TAMBIÉN ES NOTICIA
DOMINGO 22º DURANTE EL AÑO. CICLO B 2021
En el Domingo 22º durante el año, el padre Obispo Gabriel nos ofrece tres puntos para reflexionar:
1. La PUREZA
2. La HIPOCRESÍA
3. Las “malas intenciones”: DIALOGAR con lo malo del propio interior
DIÁLOGOS SOBRE EL FUTURO
El obispo Mestre recibió a los candidatos del frente “+ Valores y Encuentro Mar del Plata”. En el marco del proceso electoral y el ciclo de DIALOGOS SOBRE EL FUTURO, el padre obispo Gabriel Mestre recibió a los candidatos del frente electoral “+Valores”, nucleado a...
ANIVERSARIO DEL OBISPO GABRIEL MESTRE.
Memoria agradecida por el cuarto aniversario de ordenación episcopal del Padre Obispo Gabriel Mestre. Misa de Acción de Gracias el jueves 26 a las 8hs en Catedral. El 26 de agosto de 2017 celebrábamos con gran alegría y expectativa la ordenación episcopal de Mons....
SEMANA DE VISITA PASTORAL Y ESPIRITUAL DEL OBISPO A LAS HERMANAS CARMELITAS.
El obispo acompaña el transitar de esta comunidad de hermanas contemplativas, la única de toda la diócesis, en su misión de interceder por las necesidades y la realidad de la Iglesia y del mundo. El padre obispo Gabriel está realizando a lo largo de esta semana, desde...
LAS FUERZAS POLÍTICAS DE LA CIUDAD RECONOCEN LA TAREA DE LA IGLESIA.
Por unanimidad los bloques del HCD entregaron un reconocimiento al obispo por los dispositivos de ayuda social de “La Noche de la Caridad” y del “Hogar de Nazaret”. En un acto realizado esta mañana en el recinto del Honorable Concejo Deliberante del...
FRANCISCO UTILIZA LAS REDES VIRTUALES CON CONTENIDOS REALES.
Exposición sobre “El uso de internet y las redes por el Vaticano” de Mons. Lucio Ruiz, Secretario del Dicasterio de Comunicación de la Santa Sede, en la Diplomatura sobre “Estrategias y gestión de proyectos comunicacionales diocesanos” que se ofrece desde la Escuela...
Evangelio del día:
Evangelio según San Lucas 15,1-3.11b-32.
Todos los publicanos y pecadores se acercaban a Jesús para escucharlo.
Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: «Este hombre recibe a los pecadores y come con ellos».
Jesús les dijo entonces esta parábola:
«Un hombre tenía dos hijos.
El menor de ellos dijo a su padre: ‘Padre, dame la parte de herencia que me corresponde’. Y el padre les repartió sus bienes.
Pocos días después, el hijo menor recogió todo lo que tenía y se fue a un país lejano, donde malgastó sus bienes en una vida licenciosa.
Ya había gastado todo, cuando sobrevino mucha miseria en aquel país, y comenzó a sufrir privaciones.
Entonces se puso al servicio de uno de los habitantes de esa región, que lo envió a su campo para cuidar cerdos.
El hubiera deseado calmar su hambre con las bellotas que comían los cerdos, pero nadie se las daba.
Entonces recapacitó y dijo: ‘¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo estoy aquí muriéndome de hambre!
Ahora mismo iré a la casa de mi padre y le diré: Padre, pequé contra el Cielo y contra ti;
ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros’.
Entonces partió y volvió a la casa de su padre. Cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió profundamente; corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó.
El joven le dijo: ‘Padre, pequé contra el Cielo y contra ti; no merezco ser llamado hijo tuyo’.
Pero el padre dijo a sus servidores: ‘Traigan en seguida la mejor ropa y vístanlo, pónganle un anillo en el dedo y sandalias en los pies.
Traigan el ternero engordado y mátenlo. Comamos y festejemos,
porque mi hijo estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y fue encontrado’. Y comenzó la fiesta.
El hijo mayor estaba en el campo. Al volver, ya cerca de la casa, oyó la música y los coros que acompañaban la danza.
Y llamando a uno de los sirvientes, le preguntó que significaba eso.
El le respondió: ‘Tu hermano ha regresado, y tu padre hizo matar el ternero engordado, porque lo ha recobrado sano y salvo’.
El se enojó y no quiso entrar. Su padre salió para rogarle que entrara,
pero él le respondió: ‘Hace tantos años que te sirvo sin haber desobedecido jamás ni una sola de tus órdenes, y nunca me diste un cabrito para hacer una fiesta con mis amigos.
¡Y ahora que ese hijo tuyo ha vuelto, después de haber gastado tus bienes con mujeres, haces matar para él el ternero engordado!’.
Pero el padre le dijo: ‘Hijo mío, tú estás siempre conmigo, y todo lo mío es tuyo.
Es justo que haya fiesta y alegría, porque tu hermano estaba muerto y ha vuelto a la vida, estaba perdido y ha sido encontrado'».
Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.












