Próximos a la memoria litúrgica de San Valentín y como cierre de la Semana Vocacional Diocesana, este sábado se celebró en la Iglesia Catedral la Misa de los Enamorados presidida por el padre obispo.
Este evento, que se realiza desde hace varios años en nuestra Diócesis, es una invitación a entender que el matrimonio es también un gran “sí” al llamado de Jesús y, por tanto, un camino de santidad en pareja.
Luego de la proclamación del pasaje del Evangelio que se centra en las Bienaventuranzas (Lc 6,17.20-26), Mons. Mestre, quien presidió la Eucaristía, propuso en la homilía sus “tres puntitos”: ELEGIDOS, FELICIDAD, AY. En primer lugar, reflexionó sobre la realidad de que “Dios nos elige de modo particular, no somos frutos del azar” y dirigiéndose a las parejas presentes, apuntó: “No solamente se eligen los enamorados mutuamente, sino que Jesús los elige juntos”. En segundo lugar, el Obispo explicitó que “el programa de vida que nos propone Jesús es ser felices, con una felicidad que tiene su sustento, sus raíces en el Señor”; y agregó: “¡Qué lindo descubrir en el mundo de hoy el llamado a ser felices! ¿Qué podés hacer ante el proyecto de Dios que te invita a ser feliz?”. Finalmente, explicó que los cuatro “ayes” de Jesús no son tanto una amenaza moral como una referencia a los cantos fúnebres de la época y que todos ellos pueden sintetizarse en lo que el Papa Francisco llama “autorreferencialidad”, es decir, la falta de apertura a la necesidad de los demás, la incapacidad de ver al otro: “¿Qué puede haber de esto en mi vida?”.
La misa fue concelebrada por el P. Juan Pablo Arrachea, asesor espiritual de la Pastoral Vocacional Diocesana, y animada por el equipo de pastoral de Novios. En el momento de la bendición final, el Obispo invitó a todas las parejas presentes a acercarse al frente del comulgatorio para impartir una bendición especial.
REZAR POR LOS SEMINARISTAS
Como cierre de la Semana Vocacional, se invita a todas las comunidades a rezar especialmente por los seminaristas diocesanos quienes luego de su servicio de verano pronto se reincorporarán a sus actividades de formación en Seminario Mayor San José de la ciudad de La Plata.
CRONICA: Julian Fiscina








