia Diocesana podamos vivir la dinámica de la FIESTA de la fe como comunidad trinitaria, sinodal y profética. Que la alegría de la fe se viva, se transmita y se haga compromiso en cada rincón de la Diócesis. Incluso en medio de la cruz y el desconcierto nada ni nadie nos pueden ni nos debe arrancar la alegría y la FIESTA de la fe que da sentido trascendente a nuestra existencia.
Querido Lucas, para la vos la dinámica de la FIESTA ha estado marcada particularmente por la música y el canto. La FIESTA que ha tenido al comienzo solo un horizonte profano, por la vocación se ha ido transformando en tu vida en un sentido cada vez más teologal. Y la música y el canto han sido y son hoy un valioso instrumento que Dios te ha dado para anunciar a tus hermanos la FIESTA de la fe y el amor de Dios: Este es el tiempo favorable, el tiempo de la gracia que nos viene de Dios. ¡Qué siempre puedas cantar las maravillas de Dios invitando a tus hermanos a la FIESTA de la fe trinitaria!
3- Total DISPONIBILIDAD con María y como María Querido Lucas, has elegido como lema diaconal una frase inspirada en un texto de Pablo: Somos colaboradores al servicio de Dios (cf. 1Co 3,9). La raíz griega synergos traducida aquí como colaborador, expresa la idea de un ayudante, un verdadero compañero de trabajo en la obra de Dios. Y todo esto será posible solo si tenés la actitud de DISPONIBILIDAD de María en el Evangelio de hoy: “Yo soy la esclava del Señor, que se cumpla en mí tu Palabra” (Lc 1,38). Para ser verdadero colaborador de Dios deberás estar siempre DISPONIBLE a su Palabra, a su voluntad. Con María y como María saber recalcular y cambiar los planes para ser fiel a Dios. María marca el pulso de estos días finales del adviento y nos invita a todos a estar DISPONIBLES a Dios y sus proyectos de vida para cada uno y para todos.
Querido Lucas, gracias por tu sí, gracias por tu DISPONIBILIDAD para dar hoy este paso trascendental. Gracias por tu apertura al Señor y tu respuesta generosa en un sí que deberá ratificarse día a día, semana a semana, mes a mes en perspectiva de permanencia y estabilidad en la misma fidelidad de Dios, el único que nunca falla. Que puedas vivir tu DISPONIBILIDAD a Dios encarnado en nuestra Iglesia Particular que se dispone a celebrar su Primer Sínodo Diocesano.
Para concluir quiero agradecer el servicio de muchas personas en la formación de Lucas: a la comunidad de la Asunción y al padre Luis Albóniga desde los primeros pasos. Al Seminario de La Plata y las distintas comunidades de la Arquidiócesis donde ha crecido en pastoreo hoy les agradezco en la persona del padre rector Andrés Magliano. A la familia y a los amigos desde el inicio de la fe en la querida comunidad de Santa Teresita de Otamendi y en las comunidades diocesanas donde ha caminado pastoralmente como seminarista. ¡Muchas gracias por ser instrumentos del Señor para el crecimiento y la maduración de Lucas! ¡Ven Espíritu Santo a socorrernos y preparar nuestros corazones para el Nacimiento del Salvador! Amén.
+Mons. Gabriel Mestre
Obispo de Mar del Plata Argentina












