Del martes 20 al jueves 23 de enero, los seminaristas diocesanos participaron de la convivencia anual de verano en La Eufemia, localidad de Mar del Sud, Partido de General Alvarado. El encuentro fue acompañado por monseñor Ernesto Giobando sj., obispo de Mar del Plata, y por el presbítero Ezequiel Kseim, encargado de los seminaristas, quienes compartieron con los jóvenes distintos momentos de oración, formación y diálogo personal sobre su camino formativo.

Los cuatro seminaristas presentes fueron Tomás Isla y Joaquín García Pedrosa, que comienzan este año el segundo de Teología, y Stefano Sogoló y Mariano Díaz, que inician el tercero. Durante la semana, los jóvenes también recibieron la visita de la Comisión Diocesana de la Renovación Carismática Católica para conocer su labor apostólica y participaron de actividades de planificación del año, reflexionando sobre los objetivos y metas de su formación sacerdotal.

La convivencia concluyó con una Misa presidida por el obispo y concelebrada por el párroco, presbítero Walter Pereyra, el padre Kseim y varios sacerdotes del clero diocesano y religioso, con la participación de laicos que llevan adelante la fundación que sostiene la obra fundada por madre Eufemia Otamendi. 

En la homilía, el Obispo reflexionó sobre la vocación y la importancia de la permanencia en el camino cristiano. Destacó que Jesús “llamó a su lado a los que quiso para que estuvieran con él y para enviarlos a predicar: no solo a la acción sino también a la permanencia” a la vez que señaló que “la vocación es un don de Dios al igual que la perseverancia, cuyo signo es la unción que nos une al Señor.”

Tras la celebración, se compartió un almuerzo fraterno en el que participaron el obispo, los sacerdotes, los seminaristas y los miembros de la fundación.