En una Gruta de Lourdes colmada de fieles que respondieron a la convocatoria realizada días atrás desde el Obispado de Mar del Plata, el obispo diocesano, monseñor Ernesto Giobando sj. presidió el rezo del Rosario seguido de la Misa para rezar por la salud del papa Francisco. 

El Obispo invitó a los presentes a “confiar en Dios que todo lo hace bien, incluso en los momentos de cruz y de dolor” y  aseveró que “cuando experimentamos la enfermedad nos reconocemos necesitados y nos confiamos a la misericordia de Dios.”

“Hoy confiamos al Papa a la Virgen aquí en esta Gruta, a la que tantos enfermos acuden a encomendarse a María ante la fragilidad y la enfermedad, y ella nos recuerda que el Señor mira con bondad la humildad y la pequeñez de sus servidores” continuó. 

Seguidamente el Obispo manifestó que “estamos como en una sala de espera en vigilia por el Papa, y ¿qué hacemos cuando alguien que queremos está internado y nosotros esperamos afuera? Dejamos de lado las diferencias, nos olvidamos de quién tiene más medallas o más poder, y nos unimos a pedir por nuestro ser querido y a recordar todo el bien que nos ha hecho.”

“¡Cuántas cosas seguramente vienen a nuestro corazón en este momento del Papa!” exclamó y detalló “gestos y frases que marcaron a muchos: su primera visita a Lampedusa, su pedido de una Iglesia pobre para los pobres, y cada palabra suya que tengamos en nuestro corazón.”

Finalizada la Misa, que debió celebrarse en el interior de la Capilla debido a la lluvia, se realizó una breve procesión hacia la Gruta en la que se realizó una última oración a la Virgen.