En la continuidad del ciclo de meditaciones sobre San José el Pbro Luis Albóniga reflexionó sobre «San José, Padre en la valentía creativa y en la acogida» en la iglesia Catedral.
El próximo miércoles lo hará el Pbro. Armando Ledesma sobre «San José, Padre trabajador»
TEXTO COMPLETO DE LA MEDITACION DEL P. LUIS ALBÓNIGA
1. Ofrecer con José: Lc 2,22-24
22Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, 23como está escrito en la Ley: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor». 24También debían ofrecer un sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.
- Gesto religioso de José que integra y expresa todo su proceso.
- Fruto de un itinerario artesanal.
- ¿Qué itinerario existencial estas realizando?
- Ofrécelo al Señor para integrarlo y objetivarlo.
2. San José: Padre en la acogida
- Significa: admitir en casa, dar refugio, recibir con matiz entrañable.
- Implica interioridad, no solo el gesto exterior.
- Es fruto de un proceso
Itinerario de la acogida en José:
- Confianza: José acogió a María sin poner condiciones. Confió en las palabras del Ángel.
- Apertura: José “no entiende”, pero se abre al misterio del acontecimiento. Debe renunciar a razonamientos, al deseo de control y de dominio y abrirse.
- Integración: en un proceso breve, José debe integrar, su historia interpretada a la luz de la fe, sus sueños y proyectos legítimos, la palabra que le ha sido dirigida y que lo excede, la situación compleja y contradictoria que la vida le presenta.
- Proactividad: José no se resigna pasivamente, sino que se vuelve un protagonista fuerte y valiente. Toma la iniciativa, se hace capaz y responsable de llevar adelante el plan. Supera la tentación del desanimo, del escepticismo y de la queja. Se hace responsable, se hace cargo.
- Realismo: afronta la vida como viene, con los “ojos abiertos”. No deja que el cuestionamiento que ofrecen las circunstancias (rechazo, dificultades, tener que emigrar, etc.) se vuelvan tentación para la evasión, para el reclamo espiritualista, sino que los asume con una fe verdaderamente encarnada.
Como Dios dijo a nuestro santo: “José, hijo de David, no temas” (Mt 1,20), parece repetirnos también a nosotros: “¡No tengan miedo!”. Tenemos que dejar de lado nuestra ira y nuestra decepción, y hacer espacio -sin ninguna resignación mundana y con una fortaleza llena de esperanza- a lo que no hemos elegido, pero está allí. Acoger la vida de esta manera nos introduce en un significado oculto. La vida de cada uno de nosotros puede comenzar de nuevo milagrosamente, si encontramos la valentía para vivirla según lo que nos dice el Evangelio. Y no importa si ahora todo parece haber tomado un rumbo equivocado y si algunas cuestiones son irreversibles. Dios puede hacer que la flores broten de las rocas. Aun cuando nuestra conciencia nos reproche algo, Él “es más grande que nuestra conciencia y lo sabe todo” (1Jn 3,20).
¡Señor, danos la capacidad de acogida de nuestro Padre san José!
- ¿Acojo mi vida como viene? ¿Logro superar la lamentación, despertarme de la ilusión, abrir los ojos ante mi realidad?
- ¿Acojo a Dios, su misterio, su Palabra, su voluntad? ¿Confío en Él, le creo, lo espero, lo amo?
- ¿Qué realidad, aspecto, dificultad, situación, vínculo, de mi vida debo acoger de manera renovada a la luz del ejemplo de san José?
- ¿A quién o quiénes me está pidiendo el Señor que acoja con una actitud renovada?
Esta noche, con san José, acogemos a Jesús, acogemos su paz, su alegría, su verdad, su amor, su misericordia.
Te acogemos Señor, ¡ven a nosotros! Te acojo Señor, ¡ven a mí!
3. San José: Padre de la valentía creativa
“Al final de cada relato en el que José es el protagonista, el Evangelio señala que él se levantó, tomó al niño y a su madre e hizo lo que Dios le había mandado (cf. Mt 1,24; 2,14.21). De hecho, Jesús y María, su madre, son el tesoro más preciado de nuestra fe.”
- José no es un títere, sino un hombre libre que responde a las
inspiraciones e impulsos de la gracia de Dios.
- ¿Sos dócil a la gracia? ¿Sabés discernir sus impulsos?
- La valentía creativa es la respuesta vital que, sobre todo en situaciones de dificultad, nos permite encontrar caminos donde parecía no haberlos.
- Los psicólogos hablan también de resiliencia, como aquella capacidad de flexibilidad, adaptación, y de sobreponerse a situaciones de crisis o dificultad.
- Por la valentía creativa José se transformó en el milagro de Dios
para Jesús y María.
- ¿Sos consciente de que muchas veces el milagro de Dios para vos y los demás sos vos mismo y tu actitud ante las diferentes situaciones?
- Valentía creativa en Belén, donde supo transformar un pesebre en la cuna para Dios
- Valentía creativa para buscar un nuevo hogar en Egipto para resguardar la vida de Jesús y de su madre.
- Valentía creativa para manifestar que la fuerza de Dios actúa en los humildes y en los justos, más que en los poderosos.
- Valentía creativa para ganar con sus manos el sustento del Hijo de Dios y de su madre.
- Valentía creativa para educar al mismo Dios en las cualidades humanas que admiramos en Jesús.
- Valentía creativa para asumir la paternidad de Dios en la tierra y para cuidar, defender, amar al Todopoderoso que se ha querido impotente para salvarnos.
- Valentía creativa de José que heredó Jesús y por medio de la cual llevó adelante su misión para salvar a la humanidad.
Señor, danos la valentía creativa de nuestro padre san José.
- ¿Qué situación de tu vida, vínculo, desafío concreto está reclamando de tu parte la valentía creativa?
- En la oración: ¿buscás la luz del Espíritu Santo, la orientación de la Palabra de Dios, para discernir las situaciones concretas y cotidianas que reclaman tu valentía creativa?
- ¿Sos miedosa o miedoso? El miedo nos roba la valentía y nos inhibe la creatividad.
Salve, custodio del Redentor y esposo de la Virgen María.
A ti Dios confió a su Hijo, en ti María depositó su confianza,
contigo Cristo se forjó como hombre.
Oh, bienaventurado José,
muéstrate padre también a nosotros
y guíanos en el camino de la vida.
Concédenos gracia, misericordia y valentía,
y defiéndenos de todo mal. Amén.
P. LUIS ALBÓNIGA
IGLESIA CATEDRAL DE MAR DEL PLATA – 3 DE MARZO 2021