El Obispo Diocesano, monseñor Ernesto Giobando sj. dio a conocer nuevos destinos para algunos sacerdotes de la diócesis.

En primer término, ha nombrado párroco de Nuestra Señora de la Merced, en Quequén, al presbítero Walter Pereyra, hasta ahora párroco de Santa Teresita, de Nicanor Otamendi. El padre Hernán David será administrador parroquial de Santa Teresita hasta la designación de un nuevo párroco.

Por su parte el presbítero Hernán Gomez Syes, hasta ahora párroco de Nuestra Señora de la Merced, será vicario parroquial en la Parroquia San Cayetano de Mar del Plata.

Asimismo, ha designado párroco de Nuestra Señora del Carmen, en Lobería, al presbítero Maximiliano Frías, mientras que su actual párroco, presbítero Julio Malla, colaborará pastoralmente en la Parroquia San Miguel Arcángel de San Miguel del Monte, perteneciente a la Diócesis de Chascomús.

Descarga completa del documento acá: https://drive.google.com/file/d/1LzgD87GNWnCn0C1Yb2ULmGlf_-_42CLY/view?usp=sharing