TAMBIÉN ES NOTICIA

Fiesta patronal y confirmaciones de adultos en General Juan Madariaga

Fiesta patronal y confirmaciones de adultos en General Juan Madariaga

El viernes 12 de junio, la comunidad parroquial del Sagrado Corazón de Jesús de General Juan Madariaga celebró su fiesta patronal con la presencia de nuestro obispo, Mons. Ernesto Giobando, quien presidió la Santa Misa y administró el sacramento de la Confirmación a...

La Pastoral Social presentó al Obispo el subsidio “Ecocomunidad”

La Pastoral Social presentó al Obispo el subsidio “Ecocomunidad”

La Pastoral Social de la Diócesis de Mar del Plata, a través del área Casa Común, presentó el pasado 9 de junio al Obispo diocesano, Mons. Ernesto Giobando, el subsidio “Ecocomunidad. Cuidamos hoy, transformamos mañana”, una propuesta inspirada en la encíclica Laudato...

noche de la caridad MDP

Evangelio del día:

Evangelio según San Juan 20,1-2.11-18.

El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada.
Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto».
María se había quedado afuera, llorando junto al sepulcro. Mientras lloraba, se asomó al sepulcro
y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies del lugar donde había sido puesto el cuerpo de Jesús.
Ellos le dijeron: «Mujer, ¿por qué lloras?». María respondió: «Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto».
Al decir esto se dio vuelta y vio a Jesús, que estaba allí, pero no lo reconoció.
Jesús le preguntó: «Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?». Ella, pensando que era el cuidador de la huerta, le respondió: «Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo iré a buscarlo».
Jesús le dijo: «¡María!». Ella lo reconoció y le dijo en hebreo: «¡Raboní!», es decir «¡Maestro!».
Jesús le dijo: «No me retengas, porque todavía no he subido al Padre. Ve a decir a mis hermanos: ‘Subo a mi Padre, el Padre de ustedes; a mi Dios, el Dios de ustedes'».
María Magdalena fue a anunciar a los discípulos que había visto al Señor y que él le había dicho esas palabras.

Extraído de la Biblia: Libro del Pueblo de Dios.